El Poder Ejecutivo anunció el cese de la alerta roja por frío extremo a partir de este jueves 1° de octubre. La medida, promovida en el mes de mayo por el gobierno, disponía la “evacuación obligatoria” de las personas en situación de calle y su seguimiento ante la llegada de “fríos extremos” y precipitaciones en el invierno.
Esta decisión no afecta “las competencias habituales de los organismos públicos involucrados en el monitoreo y advertencia de fenómenos meteorológicos y la atención de las personas en situación de calle”, aclaró el Ejecutivo.
De acuerdo con los datos proporcionados por el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), desde la puesta en marcha de la alerta roja, fueron ocupadas un total de 553.624 plazas: de ellas, 467.558 corresponden a refugios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), mientras que 86.066 corresponden a centros de evacuación del propio Sinae.
Según se recoge a partir de los sucesivos reportes diarios por el organismo, la cifra récord de atención se dio el 6 de agosto, cuando se asistió a un total de 4.409 personas. Ese día, un ciclón extratropical azotó a buena parte del país, y el gobierno incluso se vio forzado a decretar la alerta roja meteorológica para la costa sureste.
Durante el período de vigencia de la alerta, se constataron cinco fallecimientos de personas en situación de calle en diferentes circunstancias –tanto en la vía pública como dentro de los refugios–. Fueron en los meses de mayo, junio y setiembre.