Ingresá

El presidente Yamandú Orsi, el 25 de marzo en Torre Ejecutiva.

Foto: Alessandro Maradei

El primer mes del gobierno de Orsi: entre diagnósticos, innovaciones y el riesgo de perder “un tiempo precioso”

7 minutos de lectura
Contenido exclusivo con tu suscripción de pago

Los politólogos Daniel Chasquetti y Mariana Pomiés analizaron el desempeño de la actual administración en sus primeros días; para la directora de Cifra, en el reclamo por la falta de anuncios hay una “ansiedad excesiva”

Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta
Registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes
Podrán escuchar este artículo quienes estén registrados.
Escuchá este artículo

Tu navegador no soporta audios HTML5.

Tu navegador no soporta audios HTML5.

Leído por Mathías Buela.
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

“No esperen de mí grandes anuncios”, advirtió el jueves el presidente Yamandú Orsi. Se refería así a una sensación que se traduce en comentarios informales entre dirigentes frenteamplistas, y que esta semana se llegó a mencionar en la reunión que mantuvieron los legisladores oficialistas con Orsi, según dio cuenta el semanario Búsqueda.

El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, llegó al punto de intercambiar sobre esta percepción públicamente con una usuaria en la red social X. “Creo que merecemos un poco más de confianza, siento que a muchos compas los está dominando la ansiedad. Esto recién empieza y será largo y empinado el camino para cumplir con nuestro programa, necesitamos estar juntos”, escribió.

Para la directora de Cifra, Mariana Pomiés, hay una “ansiedad excesiva” en los reclamos al gobierno de mayores anuncios y medidas. “Veo muchas expectativas y escucho siempre a la prensa con que ‘no hay anuncios’. No sé si debería haber, yo creo que está cada uno entrando a su área de trabajo y viendo con lo que se encuentra. Ha sido un mes de diagnóstico”, consideró, en diálogo con la diaria. Evaluó que existe una “ansiedad excesiva” que “tiene que ver con los tiempos modernos, donde todo tiene que pasar rápido”.

Pomiés opinó que “en realidad pasaron un montón de cosas, se organizaron un montón de cosas y se sentaron las bases para un montón de cosas”. “Fue el primer mes, ya están los ministros, están los viceministros, están los cargos [de los organismos estatales], distribuyó 63 objetivos, están preparando el presupuesto”, enumeró. En particular, sobre la definición de los 63 compromisos del gobierno de cara al presupuesto quinquenal, la consideró una acción “innovadora” y “una forma muy eficiente de trabajar”.

En cambio, para el politólogo Daniel Chasquetti, el gobierno “está yendo de manera muy cuidadosa, muy parsimoniosa”, y parece que está “todo supeditado a la situación financiera”. “La mayoría de las iniciativas que tiene el FA [Frente Amplio] necesitan financiamiento y como que la llave la tiene [el ministro de Economía y Finanzas Gabriel] Oddone. Entonces están todos un poco esperando. Esto no había pasado antes. O sea, en general los gobiernos, desde 1985, cuando llegan, rápidamente explicitan los objetivos”, señaló.

Mencionó, por ejemplo, el primer gobierno de Tabaré Vázquez, que “tenía una cuestión programática muy fuerte”, y el de Luis Lacalle Pou, que ya tenía un borrador de la ley de urgente consideración. Acotó que incluso el segundo gobierno de Vázquez, que “tal vez fue el gobierno menos proactivo del FA, también ya a esta altura tenía unas prioridades armadas”.

Chasquetti concluyó que, cuando se pasa raya a los primeros 30 días de gobierno, “hay muy poca iniciativa concreta”, si bien aclaró que para hacer “un balance más o menos serio hay que esperar a los 90 días”.

De todos modos, alertó que “toda esta prudencia que tiene no se puede extender mucho tiempo más” porque “rápidamente se puede instalar, y eso es un peligro para el gobierno, la idea de que no tienen nada, de que en realidad es un gobierno que va a administrar el estado de cosas”. “Todo gobierno tiene que tener una aspiración reformista. Reformista en el sentido de modificar políticas públicas y que esas reformas estén inspiradas en los compromisos de campaña, en los programas. Este gobierno tiene esa aspiración, pero necesita rápidamente comenzar a expresarla en medidas concretas”, opinó.

En cuanto a las iniciativas legislativas, para Chasquetti no hay “dudas de que esto es distinto a lo que vimos hasta ahora”. “Este es el primer mes de marzo de comienzo de un mandato en el que no hay leyes. O sea, es ‘marzo cero ley’. Nunca había ocurrido”, mencionó. Apuntó que no hubo ninguna ley producida y empujada por el gobierno hasta el momento, y que en el primer mes el Ejecutivo presentó “solamente seis” proyectos de ley, lo que está “muy por debajo de la media”.

“Yo estoy viendo una tendencia de retraso, y la explicación que tengo es que tiene que ver con el estado de las cuentas públicas y con un fallo en la transición, porque todo esto hubo tiempo suficiente como para que el nuevo gobierno lo tuviera claro”, consideró Chasquetti.

La “sorpresa” de las cuentas públicas

El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, concurrió el miércoles a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y advirtió que la actual situación fiscal es más compleja de lo que había informado el gobierno anterior, debido a la postergación de gastos por 610 millones de dólares, que elevan la cifra del déficit fiscal. Ya antes de asumir, durante la transición, Oddone había alertado acerca de que la situación fiscal era “un poco peor de lo que esperábamos”.

