La rápida localización de Camila Rodríguez en Argentina, tras la activación de la alerta Amber, permitió un desenlace positivo para un caso que mantuvo en alerta a autoridades y familiares. Sin embargo, para el diputado colorado por Salto, Horacio de Brum, el episodio dejó al descubierto cuestiones más profundas relacionadas con las personas ausentes, las redes de trata y las debilidades en los controles fronterizos.
Días antes de que el caso tomara estado público, el 8 de octubre, el legislador había presentado un pedido de informes dirigido al ministerio del Interior con el objetivo de conocer en detalle qué información maneja el Estado uruguayo sobre personas ausentes y desaparecidas durante el período democrático, con especial atención a la realidad del departamento de Salto.
En diálogo con la diaria, De Brum explicó que su motivación surge de la necesidad de obtener datos oficiales y determinar si existen situaciones que requieran nuevas acciones parlamentarias. “Quiero saber toda la información que tiene el Estado uruguayo sobre las personas ausentes y desaparecidas en democracia”, afirmó.
El diputado destacó que “Uruguay cuenta desde 2004, durante la administración de Jorge Batlle, con el Departamento de Registro y Búsqueda de Personas Ausentes, organismo encargado de intervenir en este tipo de situaciones”. Reconoció además que la reciente implementación de la alerta Amber constituye “algo muy bueno” y valoró su eficacia en el caso de Camila.
No obstante, sostuvo que existen elementos que justifican una atención especial sobre el fenómeno. “No tengo pruebas, pero sí indicios”, señaló, al advertir que “en el territorio nacional podrían estar operando redes vinculadas a actividades ilícitas que involucran personas”.
Como ejemplo mencionó el caso de Gonzalo, un joven desaparecido de camino a Pueblo Saucedo, donde lo esperaba su madre, que hoy continúa buscando respuestas. Según relató, visitó a la familia en varias oportunidades y pudo constatar la angustia que genera la falta de certezas. “La mamá de Gonzalo quiere saber la verdad. Quiere saber si su hijo está vivo o si ya no está entre nosotros. Y si no está más, quiere poder enterrarlo”, expresó.
También recordó la muerte de Nazarena Porto que aún sigue sin resolverse y que su familia sigue en la búsqueda de respuestas.
Narcotráfico, armas y tráfico de personas
De Brum afirmó que el norte del país enfrenta tres fenómenos que considera especialmente preocupantes: “El narcotráfico, el tráfico ilegal de armas y el tráfico de personas”.
El legislador admitió que una motivación personal influye en su preocupación por estos temas. Padre de una niña de seis años, reconoce que la experiencia de la paternidad incrementó su sensibilidad frente a situaciones relacionadas con menores y desapariciones.
En ese sentido, una de las principales inquietudes plasmadas en el pedido de informes refiere a los niños y adolescentes que se encuentran bajo protección del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y que registran episodios de ausencia de los centros de acogida. “Algunos vuelven y otros no vuelven”, advirtió.
El documento presentado por el diputado contiene más de catorce interrogantes dirigidos a los organismos competentes. El objetivo, explicó, “es conocer la dimensión real del problema, acceder a información estadística y determinar si existen patrones o situaciones que requieran una intervención específica del Estado”.
De Brum rechazó que “la iniciativa tenga intencionalidad política o partidaria”. Por el contrario, señaló que busca tres objetivos concretos, “obtener información oficial, evaluar futuras acciones parlamentarias y advertir a las autoridades sobre la importancia del tema. Que no se hable públicamente seguido sobre esto no significa que sea un tema menor”, afirmó.
“Soy abogado, no tengo pruebas pero tengo indicios de que hay personas ausentes en el territorio nacional y en el departamento de Salto, y me hago responsable de lo que digo, que están ausentes porque hay redes en nuestro país que están operando y que se están apropiando de varones y mujeres para fines espurios”, aseguró.
Consultado por nuestro medio sobre su referencia a “fines espurios”, De Brum explicó que la trata de personas comprende mucho más que la explotación sexual. Según señaló, organismos internacionales advierten sobre modalidades que incluyen tráfico de órganos, trabajo esclavo y explotación infantil. “El tráfico de personas es mucho más amplio de lo que normalmente pensamos”, afirmó.
El legislador sostuvo que las organizaciones criminales evolucionan constantemente y que el Estado debe contar con información precisa para dimensionar el problema. “Primero quiero toda la información que tiene el Estado, tanto a nivel nacional como del departamento de Salto”, señaló.
Fronteras vulnerables y controles bajo la lupa
El caso Camila también reabrió el debate sobre los controles fronterizos. Para De Brum, “fenómenos como el narcotráfico, el tráfico de armas y la trata de personas requieren una vigilancia permanente y un fortalecimiento de los mecanismos de prevención”.
El diputado advirtió además que “la corrupción, tanto en el ámbito público como privado, es un factor que puede facilitar el accionar de redes criminales”. No obstante, aclaró que sus consideraciones “no están vinculadas específicamente al caso Camila”.
A su juicio, el sistema político debe asumir un papel activo en el combate a estas organizaciones y en el fortalecimiento de la transparencia institucional. “Que no se hable seguido de estos temas no significa que sean un problema menor”, concluyó.