La Comisión de Derechos Humanos y Minorías de la Cámara de Diputados de Brasil se disponía a votar ayer el proyecto de ley de “combate a la heterofobia”, que incluye penas para quienes discriminen a los heterosexuales. La iniciativa fue presentada en 2010 por Eduardo Cunha, hoy presidente de la cámara, con el respaldo de la bancada conformada por evangélicos, que él integra. Cunha dijo entonces que los heterosexuales son discriminados cuando manifiestan su rechazo a personas con otras orientaciones sexuales.
Varios integrantes de la Comisión de Derechos Humanos y Minorías dijeron que votarán en contra de este proyecto. El presidente de la comisión, Paulo Pimienta, del Partido de los Trabajadores (PT), dijo que el objetivo de la iniciativa es “estigmatizar y promover todavía más el prejuicio y el odio en relación a determinados segmentos de la sociedad”. La encargada de presentar el proyecto en la comisión, Érica Kokay, también del PT, presentó un informe contrario a su aprobación y argumentó que no hay elementos para creer que exista discriminación hacia los heterosexuales. “No son publicadas noticias de que parejas heterosexuales que anden de la mano o se estén besando en un lugar público hayan sido agredidas”, dijo.