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Marcelo Abdala, Héctor Cancela, Gabriela Verde, Rafael Michelini y Gerardo Caetano, el 6 de mayo, en el Paraninfo de la Universidad de la República.

Foto: Alessandro Maradei

Homenaje a Zelmar Michelini con la presencia de Orsi: “En algún momento, hay que dar la orden” a las Fuerzas Armadas, dijo Rafael Michelini

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Planteó que esta orden tiene que apoyarse en militares “consustanciados con el tema derechos humanos”, pero con “cabeza castrense”; el presidente Orsi aseguró que ve “bastante más viable y posible” ese enfoque.

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En pocos días se cumplirán 50 años del secuestro de Zelmar Michelini. Fue el 18 de mayo de 1976 en el hotel Liberty de Buenos Aires. El exsenador frenteamplista fue trasladado posteriormente a un centro clandestino de detención y tortura próximo a Automotores Orletti. Este 20 de mayo, cuando la 31ª Marcha del Silencio desborde la principal avenida de Montevideo, se conmemorará también el aniversario de su nacimiento y de su muerte, ocurrida en esa fecha de 1976. Fue asesinado junto al diputado nacionalista Héctor Gutiérrez Ruiz y al matrimonio de los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw; sus cuerpos fueron hallados al día siguiente dentro de un automóvil, en la intersección de las avenidas porteñas Perito Moreno y Dellepiane.

Su recuerdo convocó este miércoles a un homenaje en el Paraninfo de la Universidad de la República (Udelar), bajo la consigna “A 50 años de la infamia, él en nosotros”, organizado por el PIT-CNT y la fundación que lleva su nombre. Las oratorias –a cargo del rector de la Udelar, Héctor Cancela; la subsecretaria del Ministerio de Educación y Cultura, Gabriela Verde; el politólogo Gerardo Caetano; y uno de los hijos de Zelmar, el senador suplente del Frente Amplio (FA) Rafael Michelini– rememoraron las facetas de su vida y reafirmaron la vigencia de su pensamiento. Sentados hacia el centro de una de las primeras filas estaban el presidente de la República, Yamandú Orsi, la vicepresidenta, Carolina Cosse. A sus lados, el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz; el ministro del Interior, Carlos Negro; la secretaria de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, Alejandra Casablanca; y el presidente del FA, Fernando Pereira.

El primero en hacer uso de la palabra fue el anfitrión, Cancela, quien definió a Zelmar como “un referente ético y político de la democracia uruguaya, ejemplo de coherencia entre la palabra y la acción”. Recordar la “figura, el pensamiento y la acción” de Zelmar, afirmó, “nos convoca a todas y todos a ser consecuentes con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria”. El rector evocó “la valentía” de Zelmar al denunciar en 1974 ante el tribunal internacional Russell II “el arrasamiento de las instituciones, la negación de la ley y los derechos en ella consagrados, la persecución y la muerte desatada, la tortura y el maltrato físico y espiritual de la dictadura”.

Recordó el vínculo de Michelini con la Udelar, una casa de estudios que “fue allanada durante el terrorismo de Estado”, que veló los restos del mártir estudiantil Líber Arce y los de los detenidos desaparecidos hallados e identificados en democracia. Zelmar ingresó a la Facultad de Derecho de la Udelar en 1948, integró la Federación de Jóvenes Batllistas, fue secretario general del Centro de Estudiantes de Derecho y de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay. En la Facultad de Derecho fue “donde Luis Batlle lo vio por primera vez y dijo, ‘bueno, este que habla tiene que venir a la lista 15’”, apuntó Caetano.

El politólogo señaló que Zelmar “abrazó el batllismo”, “un batllismo que era un compromiso frontal con la justicia social, que era una reivindicación del avanzar, con la condición de que avanzar era el comienzo de algo que persistía; que las reformas se validaban en la idea de profundizar siempre las reformas”. El pensamiento de Zelmar y esos batllistas apuntaba a “un país moderno en donde los pobres fueran menos pobres y los ricos menos ricos”, y hoy interpela con “una inusitada vigencia”, afirmó Caetano.

En 1962 se apartó de la lista 15 “porque creía que aquel bautismo que había abrazado estaba perdiendo fuerza, estaba perdiendo densidad, estaba dejando de ser heredero de aquellas profundas transformaciones lideradas por don Pepe”. Y así construyó la lista 99, Movimiento por el Gobierno del Pueblo, que era “reafirmar un camino de transformaciones” y también “ideas en el plano internacional que eran de una vigencia impresionante, muy valientes”, señaló Caetano.

“Ustedes se imaginan lo que era en el año 1965, a 50 años del genocidio de Armenia, que la lista 99 liderara en el Parlamento, junto con la comunidad armenia, la reivindicación necesaria del reconocimiento del genocidio armenio. [Uruguay] Era el primer país del mundo en hacerlo. ¿Saben lo que era eso? Era una afirmación de valores extraordinariamente coherente y extraordinariamente rigurosa”, rememoró el politólogo.

Caetano sostuvo que Michelini defendía que “la lógica de la transformación de la sociedad tenía que tener una clave internacional”. Su comparecencia en el tribunal Russell “no era algo más, era la confirmación de esa idea de que la defensa del interés nacional está indisolublemente asociada con la defensa de las causas internacionales y que no puede haber contradicción entre ambas”, valoró. “Él afirmaba una máxima de la política internacional de Uruguay: que la defensa de una visión realista de un pequeño país entre dos gigantes nunca debía estar en contra del principismo de algunas ideas rectoras de la política internacional de un país como Uruguay”, apuntó.

