La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, recibió este viernes a una delegación de la Confederación de Sindicatos Industriales del Uruguay (CSI). En la oportunidad se abordó la realidad del sector en todo el país. Además, los trabajadores presentaron un documento con propuestas para el desarrollo nacional.
El presidente de la CSI, Danilo Dárdano, dijo a la diaria que, “en un análisis primario, la delegación que asistió al encuentro considera que la reunión fue positiva y que está previsto, en fechas a coordinar, uno o dos días para mantener nuevas reuniones con la ministra de Industria y todo su equipo de trabajo”.
“El objetivo de esas nuevas instancias es trabajar en conjunto para intercambiar información, realizar un diagnóstico de la situación actual de la industria y comenzar a planificar acciones, considerando el paulatino ingreso de productos europeos al país por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea”, dijo el dirigente.
Comentó que el Ministerio de Industria “se comprometió a estudiar alternativas, ver cómo se trabaja con organismos públicos para mejorar la formación profesional, de modo que sea acorde a la industria”. Mencionó también que a Fernanda Cardona se le hizo entrega de un documento con “propuestas concretas que realiza la confederación. No son la verdad absoluta y, si hay otros aportes, no hay problema. Es como una serie de disparadores de futuros intercambios”, dijo.
Acerca del documento que la CSI presentó, Dárdano señaló que “la secretaría de Estado reconoció que, además de hacer críticas y cuestionamientos, también realizamos propuestas”, y que se acordó que ambas partes analizarán la situación por cada rama de actividad.
Ejes centrales para la industria
En el documento que la confederación le presentó a Fernanda Cardona hay cinco pilares que plantea que deberían estudiarse y analizarse, a los efectos de posteriormente decidir si se ejecutan. Uno de ellos es la “estabilidad sistémica y gatillo laboral”, cuyo objetivo es proteger el capital humano calificado.
Otro es la “soberanía en la inversión y compras públicas”, que tiene como objetivo utilizar el poder de compra y la regulación del Estado como palanca de desarrollo. La “dinamización de los núcleos industriales” es otro de los ejes principales propuestos por la CSI, y su objetivo es definir una planificación controlable por los actores y basar la política industrial en la realidad técnica de cada rama productiva.
“El Fondo de Reconversión Industrial Tripartito” es otra de las iniciativas de la CSI, y su foco es la inversión estratégica en la fuerza de trabajo para la transición hacia una “industria de nuevo tipo”. Finalmente, otro punto central es el “registro de proveedores nacionales certificados”, que tiene el objetivo principal de integrar la cadena de valor para la competitividad sistémica.
Para la CSI, entre las urgencias a atender, el texto señala que “se hace impostergable resolver una contradicción histórica: si queremos desarrollar la industria nacional, hay que diferenciar al que importa insumos, partes y demás componentes para fabricar un producto del importador que trae el producto terminado. Deberíamos premiar ese agregado de valor”.
Por su parte, en lo que refiere a grandes proyectos, la organización expresa que “es fundamental que existan contrapartidas vinculantes de los inversores: un mínimo del 30% de componente nacional en futuros proyectos de gran porte. Las exoneraciones tributarias, los regímenes especiales, entre otros beneficios, deben tener un correlato que ayude a dinamizar la producción nacional y el territorio donde se instalará la gran inversión”.