Este martes de mañana, en una larga sesión, la Comisión de Ambiente de la cámara baja recibió al ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, y a las autoridades de OSE y de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) para que informaran sobre la calidad y la cantidad de agua potable.
En un parate de la sesión, Ortuño aseguró en rueda de prensa que hubo una “buena gestión de la situación de déficit hídrico” por parte de la Dirección Nacional de Aguas de su cartera, “aplicando por primera vez las disposiciones legales que establece la última ley de presupuesto, es decir, se hizo un monitoreo, seguimiento de la situación y se determinó la advertencia de déficit hídrico”.
“Y lo más importante: la muy buena gestión de la situación que tuvimos por parte de OSE. Por primera vez se aplicó el protocolo de sequía, que nos permitió tomar medidas a tiempo, y hoy estamos informando que, en materia de cantidad, se han recuperado los embalses: hay más del 50% de reservas luego de la última lluvia”, señaló el ministro. Y destacó que esta situación, “que viene evolucionando positivamente, se espera que se estabilice en mayo y junio”.
En cuanto a la calidad, Ortuño dijo que “el agua mantuvo su condición de potable durante todo el período”, si bien hubo “un evento puntual que afectó la calidad” y que hizo que los valores de trihalometanos “estuvieran levemente por encima”. No obstante, puntualizó que esto fue “muy inferior” a la situación que se vivió en 2023.
El ministro dijo que tienen la satisfacción de informar que tanto las mediciones de OSE como las de la Ursea le permiten afirmar que en abril “los valores de trihalometanos están ubicados dentro de la normalidad, por lo que también ese evento se ha superado”.
Por último, Ortuño resaltó que, si bien el déficit hídrico “se gestionó adecuadamente”, lo importante “es la solución estructural, de fondo, para que en estas sequías —que en este contexto de cambio climático van a seguir siendo recurrentes— el abastecimiento de agua potable esté blindado”. En ese sentido, mencionó las obras que se llevarán adelante en sustitución del proyecto Neptuno -del gobierno anterior- y la represa de Casupá.
Walter Cervini: el gobierno “viene haciendo agua”
Luego de que hablaron las autoridades del gobierno, los diputados de la coalición que integran la comisión brindaron una conferencia de prensa. El nacionalista Federico Casaretto dijo que han insistido “hasta el cansancio” con que se debe tener una segunda fuente alternativa de agua, y señaló que el proyecto de Casupá “no tiene estudio de impacto ambiental ni ha recorrido los caminos de escuchar a los vecinos”.
“Respecto a la calidad del agua, parece que hubiera dos países: cuando gobierna el Frente Amplio, los trihalometanos son buenos y el agua con sal que se está tomando del Río de la Plata es buena; ahora, cuando gobernaba la Coalición Republicana, los trihalometanos parece que provocaban malformaciones y el agua salada era perjudicial para los hipertensos. Ni una cosa ni la otra”, expresó Casaretto.
El diputado nacionalista dijo que pretenden “sensibilizar a un gobierno que no escucha y que va a embarcar al país en un gasto que no va a solucionar definitivamente el problema que hoy vive el 60% de la población de Uruguay, [ya que] casi 1.600.000 habitantes están afectados por esta problemática”. “Hoy no queremos que esto se transforme en otro Antel Arena. Nos están hablando de una obra de unos 100 a 130 millones de dólares, y tenemos estudios que hablan de 300 millones de dólares”, sostuvo.
Por su parte, el diputado colorado Walter Cervini dijo que, en los temas ambientales, el gobierno “viene haciendo agua, y lamentablemente no es porque OSE esté produciendo agua de calidad, sino lo contrario”. A su entender, “hay una improvisación muy grande”, dado que desde el gobierno “no tienen identificada la obra con claridad y mucho menos el costo”. “Lejos estamos de que Casupá sea la obra joya del bicentenario, como Ortuño nos había dicho en la interpelación”, finalizó.