Académicos e investigadores uruguayos firmaron una carta abierta “en defensa de la paz en Cuba, México y toda América Latina”, en la que expresaron su preocupación por el accionar del gobierno de Estados Unidos en la región.
La carta, disponible en la plataforma change.org, ya cuenta con más de 700 adhesiones, entre las que figuran las del exrector de la Universidad de la República Rodrigo Arocena, el politólogo e historiador Gerardo Caetano, la exfiscal Mirtha Guianze; el excandidato a rector de la Udelar Gregory Randall y la senadora suplente del Frente Amplio e integrante del Partido Comunista, Lilián Abracinskas.
En la misiva, los firmantes denuncian que el gobierno estadounidense lleva adelante “acciones muy agresivas y destructivas” para el continente. En el documento se menciona, por ejemplo, el ataque militar en territorio venezolano y la captura de Nicolás Maduro, así como “intervenciones en procesos electorales en Honduras y Argentina”, y el “asesinato extrajudicial” de alrededor de un centenar de personas en el mar Caribe y el océano Pacífico, quienes han sido señaladas por Estados Unidos como narcotraficantes. Todo eso, se señala en la carta, supone “la destrucción del orden internacional de la posguerra y su sustitución por la ley del más fuerte”.
Asimismo, se señala que la región “viene sufriendo intervenciones militares de Estados Unidos” desde hace casi dos siglos, con “atentados terroristas, bombardeos, invasiones y guerras de agresión” hacia países como México, Panamá, Guatemala, República Dominicana, Haití, Nicaragua y Cuba. También se hace mención a “la promoción de golpes de Estado y apoyo a dictaduras en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y otros países”.
“El uso de la fuerza como método para resolver conflictos entre Estados constituye una grave vulneración de principios fundamentales del derecho internacional”, se subraya en la misiva, en la que se insta a la población a acompañar el pronunciamiento, “en favor de la paz, la autodeterminación de los pueblos, el respeto del derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos”, bajo “la convicción de que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino una responsabilidad colectiva que define el tipo de sociedad que queremos construir para las generaciones presentes y futuras”.
“Está en juego mucho más que la soberanía y el bienestar de la gente en Cuba y México, porque la política agresiva e intervencionista del gobierno de Donald Trump amenaza a todo nuestro continente. América Latina debe seguir siendo una zona de paz”, concluye la carta.