El Hogar Estudiantil Simón Rodríguez, dependiente de la Intendencia de Salto, tiene capacidad para alojar a 52 estudiantes de entre 14 y 18 años, provenientes de localidades rurales del interior del departamento.
Sin embargo, este año residen allí 22 adolescentes: 12 mujeres y 10 varones. Para conocer los motivos de esta baja en la cantidad de estudiantes alojados, la diaria entrevistó al director de Desarrollo Social de la Intendencia de Salto, Facundo Marziotte.
El jerarca señaló que el hogar podría alojar a más estudiantes, pero que la situación edilicia actual lo impide. En ese sentido, indicó que distintas direcciones de la Intendencia de Salto están trabajando en la planificación de las obras de remodelación y en la definición de cómo se llevará adelante la intervención.
Se trata, dijo, de una inversión “importante”, ya conocida por el intendente, el secretario general y el director de Hacienda. Según explicó, el principal problema se concentra en el ala destinada a varones, donde el deterioro responde al paso del tiempo y a la falta de mantenimiento acumulado.
En este contexto, sostuvo que se resolvió reducir la cantidad de estudiantes alojados con el objetivo de priorizar las obras y mejorar las condiciones edilicias, con la expectativa de que el próximo año el hogar pueda reabrir plenamente renovado y con mayor capacidad de alojamiento.
El director señaló que a los estudiantes se les brinda “todo” en el hogar, acceden a una beca 100% gratuita, por lo que no deben realizar ningún tipo de pago. Se trata de jóvenes provenientes del interior profundo del departamento de Salto, en su mayoría menores de edad.
En este período, explicó, se implementó un cambio en el sistema de alimentación. Cuando asumió el cargo, las comidas llegaban en forma de viandas desde el comedor central de la Intendencia, lo que llevaba a que muchos estudiantes almorzaran en sus habitaciones.
Actualmente, se instaló una cocina en el propio hogar donde se elaboran los alimentos, a cargo de trabajadores de la Intendencia. Allí se brinda diariamente desayuno, almuerzo, merienda y cena.
Según el director, esta modificación no solo mejoró el servicio, sino que también fortaleció la vida cotidiana del hogar, al generar más instancias de encuentro entre los estudiantes y el personal. En ese sentido, destacó la sala principal como un espacio de convivencia donde varones y mujeres comparten tiempo diario, lo que contribuye a generar un mayor sentido de pertenencia.
El director indicó que los estudiantes provienen de distintos puntos del interior del departamento, aunque la mayoría es oriunda de Pueblo Belén. Se trata, señaló, de jóvenes que ya venían avanzando en sus trayectorias educativas y que actualmente cursan segundo o tercer año dentro del hogar, a quienes se les da prioridad para garantizar la continuidad de sus estudios.
En relación al funcionamiento del equipo de trabajo, Marziotte afirmó que cada funcionario cumple tareas vinculadas al cuidado y la atención de los estudiantes.
Por otra parte, destacó que se realizan reuniones de forma permanente con las familias, con un contacto que se mantiene desde el inicio del año lectivo.
En ese sentido, explicó que el equipo técnico —integrado por dos trabajadoras sociales— mantiene un vínculo constante tanto con los estudiantes como con sus padres, al igual que el equipo administrativo, que también participa de esa comunicación.