Caetano llamó a “cumplir” con Zelmar “haciéndolo presente” a través de las “inspiraciones que guiaron su vida hasta el compromiso más fuerte”, especialmente “en este momento contemporáneo tan difícil, donde tantas certezas se han disuelto y donde la afirmación de las convicciones está enfrentada con tantos desafíos”. “Él no tenía voluntad de mártir, claro que no; amaba la vida, tenía mucho más para dar. Seguramente por eso lo mataron. Pero en esa defensa inclaudicable de sus principios afirmaba la necesidad de ir hasta el final por esas convicciones”, sostuvo el politólogo.

“Recordar a Zelmar es dejar de ser pasivos ante estas injusticias”

El presidente de la central sindical subrayó el compromiso de Zelmar “con el pueblo trabajador”. “Para Zelmar, no existía en su ethos, en su visión, posibilidad alguna de la idea de libertad al margen de la idea de justicia social”, resaltó Abdala. Recordó su trabajo en el Banco Hipotecario y su dirigencia sindical en la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay. “Era simultáneamente obrero, trabajador y estudiante”, dijo Abdala, quien destacó su “papel descollante” en la huelga del gremio metalúrgico en 1955 por despidos de la compañía Ferrosmalt, así como en la huelga de los obreros del Frigorífico Nacional, “que lo tuvo a él como un interlocutor privilegiado” desde el Parlamento.

Abdala también cerró su intervención con referencias al presente y afirmó que, en estos momentos “tan dramáticos para el continente”, la consigna de “él en nosotros” tiene que ver “con resolver a través de las vías que nuestro pueblo vaya construyendo las necesidades de una sociedad más democrática, más igualitaria, más justa, que despertaría, sin duda –si así fuera posible–, esa sonrisa amplia de Zelmar”.

Verde rescató que Zelmar “entendía la política como un hecho profundamente humano” y la educación “como la herramienta que nos permite liberarnos”. “Es un faro que nos debe guiar en un momento tan convulsionado de nuestro mundo, de nuestra región, de nuestra querida América Latina y de nuestro país también”, afirmó. “No habrá paz si no hay integración del país”, citó la subsecretaria a Zelmar. Valoró que “la paz no es solo un hecho de la no violencia, es lo cotidiano también”, y la integración “nos interpela en cuanto a la inclusión”. “Recordar a Zelmar es dejar de ser pasivos ante estas injusticias y nos convida a luchar, día a día, por una mejor educación, por el acceso para todas y todos a la cultura”, señaló.

Michelini: “Hay que dar la orden” a las Fuerzas Armadas, pero “no puede ser vacía”

El cierre estuvo a cargo de Michelini, quien agradeció especialmente la presencia de Orsi; “mi presidente”, enfatizó. “El hecho de que Yamandú esté acá no pasa desapercibido ni para los que estamos acá ni para el pueblo uruguayo”, destacó.

“Son 50 años. Es increíble cómo el tiempo pasó. Todavía recuerdo cuando yo trabajaba en Conaprole, llego a casa y mi hermana Isabel me dice: ‘Raptaron a papá; no aparece más’. Yo quedé frío, en ese momento tenía 17 años”, recordó Michelini. Durante su intervención desarrolló tres facetas de su padre: el “Zelmar informado”, el “Zelmar en conflicto” y “el Zelmar estratega”.

El “informado”: el que percibió, un año antes, que Estados Unidos se iba a retirar de Vietnam y de esa derrota empezaría “un mundo mejor”, recordó Michelini que le dijo Zelmar en una de sus visitas a Buenos Aires; también el que sabía en qué cuartel tenían los militares a su hija mayor, Elisa, siendo “uno de los principales enemigos de la dictadura”. El “Zelmar en conflicto”, que se debatió entre “aflojar” o “subir el tono” de sus denuncias cuando su hija era rehén. Y, por último, el “estratega”, que entendía que, si se iba al exilio, “se podía perder esa llama que todavía existía” para una salida de la dictadura.

Hacia el final, Michelini se refirió a la búsqueda de los detenidos desaparecidos. “Hay que hacerlo profesionalmente, no hay que ir a lo loco, porque la naturaleza está haciendo lo suyo no solo en el terreno, sino en que se nos muere la gente”, dijo. Aseveró que, “en algún momento, hay que dar la orden” a las Fuerzas Armadas para que entreguen información, pero “esa orden no puede ser vacía; no es al boleo”.

“La orden tiene que ser conceptual. Y ahí tiene que haber algunos castrenses, porque los archivos no se van a encontrar así nomás”, señaló, y agregó que estos castrenses tienen que estar “consustanciados con el tema derechos humanos”, pero pensar con “cabeza castrense para encontrar dónde pueden estar los archivos”.

Orsi: “Si es con una orden, será con una orden”

A la salida del homenaje, en una rueda de prensa, Orsi fue consultado acerca de lo dicho por Michelini respecto de la orden a las Fuerzas Armadas, un pedido que le reiteró la organización de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos este lunes.

“Me gustó mucho la palabra de Rafael ahora, donde pone el tema desde una dimensión bastante más viable y posible. Lo analizaremos”, aseguró Orsi. En cuanto a si está de acuerdo con dar la orden, dijo que está “deseoso de que podamos llegar a muchas más verdades y a muchas más realidades”. “Evidentemente, si es con una orden, será con una orden; si es con la tónica que marcaba Rafael recién, de buscar también la estrategia para llegar a ese cumplimiento de la orden, yo creo que es bastante más productivo”, dijo el presidente, y señaló que hablará con Michelini porque le “gustó ese enfoque”.

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