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Plantación de sorgo, el 13 de febrero, en el predio de la ARU. Foto: Gianni Schiaffarino

El Instituto Nacional de Semillas genera nueva información técnica para la elección de cultivares de maíz, sorgo y soja

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En junio de 2026 el Inase publicará los resultados de la Evaluación Nacional de Cultivares de maíz, sorgo y soja para la zafra 2025-2026. Se trata de información objetiva y confiable sobre el comportamiento agronómico de nuevas variedades de estos cultivos. Los datos surgen de los ensayos que se desarrollan en este momento y que el 13 de febrero fueron recorridos por productores, técnicos y personas vinculadas al sector agropecuario. Si bien es pronto para anticipar conclusiones, ya se visualizan buenos desempeños en las condiciones de producción nacional de las nuevas variedades evaluadas.

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El 13 de febrero se llevó a cabo en el predio de la Asociación Rural del Uruguay en Melilla una recorrida por los ensayos de la Evaluación Nacional de Cultivares llevada a cabo por el Instituto Nacional de Semillas (Inase). En esta oportunidad la evaluación se enfoca en tres cultivares: maíz, sorgo y soja.

Según explicó Federico Boschi, responsable de sector del área Variedades Vegetales del Inase, “el objetivo de la Evaluación Nacional de Cultivares es conocer el comportamiento agronómico de esas nuevas variedades, en condiciones de producción nacional. Para liberar un cultivar de maíz, sorgo o soja, la empresa semillerista envía ese cultivar a evaluación, y en el Inase medimos rendimiento, características agronómicas, largo del ciclo, variables de calidad nutricional; para el caso de maíz silo también medimos rendimiento de grano por hectárea; en sorgo forrajero medimos la producción de forraje por hectárea, además de la calidad nutricional, y en el caso de sorgo silo también medimos la cantidad de biomasa producida por hectárea, que es biomasa de planta entera”.

Consultado sobre el propósito de esta visita a los cultivares en proceso de evaluación, Boschi señaló que se pretendía “mostrar cómo se están llevando adelante los ensayos de evaluación y el estado de los distintos cultivares en ese momento. Esto es una visualización a simple vista de las distintas genéticas, de cómo se encuentran en condiciones de producción nacional en esta etapa de su ciclo”, y agregó que “todavía no tenemos resultados definitivos; de hecho, recién empezamos a cosechar parcelas de algunos ensayos, pero falta toda la cosecha y el análisis de datos”. No obstante, el técnico destacó que, por ejemplo, “en maíz para grano y silo este año en particular no tuvimos ninguna aplicación para lagarta, entonces tenemos las transgénesis, y sin duda es una herramienta para el control de insectos que, por ahora, en los ensayos de evaluación, viene haciendo efecto”. Por otro lado, “en el caso de sorgo para grano, tenemos algún ataque de pulgón amarillo y es muy importante ver las diversas genéticas y su distinto comportamiento con respecto a esta plaga, por eso es importante esta recorrida a campo, donde se pueden apreciar los cultivares y su resistencia”.

Se prevé que los resultados finales de la evaluación de maíz, sorgo y soja estén disponibles para todo el sistema productivo a partir de junio de este año en el sitio web del Inase.

Cultivares bajo evaluación y registro

Además de maíz, sorgo y soja, el Inase realiza la Evaluación Nacional de Cultivares de otras especies vegetales en función de su importancia productiva y económica, entre las que se cuentan el trigo, la cebada, la colza y el arroz. La nómina también incluye forrajeras como raigras, festuca, trébol rojo, trébol blanco y avena.

Las especies con escaso desarrollo de variedades o con poca área de cultivo no tienen evaluación de cultivares. No obstante, para su comercialización, indefectiblemente deben registrarse ante el Inase.

Cada lote de semillas que se venda en cualquier parte del territorio nacional tiene que tener un análisis de laboratorio de calidad, germinación y pureza, que es realizado por el Inase, que le garantiza al productor que lo que planta es lo que quiere plantar, que no habrá en el lote semillas de otras especies, y que la semilla que plante va a germinar.

Esto es de vital importancia no solamente por los aspectos económicos, sino también para preservar al país de la introducción a nuestro territorio, en el caso de semillas importadas, de semillas de especies no deseadas. La obligatoriedad de registro alcanza incluso a las semillas de especies ornamentales.

“Fomentar la producción y el uso de semilla de calidad comprobada”

Boschi agregó que “toda la información que generamos es pública y de acceso libre. Lo interesante es ingresar a la web y analizar la información disponible, que el productor tenga acceso a datos sobre el rendimiento de las distintas variedades para poder elegir los cultivares que mejor se adapten a su sistema productivo. Es muy importante para la toma de decisiones contar con esa información técnica, que es de calidad y muy valorada a nivel internacional”.

Recorrida de los ensayos de la Evaluación Nacional de Cultivares, el 13 de febrero, en el predio de la ARU. Foto: Gianni Schiaffarino

Acerca de la calidad de la información y lo que garantiza que los resultados de los diferentes estudios que realiza el Inase sean considerados exactos, objetivos, relevantes, pertinentes y completos, Boschi expuso varios argumentos. En primer lugar, la metodología. “La evaluación nacional de cultivar se realiza mediante protocolos de evaluación. Cada ensayo tiene uno. Esos protocolos se adecuan a los sistemas productivos promedio a nivel nacional. Ese protocolo se discute en grupos de trabajo técnicos en los que participa la Universidad de la República, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), las empresas semilleristas, los productores. Toda esa gente se junta y se arma un protocolo de evaluación en el cual nosotros nos regimos para llevar adelante los ensayos”.

