Ingresá

Movilizaciones contra Donald Trump, el 28 de enero.

Foto: AFP

Legisladores del FA y de otros países adhirieron a una declaración conjunta en contra de la “expansión de la violencia imperial” de Estados Unidos

3 minutos de lectura
Contenido exclusivo con tu suscripción de pago

Para los representantes que participaron en el encuentro Nuestra América, “sólo la solidaridad internacional coordinada puede detener la actual trayectoria” de las acciones del país liderado por Donald Trump.

Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta
Registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

La senadora del Frente Amplio (FA) Bettiana Díaz participó el 24 y el 25 de enero en el encuentro Nuestra América en Bogotá, Colombia, convocado de emergencia por la Internacional Progresista, en el marco del Congreso Panamericano que reúne a parlamentarios de partidos progresistas de toda América. Concurrieron también representantes del Foro de San Pablo, del Grupo de Puebla y de organizaciones sindicales a nivel internacional.

Según dijo a la diaria la senadora, la convocatoria surgió en el contexto de que el 3 de enero “cambió, parece que para siempre, la configuración que conocíamos de poder en el mundo”, en referencia a la intervención militar en Venezuela por parte de Estados Unidos y el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El resultado del encuentro fue una declaración conjunta firmada por representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Uruguay. Además de Díaz, adhirieron al documento los diputados frenteamplistas Federico Preve, Inés Cortés y Víctor Aldaya.

“Nos interesaba mucho poder tener una visión común para organizar la resistencia a los embates de este imperio en crisis que es Estados Unidos, que se está llevando todo puesto, pero articulando con organizaciones del Norte global, no sólo del Sur global y de América Latina, sino también poder buscar aliados en la resistencia en Canadá y en el propio Congreso de Estados Unidos en aquellos distritos que fueron ganados por el progresismo también”, subrayó Díaz.

Si bien señaló que lo de Venezuela fue un puntapié inicial, destacó que la convocatoria también refiere a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, a Groenlandia, Canadá, Cuba y Colombia. “En realidad, es una alerta más sobre toda la región, en esto de que estamos dejando de ser una zona de paz y hay un asedio militar de Estados Unidos en América Latina, entonces nos convocamos todos”, sostuvo.

En la declaración, a la que tuvo acceso la diaria, los firmantes destacan que la actual coyuntura internacional “se caracteriza por la erosión” de los principios de la Carta de las Naciones Unidas –igualdad soberana de los estados, prohibición del uso de la fuerza, derecho sagrado a la libre autodeterminación de los pueblos–, “a medida que las fuerzas reaccionarias se levantan para reafirmar el dominio de Estados Unidos sobre sus naciones vecinas y más allá mediante la coacción, la manipulación y la intervención militar”.

En ese sentido, expresan alarma en cuanto a que el proyecto de política exterior de Estados Unidos “se haya articulado explícitamente bajo la bandera de una Doctrina Monroe revivida y un nuevo ‘corolario Trump’, que afirma que los Estados Unidos son una esfera de control exclusiva y trata la soberanía, la democracia y el derecho internacional como impedimentos en lugar de obligaciones”.

“Los firmantes de las Américas y más allá se unen a esta Declaración con la convicción de que la defensa de la soberanía hemisférica es inseparable de la defensa del derecho internacional a nivel mundial, y que sólo la solidaridad internacional coordinada puede detener la actual trayectoria hacia la expansión de la violencia imperial”, afirman.

En ese marco, los representantes abogan por “un hemisferio que se gobierna a sí mismo, defiende a sus pueblos y habla con su propia voz”. Para avanzar en eso, señalan la necesidad de un compromiso con “una estrategia común para resistir la coacción, construir la autonomía a través de la democracia y la integración, y proyectar Nuestra América como una fuerza para la soberanía entre las naciones y la solidaridad entre los pueblos”.

“Para resistir a la coacción”, los parlamentarios se comprometen a, entre otras cosas, “buscar una participación coordinada en los foros multilaterales”; “establecer mecanismos para mejorar la coordinación hemisférica y el apoyo mutuo en respuesta a las sanciones, los bloqueos, los esfuerzos de desestabilización y las crisis económicas repentinas”; “fomentar la colaboración entre expertos jurídicos e instituciones para compartir jurisprudencia”; “defender los derechos de los migrantes latinoamericanos en los Estados Unidos”; “defender los derechos de los trabajadores, para que ningún trabajador se vea obligado a abandonar su patria en busca de dignidad en otro lugar”.

Por otro lado, “para reafirmar” la independencia de cada uno de los países, el compromiso es “fortalecer el diálogo regional sobre la protección de los procesos democráticos”; “examinar opciones para una mayor autonomía financiera y comercial”; “promover la cooperación en materia de soberanía energética y alimentaria, y el fortalecimiento de los servicios públicos”.

Por último, para “fortalecer” el encuentro Nuestra América, se comprometen a “mantener un proceso vivo de coordinación entre gobiernos, movimientos, fuerzas políticas, sindicatos y pueblos, profundizando este diálogo a través de reuniones, iniciativas compartidas y canales de cooperación permanentes; “ampliar alianzas con movimientos de resistencia internacionales y fomentar el diálogo con los pueblos del Norte global”; y convocar a una próxima reunión en La Habana, Cuba.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer, podés hacerlo completando este formulario.

Este artículo está guardado para leer después en tu lista de lectura
¿Terminaste de leerlo?
Guardaste este artículo como favorito en tu lista de lectura