La Red de Mujeres del departamento de Salto acompañó de forma permanente el funcionamiento de los comedores fijos y de los dos contenedores que continúan brindando alimentación a numerosas familias del departamento.
Ese trabajo de seguimiento en territorio, realizado en contacto directo con quienes concurren diariamente a estos espacios, le permitió constatar los cambios que se produjeron durante la actual gestión.
En diálogo con la diaria, la integrante de la Red de Mujeres Departamental Sandra Pintos sostuvo que, a partir de ese acompañamiento sostenido, “podemos afirmar que se han registrado avances significativos que fortalecieron la respuesta alimentaria y mejoraron el vínculo entre las instituciones y la comunidad”.
Según explicó, actualmente existe una coordinación más fluida entre la Dirección de Desarrollo Social, las organizaciones sociales y las personas usuarias de los servicios.
Esa articulación, señaló, se refleja en una comunicación más efectiva, una atención mejor organizada, una mejora en la calidad de los alimentos y, sobre todo, en una mayor disposición para escuchar las necesidades y planteos de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Para Pintos, la experiencia confirma que las políticas públicas alcanzan mejores resultados cuando se construyen desde el territorio y en diálogo con las organizaciones sociales.
La cercanía con las familias, afirmó, permite identificar problemáticas que muchas veces no aparecen en los informes o las estadísticas, pero que resultan determinantes para comprender la realidad y orientar las respuestas institucionales.
“Como Red de Mujeres Departamental, continuamos desempeñando un rol de articulación entre la comunidad y las instituciones públicas. Acompañamos a las familias, recibimos inquietudes, detectamos situaciones de vulnerabilidad, realizamos seguimientos y acercamos cada caso a los organismos competentes para que sea analizado con responsabilidad y sensibilidad”, expresó.
Agregó que la tarea de la organización “no se limita a señalar dificultades, sino también a construir puentes, favorecer el diálogo y promover soluciones colectivas”.
La dirigente valoró especialmente los cambios registrados en esta etapa porque, a su entender, permitieron consolidar una forma de trabajo “más cercana, humana y participativa”.
En ese sentido, consideró que el fortalecimiento de los canales de comunicación y la apertura al intercambio con las organizaciones sociales contribuyen a generar mayor confianza en la población y a que las políticas de asistencia respondan de manera más efectiva a las necesidades de quienes las requieren.
Pintos reconoció que aún persisten desafíos y que las políticas sociales siempre pueden perfeccionarse. No obstante, remarcó que también es necesario reconocer los avances cuando estos se producen.
“Entendemos que todavía hay aspectos por mejorar, pero también creemos que es importante valorar los cambios positivos. La mejora en la coordinación institucional, la presencia permanente en el territorio y la disposición a escuchar a la ciudadanía son herramientas fundamentales para brindar respuestas oportunas y dignas”, afirmó.
Finalmente, reafirmó el compromiso de la Red de Mujeres Departamental de continuar acompañando a las familias y fortaleciendo el trabajo conjunto con las instituciones. “Seguiremos aportando nuestra mirada desde el territorio, convencidas de que la construcción colectiva, el respeto, la solidaridad y el diálogo permanente son el camino para avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y con respuestas cada vez más eficaces para quienes más las necesitan”, concluyó.