Los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reiteraron este martes, en una declaración conjunta, que “ha llegado el momento” de que un candidato de la región asuma el cargo de secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “de conformidad con el principio de equilibrio geográfico equitativo y con el fortalecimiento de la diversidad en el liderazgo”.
“Creemos que el nombramiento de una persona de nuestra región fortalecerá la capacidad de la ONU para abordar los desafíos globales, promover la paz, el desarrollo y la justicia, consolidar el multilateralismo y el derecho internacional, reforzar el diálogo y garantizar que todas las regiones del mundo tengan voz en la dirección estratégica de la organización”, afirmó en una conferencia la embajadora de Uruguay en la ONU, Laura Dupuy, en representación de la Celac y la presidencia temporal de Uruguay.
El mandato del actual secretario general, António Guterres, finalizará el 31 de diciembre, y el Consejo de Seguridad aún no ha acordado un nombre para recomendar a la Asamblea General de la ONU. Hay cuatro mujeres y tres hombres en carrera. Los candidatos de América Latina y el Caribe son las ecuatorianas María Fernanda Espinosa e Ivonne A-Baki; la costarricense Rebeca Grynspan; el argentino Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica, y la exministra guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett.
La Celac destacó que sus candidatos “han recibido sistemáticamente el mayor apoyo” en los sondeos informales, algo que consideran “una clara indicación de la convicción de que es tiempo de que una persona de América Latina y el Caribe ocupe el cargo”. El viernes pasado, los siete candidatos recibieron el veto de al menos uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Reino Unido, Francia, Estados Unidos, China y Rusia. “Reiteramos nuestro respetuoso llamado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que garantice que este puesto regional sea debidamente respetado en el marco de este proceso”, sostuvo la embajadora.
Dupuy afirmó que la aspiración del bloque “no se basa únicamente en el principio de rotación geográfica”, sino en el convencimiento de que una persona de la región “contribuirá a reforzar los esfuerzos por promover un sistema internacional más inclusivo y representativo, así como a fortalecer a las Naciones Unidas, basándose en la firme adhesión de la región a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y al respeto del derecho internacional, así como en la contribución histórica de América Latina y el Caribe a la paz y la seguridad, el desarrollo sostenible y el respeto de los derechos humanos”.
El bloque reafirmó su “disposición a seguir actuando de manera constructiva y unida para revitalizar y fortalecer el sistema multilateral”, y subrayó su compromiso de “fomentar relaciones de amistad y cooperación con todos los Estados miembros”.
El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, se refirió el lunes al proceso de selección para el cargo. Afirmó que Uruguay, desde la presidencia de la Celac, está “haciendo todo el esfuerzo” para que el próximo secretario general “sea un latinoamericano o latinoamericana”, lo cual “no está seguro para nada”. Lubetkin consideró que el triunfo electoral del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil ayuda a la región “en el juego geopolítico” para impulsar sus candidaturas y que así, “finalmente, tengamos uno nacido en esta parte del mundo para que asuma una de las posiciones más importantes del mundo, como es ser secretario general de Naciones Unidas”.