El intendente de Salto, Carlos Albisu, convocó este lunes a una conferencia de prensa para transmitirle a la población los principales elementos surgidos de una reunión mantenida en la Torre Ejecutiva con el presidente Yamandú Orsi, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el director nacional del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), Leandro Palomeque.
En el encuentro también participaron los integrantes de la mesa del Congreso de Intendentes. El foco se puso en un fenómeno que comienza a causar preocupación: la posible incidencia de El Niño durante los próximos meses.
Según explicó Albisu, el informe presentado por las autoridades nacionales “no es para nada prometedor”. El escenario previsto contempla una probabilidad del 80% de que las precipitaciones durante octubre, noviembre y diciembre se ubiquen dentro de una categoría “muy fuerte”. De concretarse ese pronóstico, la magnitud de la creciente podría superar a la registrada en 2015, considerada la mayor inundación del departamento desde 1959.
“Acá nadie está hablando de una catástrofe, pero tenemos que prepararnos para lo más grande”, sostuvo el intendente, quien insistió en que la intención de las autoridades es anticiparse a un eventual escenario complejo y no esperar a que la situación obligue a actuar sobre la marcha.
El pronóstico también contempla una segunda etapa. Albisu señaló que existe un 95% de probabilidades de que se produzcan réplicas del fenómeno entre marzo, abril y mayo de 2027, aunque con una intensidad menor a la prevista para el último trimestre de este año.
El Sinae presentará el escenario al conjunto de los intendentes en la próxima reunión del Congreso de Intendentes, prevista para el jueves. Luego, las autoridades nacionales mantendrán un encuentro con los 19 coordinadores de los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales (Cecoed), con el objetivo de avanzar en la planificación de las acciones.
Prepararse antes de que llegue el agua
Albisu destacó el “buen relacionamiento” que existe actualmente entre los distintos niveles de gobierno y señaló que ese vínculo será fundamental para enfrentar una eventual emergencia. En ese sentido, remarcó el funcionamiento permanente del Cecoed de Salto y el trabajo coordinado con Salto Grande.
La prioridad, explicó, será evacuar a las familias antes de que el agua alcance sus viviendas, de manera de evitar que el operativo se haga cuando la inundación ya esté instalada.
“La idea es poder evacuar a las familias que necesiten ser retiradas de sus domicilios antes de que llegue la inundación, para no hacerlo arriba de un bote, con sus pertenencias mojadas”, afirmó.
Para el intendente, esa capacidad de anticipación constituye una diferencia importante respecto de lo ocurrido en otros puntos del país. Puso como ejemplo a Artigas en 2015, cuando el río Cuareim “subió en dos horas seis metros” y numerosas familias perdieron prácticamente todo lo que tenían.
En Salto, en cambio, se busca trabajar con información previa y con un esquema de evacuación preparado con anticipación.
El escenario comenzaría a configurarse desde setiembre, con la presencia del fenómeno de El Niño, y las lluvias aumentarían a partir de octubre. Allí comenzaría la primera etapa de la eventual inundación, que podría extenderse hasta enero.
Los departamentos que aparecen en principio como los más expuestos son Rivera, Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Durazno, aunque las autoridades advierten que el fenómeno también podría provocar afectaciones en otros departamentos. A esto se suma la previsión de temperaturas por debajo de la media habitual para la época en ese período.
Salto tendrá que atender dos frentes
Albisu señaló que Salto trabaja desde hace varias semanas en la preparación y que, ante un eventual escenario de lluvias abundantes, el departamento deberá “jugar a dos puntas”: por un lado, atender la creciente del río Uruguay y, por otro, prepararse para posibles inundaciones provocadas por cursos de agua internos.
El problema no se limitaría a las zonas ribereñas. El intendente advirtió que algunos pueblos podrían quedar aislados y que también existen barrios que podrían sufrir dificultades de acceso.
Como parte de las medidas preventivas, se comenzará con tareas de limpieza en los arroyos Ceibal y Sauzal, con el objetivo de mejorar su capacidad de escurrimiento y “mitigar un poquito” los efectos de eventuales lluvias intensas.
También está prevista una recorrida por distintas localidades del interior del departamento junto con representantes de varios ministerios. La intención es reunirse con alcaldes, concejales y vecinos para explicar el escenario previsto y conocer las particularidades de cada territorio. “Queremos contarles lo que hoy tenemos en el horizonte”, señaló Albisu.
El mensaje central de la intendencia salteña apunta a la anticipación. Las familias que viven en zonas donde históricamente ha llegado el agua deberán estar preparadas para una eventual evacuación y tomar desde ahora las medidas necesarias para proteger sus pertenencias y facilitar el traslado.
“La idea es que la ciudadanía esté preparada”, resumió el intendente, y que, llegado el momento, la evacuación pueda realizarse “de forma rápida y con el menor riesgo posible”.