El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, aprobó el Plan de Gestión Ambiental (PGA) y el plan de navegación presentado por la empresa CGG Services para comenzar la prospección sísmica en el mar uruguayo, con el objetivo de obtener datos geológicos que permitan evaluar la oportunidad de posibles perforaciones en búsqueda de petróleo .
La resolución, que autoriza la prospección, tiene como antecedente la Autorización Ambiental Previa que el Ministerio de Ambiente (MA) otorgó a cuatro empresas el 5 de diciembre de 2025: Searcher Geodata, CGG Services, Apa Exploration y PGS.
El 2 de febrero llegó al puerto de Montevideo el buque BGP Prospector, que cumplirá funciones para CGG Services y es el primero en llegar a Uruguay para la búsqueda de petróleo. Además, hasta ahora, CGG Services es la única empresa que presentó el plan de gestión ambiental.
La resolución, a la que accedió la diaria, indica que el 21 de enero de este año la empresa presentó el PGA, que incluye el plan de navegación actualizado y la propuesta de mecanismo de compensación económica al sector pesquero. El 30 de enero, el Área de Evaluación Ambiental solicitó información complementaria vinculada a la verificación de la propagación acústica, protocolo de mitigación, plan de relacionamiento comunitario, monitoreos biológicos, logística para inspecciones previstas, medidas de apoyo a la red de monitoreo de varamientos. Esta información fue presentada en los días 9, 11 y 27 de febrero.
- Leé más sobre esto: “El mar no es una mercancía”: cientos de personas se movilizaron en Punta del Este en contra de los proyectos de prospección sísmica en Uruguay
El Plan de Gestión Ambiental presentado por la empresa
El PGA, aprobado por el MA y al que accedió la diaria, detalla que la temporada 1 de la prospección, que será entre marzo y abril de este año, abarca un área de 2.645 kilómetros cuadrados durante 61 días, y la temporada 2, a partir de noviembre, se ubicará al norte de donde se lleve adelante la temporada 1, con un alcance de 1.665 km². Está prevista para desarrollarse en 43 días. “Esta campaña de adquisición sísmica se realizará aproximadamente a una distancia de 180 km de la costa uruguaya”, apunta el documento.
El documento detalla algunas de las condiciones establecidas por la Autorización Ambiental Previa. Por ejemplo, no se podrán activar las fuentes de sonido cuando se detecte presencia de cetáceos, tortugas y pinnípedos en un radio de 1.000 metros desde la fuente de sonido, y deberán apagarse inmediatamente ante la presencia de cetáceos en el radio de mitigación de 1.000 metros y de 600 metros para tortugas y pinnípedos.
Por lo tanto, una vez detenida la fuente de sonido, si alguno de estos individuos abandona el radio de mitigación dentro de los 20 minutos desde que fue detectado, se podrá continuar con la actividad sísmica sin necesidad de observación previa. En caso contrario, señala el documento, deberá realizar la observación previa durante 30 minutos, si la prospección se está realizando en zonas con profundidad menor a 200 metros, y de 60 minutos, si la profundidad es mayor a 200 metros. Para estas condiciones, en su PGA la empresa “incluye las medidas de mitigación exigidas en ambos literales, quedando pendiente el control de la implementación de las mismas durante la ejecución de la actividad”.
Por otro lado, el MA dispuso que durante la prospección sísmica haya un mínimo de cuatro observadores de fauna marina y dos operadores de monitoreo acústico pasivo, que se encargarán de registrar los datos de los monitoreos ambientales y de la aplicación de las medidas de mitigación, en el formato que el MA establezca. Para eso, CGG Services presentó los currículums de seis especialistas.
- Leé más sobre esto: El colectivo Mar Libre de Petroleras presentó un recurso de apelación ante la Justicia para frenar la prospección sísmica
La cartera ambiental dispuso como una condición también que el monitoreo acústico pasivo “deberá instrumentarse durante la noche, en situaciones con neblina, mar en estado 4 [brisa moderada] o mayor en escala Beaufort”. En ese sentido, el PGA “incluye como medidas de gestión ambiental la implementación” del monitoreo para “condiciones de baja visibilidad”.
A su vez, la empresa tuvo que presentar un Protocolo de Compensación a la Pesca Comercial, que establece un mecanismo mediante el cual las empresas pesqueras que pudieran verse afectadas por la prospección sísmica podrán presentar reclamos y eventualmente acceder a compensaciones económicas “por impactos verificables derivados de la actividad”.
Este plan define tres tipos principales de afectaciones compensables: pérdida de captura, evaluada mediante la comparación de la captura por unidad de esfuerzo registrada durante la prospección con los valores históricos de referencia; pérdida o daños de artes de pesca, cuando exista contacto directo con el buque sísmico, sus equipos o embarcaciones asociadas, y desplazamiento de la actividad pesquera, cuando las operaciones deban relocalizarse, generando mayores distancias de navegación y costos operativos adicionales.