La Habana, el 18 de mayo.

Foto: Yamil Lage, AFP

Académicos e investigadores firmaron una carta abierta en rechazo a “la política agresiva e intervencionista” de Estados Unidos

Gerardo Caetano, Rodrigo Arocena y Gregory Randall son algunos de los que suscriben la misiva, en la que se aboga por “la paz, la autodeterminación de los pueblos, el respeto del derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos”.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Académicos e investigadores uruguayos firmaron una carta abierta “en defensa de la paz en Cuba, México y toda América Latina”, en la que expresaron su preocupación por el accionar del gobierno de Estados Unidos en la región.

La carta, disponible en la plataforma change.org, ya cuenta con más de 700 adhesiones, entre las que figuran las del exrector de la Universidad de la República Rodrigo Arocena, el politólogo e historiador Gerardo Caetano, la exfiscal Mirtha Guianze; el excandidato a rector de la Udelar Gregory Randall y la senadora suplente del Frente Amplio e integrante del Partido Comunista, Lilián Abracinskas.

En la misiva, los firmantes denuncian que el gobierno estadounidense lleva adelante “acciones muy agresivas y destructivas” para el continente. En el documento se menciona, por ejemplo, el ataque militar en territorio venezolano y la captura de Nicolás Maduro, así como “intervenciones en procesos electorales en Honduras y Argentina”, y el “asesinato extrajudicial” de alrededor de un centenar de personas en el mar Caribe y el océano Pacífico, quienes han sido señaladas por Estados Unidos como narcotraficantes. Todo eso, se señala en la carta, supone “la destrucción del orden internacional de la posguerra y su sustitución por la ley del más fuerte”.

Asimismo, se señala que la región “viene sufriendo intervenciones militares de Estados Unidos” desde hace casi dos siglos, con “atentados terroristas, bombardeos, invasiones y guerras de agresión” hacia países como México, Panamá, Guatemala, República Dominicana, Haití, Nicaragua y Cuba. También se hace mención a “la promoción de golpes de Estado y apoyo a dictaduras en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y otros países”.

“El uso de la fuerza como método para resolver conflictos entre Estados constituye una grave vulneración de principios fundamentales del derecho internacional”, se subraya en la misiva, en la que se insta a la población a acompañar el pronunciamiento, “en favor de la paz, la autodeterminación de los pueblos, el respeto del derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos”, bajo “la convicción de que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino una responsabilidad colectiva que define el tipo de sociedad que queremos construir para las generaciones presentes y futuras”.

“Está en juego mucho más que la soberanía y el bienestar de la gente en Cuba y México, porque la política agresiva e intervencionista del gobierno de Donald Trump amenaza a todo nuestro continente. América Latina debe seguir siendo una zona de paz”, concluye la carta.