Luego de que la banca oficial se declarara en preconflicto producto de las negociaciones con el Poder Ejecutivo para alcanzar un convenio colectivo, este lunes el Sector Financiero Oficial de la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU) mantuvo una nueva instancia de negociación con el gobierno en la Dirección Nacional de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
La última instancia había sido el 30 de diciembre, con la previa de que la asamblea del sector había rechazado el preacuerdo por considerar que era insuficiente y podía mejorar. El presidente del sector de la banca oficial de AEBU, Roberto Umpiérrez, dijo a la diaria este lunes que a fines de diciembre el Poder Ejecutivo “cambió su postura en el ámbito de negociación, que venía siendo una postura de apertura”.
En ese marco, relató Umpiérrez, el Poder Ejecutivo hizo un planteo en el que se “quita de arriba de la mesa” el preacuerdo alcanzado y se les trasladó a los trabajadores bancarios “la posibilidad de hacer una revisión de los derechos adquiridos que tiene AEBU en sus convenios colectivos anteriores”. “Lo que se conoce como ultractividad en los convenios colectivos, de alguna forma, [el Poder Ejecutivo] la cuestiona. Nos comenta que iba a evaluarlo con la [división] jurídica del Ministerio de Economía y que quería negociar en el nuevo marco, punto por punto, todos los temas que tenemos en los convenios colectivos”, destacó.
Dicho planteo puso al sindicato en “situación de alerta”, ya que considera que el gobierno de este modo tuvo “un cambio para una actitud de mala fe” y “no busca el acuerdo”, sino que, por el contrario, “lo que busca directamente es, de alguna forma, amenazar en virtud de que se había rechazado el preacuerdo que habíamos alcanzado anteriormente”. A partir de esto, el sector se declaró en preconflicto, se cortaron las horas extras en la banca oficial y se realizaron paros sorpresivos.
En ese marco, la instancia de negociación de este lunes “tenía un objetivo primario que era destrancar la negociación”, señaló Umpiérrez. El resultado de la reunión fue que el Poder Ejecutivo tuvo un “cambio de postura positivo” y “accedió a no hacer una revisión de los cambios colectivos hacia atrás”.
“Entendemos nosotros que también se despeja la mala fe del Poder Ejecutivo, que habíamos visto en diciembre, y nos lleva, ahora sí, a comenzar una nueva etapa de renegociación, porque ya la habíamos negociado anteriormente, desde agosto hasta diciembre”, resaltó.
Aun así, Umpiérrez entiende que la negociación “va a ser muy dura”, porque para los puntos en los que están buscando mejorar, como es lo salarial, “la pauta es la misma pauta que están planteando para todos los públicos”.
Además de lo salarial, Umpiérrez planteó otros problemas, como el del “estancamiento en la carrera” bancaria que se les “avecina”, ya que “se está jubilando la generación de los 80 y los cargos altos están siendo ocupados por personal joven, en general”.
Otro planteo es la dotación de sucursales en cuanto a “problemas muy serios de gestión” en el Banco República, el Banco de Seguros del Estado y el Banco Hipotecario, “donde muchas veces no hay estructuras definidas” y esto hace que “haya movimientos de personal al antojo de la administración del banco”, lo que provoca “dificultades en la calidad del trabajo y en la calidad del servicio”.
Umpiérrez dijo que “hay un planteo del sindicato de avanzar en el servicio”, ya que la banca oficial está “perdiendo mercado con la banca privada sistemáticamente”. Afirmó que “ahí hay un tema programático” que “tiene que ver con la defensa del rol de las empresas públicas, de los bancos públicos en particular, como bancos con un rol social que están donde no está la banca privada”, lo cual se vincula a que la banca oficial no tiene “monopolio del mercado, como puede pasar, por ejemplo, con Ancap o con otra empresa pública”. “Nosotros tenemos que salir a competir y para competir tenemos que tener calidad en el servicio, y entendemos que eso se ha ido deteriorando con el paso del tiempo”, lamentó.
En ese sentido, aseveró que las condiciones de trabajo “son parte del convenio colectivo” y que desde el sindicato ven “un nexo claro” en el que, si hay buenas condiciones de trabajo, hay buena calidad de servicio. “Es un ganar-ganar en lo que tiene que ver con la calidad de trabajo de nuestros compañeros en las sucursales, donde a veces hay situaciones de desbordes de sucursales, no dan abasto, se van tarde, hay problemas de salud mental”, sostuvo.
La intención del sindicato es incluir estos temas en la discusión del convenio colectivo, aunque el dirigente dijo que hay “alguna resistencia” del Poder Ejecutivo en hacerlo, ya que “no quieren poner vacantes presupuestales”, por lo que “se mezcla un poco”. De todas formas, Umpiérrez señaló que, “a la luz del convenio”, es posible conformar “algunos ámbitos de discusión que tal vez después puedan ser bipartitos, o que sean en conjunto con toda la banca oficial para posicionar estos temas y hacer un abordaje” de cara a la discusión presupuestal de mayo y que esta sea “mucho más rica que la que podemos tener hoy, basada fundamentalmente en sensaciones de la calidad del servicio”.
El próximo paso del sector es una reunión de consejo que tendrá lugar este martes para evaluar la instancia de este lunes, y luego habrá una junta de delegados el lunes 26. El próximo encuentro con el gobierno será el 4 de febrero a las 12.00; para esa fecha, el objetivo del sector es “empezar a hilar un poco más fino en estas propuestas”, vinculadas a la dotación, a lo salarial, a las condiciones de trabajo y al régimen de descanso.