Este jueves, el expresidente nacionalista Luis Alberto Lacalle Herrera mantuvo una entrevista con la edición central de VTV noticias y, consultado sobre los motivos por detrás de la derrota electoral que vivió su facción política en los últimos comicios, aseveró que “los ingredientes son varios” y uno de ellos está representado por “una equivocada, si se quiere, selección de la compañera del candidato a presidente luego de una campaña en la que no hubo distinción, separación y diferenciación con el Frente Amplio”. La referencia se dirigió hacia Valeria Ripoll, candidata a la vicepresidencia en la campaña de Álvaro Delgado.
“Nosotros tenemos que ser lo otro. Somos el partido que quiere un Estado amigo, un Estado dimensionado, somos un partido qe quiere una política internacional nacionalista [...], somos un partido que tiene que plantear una regulación de la vida sindical. En el Uruguay tenemos un centro de poder, que es el PIT-CNT, que no tiene ninguna de las regulaciones que tiene un partido político y a veces tiene más influencia”, acotó.
También habló sobre el proceso de autocrítica que tuvo lugar en el seno del Partido Nacional (PN) una vez que perdió las elecciones y opinó que “el análisis de los episodios electorales es esencial”, además de mencionar que resulta “propio de una autoridad partidaria consciente”. “Eso tenía que ser breve, documental, y no un episodio de andar por todo el país buscando causas o consecuencias. Me parece que se prolongó demasiado”, cuestionó, y agregó que tras el análisis es preciso continuar “para adelante, no quedarse mirando atrás”, porque “ya pasó, ya estamos en otro año”.
Una vez que culminó el procedimiento a la interna del PN, los diagnósticos por la derrota fueron múltiples. En su visita a la diaria Radio, el senador Sergio Botana opinó que se debió a “no haber atendido durante el gobierno el metro cuadrado de cada ciudadano” y, entre otros motivos, a permitir que “algunos funcionarios públicos no cumplieran su función”, sino que “se dedicaron a hacer política a costa de los beneficiarios de su trabajo”. Por otro lado, para el exintendente de Maldonado Enrique Antía, la elección de Ripoll para la fórmula no tuvo “nada que ver”, sino que es “una buena tipa, con inquietudes sociales”.
El exmandatario opinó que, “visto cómo venía la mano en lo internacional”, el viaje a China se podría haber postergado
Lacalle Herrera también ofreció una lectura geopolítica. Evaluó que el plano internacional se encuentra “ante la ruptura del mundo multilateral, de los tratados, de los compromisos y del comercio fluido”, contexto en el que calificó a Donald Trump como un “factor distorsionador”, dado que el centro de poder que lidera “cambia de opinión de un día para otro”. Sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores tras el operativo que ejecutó la potencia norteamericana en Caracas, dijo que “al día siguiente estaban con la señora Delcy Rodríguez, la presidenta encargada, poco menos que en un romance”, y eso lo llevó a concluir que “el régimen de Venezuela quedó intacto”.
Sobre la misión que encabeza el presidente de la República, Yamandú Orsi, acompañado por jerarcas públicos e integrantes del sector empresarial hacia China, aseveró que es el principal socio comercial del país y no existen motivos para “amputar” la relación. “Quizás, visto cómo venía la mano en lo internacional, [se podría] haber postergado o haber elegido para otro momento”, acotó, aunque reivindicó que Uruguay “tenga la libertad de asociarse y vincularse con todo aquello que al país le haga bien”. “Quizás desde el punto de vista estratégico, solamente estratégico, no era el momento de hacer este viaje”, dijo.
Finalmente, consultado sobre la llamada batalla cultural y las letras de las murgas durante este carnaval, afirmó que en Uruguay “hemos visto a la institución más importante de enseñanza –la Universidad de la República (Udelar)– convertirse en un instrumento del marxismo-socialismo”, así como también ocurrió “en el folclore, en la literatura, en la salud y en los sindicatos, por supuesto”. “En esas organizaciones se ha logrado plasmar, como un molde, un modelo cultural que excluye toda otra posición”, acotó. Dijo que el PN está “en las antípodas” de lo anterior y reivindica “la libertad del individuo y la libertad como principio de la economía en la cultura, no en el pensamiento uniformizado”, por lo que “esa es la batalla cultural” y no “que no digan palabrotas o no digan barbaridades como dicen algunas murgas”: “Eso es nada más que un síntoma. Lo que hay que recuperar es el sentido de la libertad”, cerró.