Entre el 19 de febrero y el 5 de marzo, una encuesta de Equipos Consultores recolectó opiniones en torno a la evaluación de la gestión de Yamandú Orsi como presidente de la República. Demostró que los uruguayos tuvieron “opiniones divididas” sobre su desempeño, ya que mientras un 33% lo aprueba, un 40% lo desaprueba y un 24% se mantiene en una posición neutral, lo que arroja un saldo neto “levemente negativo” de -7 al término de su primer año de trabajo.
Informaron que la aprobación retrocedió tres puntos y la desaprobación aumentó cuatro respecto de noviembre, cuando las respuestas positivas y las negativas estaban igualadas en 36%, por lo que Orsi abandonó un “equilibrio absoluto” para pasar al balance negativo por primera vez. Las personas que permanecieron neutrales u optaron por no contestar se han mantenido estables en los últimos meses, cercanas al 25% y al 3%, respectivamente.
Al ampliar el foco de comparación, Equipos Consultores planteó que durante los primeros meses de gestión y “hasta agosto inclusive” el mandatario tuvo una aprobación que se situó por encima del 40% y una desaprobación “relativamente limitada”, que pasó de 14% en abril a 21% en junio y a 25% en agosto: “La ‘luna de miel’ del electorado con Orsi no fue particularmente intensa, sino moderada, pero, aun así, durante ese primer tramo el presidente mantuvo un saldo neto positivo razonablemente holgado (entre +18 y +27)”, informó.
En octubre, sin embargo, el balance se volvió más equilibrado porque la aprobación bajó hacia el 36% y la desaprobación “ha continuado creciendo regularmente”. De esta manera, las mediciones de noviembre y febrero “han mostrado escenarios divididos” y de “relativo equilibrio”, pero el presidente pasó a un balance primero neutral y luego “levemente negativo”. En ese contexto, Orsi está en una “posición intermedia” en comparación con otros presidentes a la misma altura de su mandato: mientras que Lacalle Herrera y Sanguinetti “tenían juicios de balance claramente negativos” (-44 y -25) y para Mujica o Lacalle Pou eran “holgadamente positivos” (+31 y +30), los que pesan sobre el actual jerarca “se parecen más” a los de Jorge Batlle en 2001 (-11) o Tabaré Vázquez en 2016 (+1).
El “cambio radical” de opinión entre votantes opositores
El reporte también consignó una “muy amplia” diferencia de opinión sobre la gestión de Orsi entre votantes propios y ajenos. Por un lado, los que adhirieron a Orsi en el balotaje aprueban su desempeño en un 61%, mientras que el 13% lo rechaza, con un 24% en posición intermedia y un saldo positivo de +48 en el marco de “una opinión mayoritariamente positiva, que no es unánime, pero que se ha estabilizado en el último semestre”.
En la vereda opuesta, el cambio más marcado está entre los votantes opositores: el 70% desaprueba la gestión, frente a un 11% que aprueba y un 17% que no se posiciona en un lado ni en el otro, llevando el saldo neto a -59. “En el primer tramo de gestión, los votantes opositores concentraban sus juicios en posiciones intermedias, habituales de una “luna de miel” con los gobiernos entrantes. Pero, a medida que avanzó el período de gobierno, los juicios intermedios (y algunos positivos) se transformaron gradualmente en visiones críticas”, explicó la empresa.
De esta manera, mientras que en abril de 2025 la desaprobación entre los votantes de Álvaro Delgado en la segunda vuelta estaba al 25% y era acompañada por un 55% de juicios intermedios, pasó al 63% y 22% en noviembre para finalmente colocarse al 70% y 19% actual, respectivamente. Lo anterior marcó un “cambio radical en el clima de opinión en este segmento”.