Día Nacional del Fitomejoramiento

Desde este año, cada 5 de marzo se celebrará en Uruguay el Día Nacional del Fitomejoramiento, según lo establecido por la Ley 20.450 en diciembre de 2025.

La fecha elegida refiere al arribo a nuestro país en 1912 de Alberto Boerger, científico alemán pionero del mejoramiento genético vegetal, quien, contratado por el Estado, fue el responsable de implementar los primeros programas de mejoramiento de trigo en Uruguay.

El objetivo de establecer un día de conmemoración del fitomejoramiento es reconocer formalmente la importancia de la ciencia y tecnología en el desarrollo de nuevas variedades vegetales, esenciales para la productividad, sostenibilidad y adaptación de los cultivos en Uruguay, al tiempo que pretende sensibilizar a la sociedad sobre la relevancia de la ciencia aplicada a la mejora genética vegetal para el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la economía nacional.

La idea de conmemorar el Día Nacional del Fitomejoramiento fue una iniciativa de varias entidades y organizaciones, a saber, la Asociación Nacional de Productores de Semillas, la Cámara Uruguaya de Semillas, la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, el Inase, el INIA y la Asociación Civil Uruguaya para la Protección de los Obtentores Vegetales, que elevaron la propuesta al Parlamento.

En la misiva remitida a principios de 2024 a algunos integrantes de la Cámara de Diputados, estas entidades destacan la importancia del fitomejoramiento en el desarrollo de variedades vegetales más productivas, resistentes y adaptadas, fortaleciendo la sostenibilidad y competitividad de la agricultura nacional, y la necesidad de reconocer el esfuerzo y dedicación de personas e instituciones que han contribuido significativamente a este campo de investigación.

Por otra parte, el “Inase tiene como objetivo fomentar la producción y el uso de semilla de calidad comprobada, así como apoyar la obtención de nuevos materiales, tanto nacionales como extranjeros, que se adecuen a las condiciones del país. No tenemos ningún interés comercial propio ni actuamos como comercializadores. Cada cultivar rinde y se registra exactamente según su desempeño real, sin que los resultados nos afecten de ninguna manera. Esto brinda garantías al productor y al técnico, quienes al consultar los resultados saben que están accediendo a información oficial, confiable y objetiva”.

Otra garantía para determinar la calidad de los estudios es la propia gobernanza del Inase, “que tiene un directorio colegiado, en el que, además del Poder Ejecutivo, también participan actores privados, representantes de los sectores comerciales y productivos. Hay que resaltar que en Uruguay todavía se hacen los ensayos oficiales; es muy importante para todos los involucrados en los sistemas productivos”.

Inase

El Inase fue creado por la Ley 16.811, del 21 de febrero de 1997, como persona de derecho público no estatal. En esta ley se determinan los objetivos medulares, la estructura y modalidad de funcionamiento que lo rige.

En la ley de la creación del Inase se enfatiza y promueve que el instituto tendrá como objetivo “apoyar la obtención y el uso de nuevos materiales fitogenéticos nacionales, así como el de aquellos de origen extranjero que se adecuen a las condiciones de producción nacional. Además, proteger las creaciones y los descubrimientos fitogenéticos, otorgando los títulos de propiedad que correspondan”.

Mediante su vínculo con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, asesora al Poder Ejecutivo sobre la política nacional en materia de semillas. De acuerdo con lo publicado en su portal de internet, el Inase sostiene que su misión es “impulsar la producción y el uso de semilla de calidad superior e identidad comprobada, bajo un marco normativo desarrollado y aplicado con ética, compromiso y profesionalismo”.

Sobre la difusión de resultados, Boschi explicó que “los de rendimiento y de calidad, etcétera, se difunden en varios formatos, para ser utilizados por los usuarios, por los productores, por los agrónomos, para su mayor utilidad. Por ejemplo, usamos un formato de publicación que es en PDF; allí está toda la información de todos los ensayos. Cómo se manejó, cómo se produjo, cómo se midió, cómo se evaluó todo. Es en una publicación completa. Después tenemos resultados que los pasamos a una planilla electrónica, en la que el usuario tiene la posibilidad de interactuar con esa información. Por ejemplo, puede filtrar columnas, filtrar cultivares, o rendimiento. Puede interactuar con esa información y poder elegir el cultivar que más le sirve para su sistema productivo.

Y después tenemos una tercera forma de difusión, que es en modo gráfico, en Power BI; también ahí se puede interactuar con esa información y ver qué cultivar rinde tanto, compararlo con otro, compararlo con un ciclo, con otro. Este formato permite transformar datos crudos en informes interactivos y seleccionar tipos de gráficos (barras, líneas, áreas) que más le convengan al usuario”.

Transgénicos en Uruguay

En Uruguay solamente hay eventos transgénicos en cultivares comerciales de maíz y soja. Un evento transgénico es una inserción de material genético foráneo en el genoma de un organismo, mediante técnicas de ingeniería genética. En una especie, por ejemplo, soja, muchos cultivares diferentes pueden tener el mismo evento transgénico. Incluso puede haber “apilados de transgenes”, por ejemplo, para generar tolerancia a determinado herbicida y también resistencia a ciertos insectos.

En maíz para grano y silo, casi el 96% de los cultivares inscriptos en el Registro Nacional de Cultivares son transgénicos, mientras que en soja ese porcentaje alcanza el 98%.

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