Una delegación de la Cámara Uruguaya de Tecnología de la Información (CUTI) concurrió al Parlamento, este viernes, para comparecer ante la Comisión Especial para el Tratamiento del Acuerdo Mercosur–Unión Europea. Luego, el presidente de la CUTI, Amilcar Pérea, se refirió en una rueda de prensa a la decisión que la empresa Sabre tomó para su filial de Uruguay de despedir a entre 150 y 200 trabajadores. Al respecto, dijo: “Estamos preocupados. Es una situación global donde, de alguna manera, la competitividad del país está siendo seriamente afectada. En este caso en particular, estamos esperando tener información más concreta de la empresa, pero no lo vemos como un tema particular”.
“Como en cualquier caso, evaluamos los costos que tenemos en procesos que a veces están afectados por la inteligencia artificial -que puede optimizar el tema-, pero fundamentalmente en dónde radicar las inversiones. Hay que seguir siendo competitivos. Tenemos una calidad de gente espectacular, tenemos ventajas competitivas. Somos un sector totalmente pujante, pero hay que trabajar para resolver esos temas, y hay que seguir siendo ancla hacia la región”.
Sobre la situación de Sabre, dijo que se está esperando por más información. “Se habla con las empresas; todos esos temas son procesos. Por suerte no son situaciones que desembocan todas juntas y en el mismo momento”.
Consultado sobre si existe alguna medida para enfrentar el problema, dado que los dirigentes políticos se plantean si hay soluciones para que en el futuro no se despidan más trabajadores, Perea respondió que “medidas hay, es decir, hay políticas activas en materia monetaria. Acaban de demostrar que funcionan. Sin ir más atrás, el gobierno, con algunos anuncios y algunas medidas que veníamos indicando de que necesitamos una política más activa, consiguió revertir un poco la tendencia y mejorar la situación”.
“Tenemos que seguir activos, pero además en estos temas de aperturas de mercado, de cambio de reglas y de trabajar, por ejemplo, hacia mercados como Brasil o Argentina, con quienes hay una desventaja enorme para trabajar en la región. De parte de esos gobiernos hay retenciones del orden del 30% y 40%, y son medidas que aliviarían mucho. Hay que trabajar todo lo que se pueda, en todos los aspectos de la competitividad”, afirmó Perea.
El directivo concluyó con que “hay muchas cosas para hacer, en cuanto a impulsar la innovación, abrir mercados regionales, competir mejor en la región que nos impulsa hacia el mundo. Nos parece que estamos todos en la misma línea de trabajar sobre eso y seguramente estemos anunciando algún grupo de trabajo en conjunto con el gobierno en los próximos días”.
Jisdonian: “El preaviso de cierre de empresas no paga las cuentas de los trabajadores”
Por su parte, el diputado del Partido Nacional, Pedro Jisdonian, manifestó en una rueda de prensa este viernes que, “como toda pérdida de puestos de trabajo, se observa el tema con preocupación, y también con un malestar importante con lo que ha sido la actividad y actuación que ha tenido el Ministerio de Trabajo en esto”.
El legislador agregó que en reiteradas oportunidades escuchó al ministro Juan Castillo dar “como la gran solución a todos los problemas del mundo del trabajo el preaviso de los despidos y la suscripción del convenio 158 de la OIT [Organización Internacional del Trabajo], que en una de las partes incluye el preaviso, pero en otra habla de la justificación de los despidos”. Resaltó que por parte del ministerio “no se ha recibido ningún borrador ni informe de qué es y por dónde se avanzará”.
En ese sentido, dijo que más allá de que sea un instrumento, “el preaviso de cierre de empresas no paga las cuentas de los trabajadores. Las paga el salario, y por más que te avisen que te vas a quedar sin trabajo, lo que más importa es cuidarlo y generar un nuevo puesto de trabajo. Lo que le ha faltado a este gobierno es tener una iniciativa y generar un ambiente que sea amigable para que las empresas no se vayan”.
“Si ha tenido una característica la gestión de este ministerio, es la de no poder resolver conflictos. Se tuvo un 2025 cargado de conflictividad y las soluciones no llegan. Hay una necesidad importante de cambiar el chip”, criticó. Sostuvo que ha “escuchado en varias oportunidades que estas empresas, como BASF, también se van por un tema global. Ahora, a los que despiden son uruguayos, pero de la India no despiden a ninguno”.
Asimismo, indicó que “el recorte siempre va por donde hay menos rentabilidad. Hablaba de esta empresa, de que ante la inestabilidad o la falta de certeza que pueda haber en el futuro, tomaba esta decisión”. “Entiendo que el ministro pueda tener una inquietud, sabemos que hay ahora también una muy importante por lo que está pasando por Cuba. Me parece que lo importante es cuidar los puestos de trabajo de los uruguayos. No es lo que está pasando. No hay una actitud proactiva y se ve a un ministro que hace las veces de escribano, se presenta y certifica cómo cierran las empresas. Sabemos que la solución a los problemas no es el preaviso”, continuó.