Para Pomiés, más allá de las “sorpresas en las distintas áreas” que puede haber dejado el gobierno anterior, el discurso del equipo económico es una señal fundamentalmente a la interna del FA de cara a la discusión del presupuesto quinquenal: “Ojo que no tenemos lo que pensamos”. “Es como [ir] preparando el terreno para políticas mucho más restrictivas, de pronto, de lo que se había predicho”, apuntó. “Genuinamente creo que se están encontrando con eso y que están viendo que no van a poder hacer lo que quieren”, agregó.

Chasquetti opinó que el “fallo en la transición” y la falta de información que hubo le genera al gobierno “un esquema de gasto distinto” y eso puede explicar en parte su cautela. “Yo creo que está bien ser responsable con los números, no prometer cosas que no se pueden hacer, pero lo cierto es que estás perdiendo tiempo precioso, porque estás perdiendo el mejor momento, el corazón de la luna de miel”, advirtió.

Agregó que este gobierno “va a tener chance de hacer cosas en los primeros dos años, después le van a hacer la vida imposible porque va a ser fácil hacerle la vida imposible” por la falta de mayoría en Diputados. “Entonces debería aprovechar ahora, porque hacerle la vida imposible ahora tiene un costo político, dentro de dos o tres años ese costo va a descender”, apuntó.

En la configuración actual de fuerzas en el Parlamento, si existe desacuerdo entre cámaras acerca de un proyecto de ley, y este pasa a la Asamblea General y el FA no logra conseguir ningún voto además de los suyos, habría un escenario de empate y el proyecto no se aprobaría. En cambio, en el caso de la moción de censura a un ministro, el empate determina que el ministro no caiga. Esto implica que al FA no le pueden hacer caer ministros, explicó Chasquetti. De todos modos, advirtió que “pueden desgastar” y “desautorizar fuertemente” a los secretarios de Estado. La oposición “no va a poder censurar, pero [el gobierno] tampoco va a poder evitar que se presenten mociones de censura”, resumió.

La negociación en el Parlamento

Consultado sobre si no tener mayorías propias en la Cámara de Diputados puede explicar la relativa falta de acción legislativa del gobierno, Chasquetti consideró que no, porque el FA ya tiene definida la estrategia de hacer entrar los proyectos relevantes por la Cámara de Senadores. “Y desde el momento en que se envíen hasta el momento en que lleguen a la Cámara de Diputados, es un tiempo prudencial para negociar”, afirmó.

Pomiés evaluó que va a ser “más difícil la negociación a la interna” que conseguir los dos votos que le faltan al FA en Diputados. “Si uno mira los 15 años de gobiernos del FA, la dificultad más grande siempre la tuvo adentro. Entonces, me parece que se está poniendo afuera lo que sabemos que va a tener un primer escollo a la interna. Y lo vimos desde el nombramiento de Oddone”, indicó. Acotó que antes de “preocuparse por los dos votos de Diputados, el Frente se tiene que preocupar por generar posiciones compartidas a la interna”.

La comparación con gobiernos anteriores y la comunicación

Pomiés evaluó que es “injusto” pedirle al gobierno de Orsi la frecuencia de comunicación que tuvo el de Luis Lacalle Pou, que a partir del día 13 del gobierno debió gestionar la pandemia por covid-19. “A esta altura teníamos una conferencia de prensa todos los días. Estábamos todos esperando a ver cuántos se habían muerto, cuánto avanzaba la pandemia y cómo nos iba a salvar el presidente”, recordó la politóloga.

En cambio, mencionó que el expresidente Vázquez “no era un tipo de mucha comunicación”, y que si bien el expresidente José Mujica “era una persona un poco más cercana” y “era un tipo que siempre hablaba”, también “delegaba mucho en los otros los grandes anuncios”. “Él filosofaba de la vida, y yo creo que Orsi debería ir por ese lado también, porque está bueno dejar a los otros ser protagonistas y comunicar. Es un buen motivador, un buen incentivo y un buen ejercicio de liderazgo dejar a los otros crecer”, valoró. “Si yo fuera su asesor, le diría que practicara más el estilo Mujica, un poco más filósofo”, añadió.

Pomiés consideró que el presidente está “probando terreno para ver cuál será su forma de comunicarse”, pero “está claro que no va a dejar de ser como era, que es un tipo que confía en sus equipos, delega en sus equipos y los deja actuar y que hablen ellos; no sólo actuar, sino que sean los voceros”. “Y está bien, porque creo que Lacalle Pou pecó de excesivo presidencialismo, donde él era todo”, afirmó.

Opinó que es deseable que Orsi aparezca públicamente porque “es su fortaleza, porque la gente lo valora por eso, y no se puede ir a la casa y callarse”. Mencionó que según las encuestas de Cifra sigue siendo el político más popular del país, y “eso lo tiene que cultivar y cuidar”. “Yo creo que va a hablar, porque si no pierde lo que lo convierte en fuerte y en líder, pero no va a ser él el hombre de los grandes anuncios”, sintetizó.

Las departamentales y su impacto nacional

En mayo se realizan las elecciones departamentales y sus resultados también tendrán sus efectos, de una forma u otra, a nivel nacional. Pomiés recordó que si algunos candidatos no salen intendentes ingresarán al Parlamento, y además, los triunfos y derrotas pueden tener sus consecuencias para el gobierno nacional. “Si el Frente llega a ganar Río Negro, si termina ganando Salto, si llega a ganar algún departamento más, es un espaldarazo de cara a un impulso de gobierno. También, sería un problema si sólo gana Montevideo y Canelones, que es la menor de las chances, pero puede ser”, advirtió.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer, podés hacerlo completando este formulario.

Este artículo está guardado para leer después en tu lista de lectura
¿Terminaste de leerlo?
Guardaste este artículo como favorito en tu lista de lectura