El edil de la Coalición Republicana (CR) Jesús Grasso volvió a plantear en la Junta Departamental de Salto la necesidad de establecer una tarifa eléctrica diferencial para el norte del país, ante la perspectiva de un verano con temperaturas elevadas y noches en las que el calor dificulta el descanso.
La iniciativa, que comenzó a impulsar hace un año, busca que UTE contemple las particularidades climáticas de la región y el impacto que tiene el uso de equipos de aire acondicionado en la factura de los hogares.
Grasso recordó, en diálogo con la diaria, que el año pasado promovió “un trabajo conjunto con ediles de distintos partidos políticos de Salto y de otros departamentos del norte. El objetivo fue reunir apoyos para presentar formalmente el planteo ante el directorio de UTE”.
Una delegación de representantes departamentales viajó a Montevideo para solicitar una reducción de la tarifa eléctrica. Aunque la propuesta no fue tratada en aquella sesión del directorio, el edil destacó que “la gestión permitió extender hasta el 31 de marzo el denominado Plan Redondo, cuyo vencimiento estaba previsto para el 31 de diciembre”. Según explicó, “esa extensión facilitó la compra de equipos de aire acondicionado durante el verano con los descuentos previstos en el plan”, un beneficio que consideró “importante para los habitantes del norte”.
Tras aquella gestión, los ediles continuaron trabajando en una propuesta que tomara en cuenta los planteos realizados por UTE. “Una de las alternativas consiste en prorratear el excedente del consumo eléctrico generado durante los meses de verano, distribuyéndolo entre el resto del año”, aseguró.
Grasso explicó que “el objetivo es evitar que una familia que habitualmente paga entre 2.000 y 4.000 pesos mensuales de electricidad deba afrontar facturas de 8.000, 9.000 o 10.000 pesos durante los meses de calor”. Como ejemplo, señaló que “si un hogar pasa de pagar 4.000 a 6.000 o 7.000 pesos en verano, la diferencia podría distribuirse entre los meses siguientes para atenuar el impacto inmediato sobre la economía familiar”.
El edil sostuvo que “la propuesta no busca dejar de pagar la energía consumida, sino encontrar un mecanismo que contemple las condiciones climáticas de la región y permita afrontar los gastos de manera más equilibrada”. También hizo hincapié en “la necesidad de informar a la población sobre las alternativas que se están planteando, ya que existe desconocimiento sobre el alcance de las gestiones realizadas”.
La discusión sobre el costo de la electricidad también incorporó otra iniciativa que ya fue adelantada por la diaria, el planteo del edil Ignacio Bacci, también de la CR, de reducir el IVA aplicado a la tarifa de UTE.
Para Grasso, “esa posibilidad puede sumarse al reclamo de una tarifa diferencial, siempre que los representantes políticos de la región logren articular una propuesta común”. El legislador departamental sostuvo que “el reclamo debe trascender las diferencias partidarias y reunir a ediles, diputados y senadores de los departamentos situados al norte del río Negro”.
Explicó que “existe un reglamento que impide establecer directamente una tarifa diferencial en las condiciones planteadas”, por lo que entiende necesario “promover una modificación a través del Parlamento”. En ese sentido, consideró fundamental que “los legisladores nacionales acompañen la iniciativa y trabajen para que pueda ser aprobada”.
Grasso fundamentó su reclamo en “las diferencias de temperatura entre el norte y el sur del país”. Aseguró que “durante el verano pasado se registraron períodos en los que la distancia entre ambas regiones llegó a los 15 grados, de forma sostenida durante una semana”. A su entender, “esas diferencias se traducen en un mayor consumo de energía para mantener condiciones habitables dentro de las viviendas, especialmente durante las noches en las que las temperaturas no descienden”.
El edil también aludió al fenómeno de las islas de calor urbanas, que contribuye a mantener temperaturas elevadas en las ciudades incluso después de la puesta del sol. En ese contexto, advirtió sobre “las dificultades que enfrentan los hogares para descansar adecuadamente sin equipos de refrigeración” y remarcó que “el costo de la electricidad afecta especialmente a jubilados, madres solteras y familias con ingresos limitados”.
La expectativa de una definición de UTE
El reclamo de los ediles del norte continúa a la espera de una respuesta concreta. Grasso afirmó que considera que “están dadas las condiciones para avanzar hacia algún mecanismo diferencial” y recordó que “la propuesta cuenta con adhesiones de representantes de distintos departamentos”.
También cuestionó que, “después de las gestiones realizadas en diciembre del año pasado, nos aplicaron un aumento del 4% en la tarifa eléctrica”, lo que, según señaló, “redujo el efecto esperado de aquella iniciativa”. De cara al próximo verano, sostuvo que “será importante obtener una señal favorable que permita avanzar en una solución para los hogares de la región”.
Por último, recordó que “la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, quien anteriormente integró el directorio de UTE, manifestó públicamente que habría una tarifa diferencial para el norte del país”. Sin embargo, Grasso señaló que “todavía resta conocer cuándo se instrumentaría y cuáles serían sus características”.
Para el edil, esa definición es clave para que “el reclamo regional se traduzca en una medida concreta frente al incremento del consumo eléctrico durante los meses de temperaturas extremas”, concluyó.
