Sobre las últimas lluvias fuertes que sufrió Rivera, a fines de setiembre, el director general de Obras de la Intendencia, Martín García, señaló a la diaria que este fue el segundo round del mes, y advirtió que, si bien “se viene ganando la pelea, hay que estar siempre preparados: estas situaciones climáticas adversas continuarán registrándose hasta el mes de diciembre”.
A pesar de que el fenómeno El Niño se mantendrá activo hasta fin de año, las autoridades aseguran que la situación de las crecidas se encuentra controlada.
El arroyo Cuñapirú registró una suba repentina, ya que en 24 horas hubo 200 milímetros de lluvias caídas, pero su caudal descendió rápidamente y bajó dos metros en pocas horas. Asimismo, García destacó que la estrategia implementada está dando resultados. “La intendencia está haciendo su parte con tareas de higiene y limpieza, y la gente va entendiendo; en la medida en que los resultados están, la gente se suma a esos esfuerzos”, dijo el jerarca.
García afirmó además que las autoridades departamentales no fueron tomadas por sorpresa ante la actual coyuntura climática. Desde hace meses se viene trabajando en planes de contingencia y prevención frente a los pronósticos, y mencionó que prueba de ello es que los trabajos de limpieza en el arroyo Cuñapirú comenzaron en febrero, adelantándose a la emisión formal de las alertas climáticas.
El trabajo de la Dirección de Obras se mantiene enfocado en el monitoreo permanente de los puentes y pasos que anteriormente quedaban bajo agua. Como muestra de la efectividad de las medidas preventivas, se contrastó la situación de los barrios La Racca y Bisio, mientras que en el pasado estos lugares requerían evacuaciones obligatorias ante las crecidas, hoy, con las últimas lluvias, los vecinos tuvieron la tranquilidad de que no sería necesario abandonar sus hogares.
Proyecto y licitación, prontos
En el marco del Congreso Nacional de Intendentes se anunciaron importantes novedades respecto a la financiación de obras.
A través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el Fondo de Desarrollo del Interior (FDI), se resolvió flexibilizar la aprobación y la liberación de los recursos para aquellas estructuras afectadas por las inclemencias del tiempo a raíz del fenómeno El Niño, permitiendo canalizar fondos con mayor agilidad.
Para el caso específico de Picada de Mora, el proyecto de obra y la licitación ya se encuentran prontos y en los próximos días se presentará formalmente la inversión, estimada en ocho millones de pesos, afirmó a la diaria el arquitecto García.
Con la ampliación de esta licitación y los fondos asignados, se llevarán a cabo intervenciones clave para garantizar la conectividad definitiva de la zona. Una de ellas contempla la construcción de un nuevo puente, elevando su estructura y ampliando los accesos.
Por otro lado, mediante la ampliación del proyecto se intervendrá el camino Billico, ubicado en la zona norte, en las afueras de la ciudad de Rivera, en un área de tránsito rural y de complejos motorizados que conecta con las rutas hacia el Autódromo Eduardo Prudencio Cabrera. Allí se mejorará el puente existente para facilitar la salida por la calle Molles.
Una vez finalizadas las obras, la zona dispondrá de dos accesos y dos salidas operativas más anchas, lo que permitirá solucionar de forma estructural el problema histórico de aislamiento que sufrían los habitantes durante las precipitaciones torrenciales.
La efectividad de estas medidas preventivas y la asignación de recursos extraordinarios serán evaluadas en función de su capacidad para mitigar definitivamente la vulnerabilidad de las zonas históricamente afectadas del departamento.
