La Mesa Representativa del PIT-CNT resolvió este jueves convocar a un paro general parcial para el próximo 10 de junio, confirmó a la diaria el integrante del Secretariado Ejecutivo de la central sindical Sergio Sommaruga. El paro parcial con movilización será de 9.00 a 13.00 y, si bien aún no se definió un recorrido exacto, se prevé una marcha en Montevideo, para la que se planea invitar a delegaciones de plenarios departamentales del interior del país.
El dirigente sindical explicó que hay dos razones detrás de la decisión de concretar un paro en esa fecha: en primer lugar, apuntó a diferentes problemas de la realidad nacional, cuyo “componente central” resumió en “trabajo, salario y Rendición de Cuentas”. Recordó, con respecto a esta última, que alrededor de dicha fecha el proyecto de ley del gobierno “va a estar en vísperas de ingresar al Parlamento”, por lo que “es presumible” que la termine en ese momento.
Sommaruga reiteró la “necesidad y urgencia de ampliar la capacidad de las políticas públicas” para “resolver derechos postergados y demandas insatisfechas”, y subrayó la necesidad de concretar políticas de vivienda y de promoción del empleo. Con respecto a esto último, recordó que en algunas zonas del interior se constatan niveles persistentes de informalidad y déficit laboral, con “una desestructuración social que es muy grave”. Además, se refirió a los reclamos sostenidos de la central sindical sobre gravar al 1% más rico, concretar la reducción de la jornada sindical sin rebajas salariales y combatir la tercerización y la precarización laboral.
Igualmente, el dirigente sindical indicó que el paro se circunscribe a un componente internacional que “está hilvanado a una coordinación con movimientos sindicales de países de la región”, y a través del que se pretende “reforzar lo que ya fue transmitido también el 1° de mayo”. De este modo manifestó la preocupación de la central sindical por “la violación sistemática del derecho internacional, en particular de la mano del gobierno de Estados Unidos y el de Israel”, y aprovechó la oportunidad para expresar su solidaridad con la población de Cuba, la cual “viene soportando la exacerbación del asedio económico y bloqueo militar contra la isla”.
Sommaruga instó al sistema político, más allá del gobierno, a “poner sobre la mesa algunas propuestas hacia los problemas que el movimiento sindical viene anunciando”, y que permitan atender “la falta de procesos concretos” para llegar a “soluciones a los problemas que viene reclamando el movimiento sindical”.
“El sistema político todo, y en particular el gobierno, tienen que dar señales de que las demandas y las reivindicaciones que viene levantando el movimiento sindical tienen que estar dentro de la agenda de soluciones que proponen las políticas públicas y que propone el sistema político, porque también está la acción de la oposición en el Parlamento, con la posibilidad de presentar proyectos de ley que encaminen soluciones a estos problemas, cosa que no ha ocurrido”, concluyó.