Este domingo se llevará a cabo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. Hay 158 millones de brasileños habilitados para votar en las urnas electrónicas y se prevé un escrutinio “rápido, seguro y eficiente”, según dijo a la diaria Celia Luiza, jefa de la Justicia Eleitoral local de Santana do Livramento.
En el padrón del municipio fronterizo hay 72.450 votantes habilitados, de los cuales 5.400 son ciudadanos nacidos en Uruguay con doble nacionalidad, un dato que refleja la integración sociocultural con la ciudad vecina de Rivera.
La jornada electoral comienza a las 8.00 y hay 224 urnas distribuidas en el municipio santanense, incluyendo diez en áreas rurales. A diferencia del sistema electoral uruguayo, la legislación brasileña prohíbe de forma estricta el transporte organizado de electores por parte de partidos políticos o candidatos, así como la denominada boca de urna o propaganda electoral en la jornada de votación, prácticas que son calificadas como delitos electorales sujetas a severas sanciones como multas e incluso penas de prisión.
La referente de la oficina electoral de Livramento dijo que para garantizar el acceso universal a las urnas sin incurrir en irregularidades, la Justicia electoral “coordinó la gratuidad del transporte público colectivo urbano y dispuso 15 ómnibus contratados especialmente para trasladar a los residentes de los sectores rurales más distantes”.
Luiza reconoció además que, “en materia de participación ciudadana, Santana do Livramento enfrenta un importante desafío tras haber registrado una abstención de 29,47% durante la primera vuelta, situándose como la tercera ciudad con mayor número de ausentismo en el estado de Rio Grande do Sul, cifra significativamente superior al promedio nacional estimado en torno al 21%”. Esta brecha responde en parte a los votantes con doble nacionalidad que residen en Uruguay y a electores que no concretaron la actualización o traslado de su domicilio electoral.
Ante este panorama, se confirmó a la diaria que el juez electoral, Felipe Lima, ha impulsado campañas de concientización para incentivar la concurrencia a las urnas en la segunda vuelta para las presidenciales brasileñas.
Garantías de las urnas electrónicas
El proceso electoral se destaca por su grado de digitalización e inclusión, destacaron las autoridades. En Santana do Livramento, el 74% de los electores ya cuenta con registro biométrico, lo que agiliza la identificación dactilar en la mesa de votación sin requerir la firma del cuaderno electoral impreso, trámite que sí deben realizar quienes aún no han actualizado sus datos (es imprescindible la exhibición de un documento con fotografía, reconociendo la cédula, la habilitación de conducir o el título electoral).
Los dispositivos electorales, añadieron los funcionarios, garantizan plena accesibilidad mediante la incorporación del sistema Braille, auriculares desechables provistos por la Justicia electoral para personas con discapacidad visual y una interfaz amigable que incluye el número, nombre y fotografía del candidato, facilitando el voto para personas analfabetas.
Quienes no hayan sufragado en la primera vuelta están plenamente habilitados para participar en esta segunda instancia. Además, omitir el voto sin la debida justificación conlleva consecuencias administrativas, como la imposibilidad de acceder a préstamos en instituciones bancarias, tramitar el pasaporte o egresar de la universidad.
El proceso de justificación se ha simplificado mediante la aplicación e-Título, la cual permite a los ciudadanos fuera de su domicilio electoral regularizar su situación mediante geolocalización hasta el día de la elección.
De no utilizarse este medio, los electores disponen de 60 días posteriores a los comicios para presentar comprobantes documentales, o hasta 60 días desde su reingreso si se encontraban fuera del país, contando con un margen máximo de hasta 60 días para regularizar la situación.
El cierre de votación es a las 17.00 y está previsto que en aproximadamente dos horas se procesen los datos para saber quién será el futuro presidente de Brasil.