La Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop) cumple 38 años este 2026. En ese marco, Hugo Montaño y Silvana Avondet, presidente de Cudecoop y coordinadora ejecutiva del Área de Desarrollo Cooperativo de la confederación, respectivamente, conversaron con la diaria sobre la realidad de la organización, los desafíos, en qué proyectos trabaja y qué objetivos tiene por delante.
¿Cómo celebra Cudecoop estos 38 años desde su fundación? ¿En qué momento se encuentra actualmente?
Hugo Montaño: Cudecoop está en desarrollo desde el primer día y va a seguir estando siempre. Es la necesidad que tiene el movimiento cooperativo, su central en permanente cambio, para ofrecer a sus socios, al movimiento cooperativo y a la sociedad uruguaya mejores soluciones, tener empresas o entidades cooperativas que sean exitosas y que proporcionen aquellos servicios de la mejor manera posible, siempre atendiendo los elementos sociales y políticos más importantes, pero también la sustentabilidad. Este año se pone el centro en Uruguay, pero también, a nivel del mundo, en la paz que para todos es tan preciada.
Silvana Avondet: Cudecoop tiene grandes desafíos. Cada año permite hacer un balance de lo conseguido, pero siempre con el foco en la misión que tiene de representar y defender los intereses del movimiento cooperativo tanto a nivel nacional como internacional. Desde hace unos 12 años estamos en las políticas públicas, desde 2008 Cudecoop integra el directorio del Instituto Nacional del Cooperativismo [Inacoop] y, unos años después, el directorio del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional [Inefop], y eso hace que tenga una nueva tarea, la de gestionar políticas públicas. Es un gran desafío, pero también posiciona al movimiento cooperativo en otro lugar dentro de la política del país.
¿Cómo observan actualmente el movimiento cooperativo del país?
Hugo Montaño: El movimiento cooperativo trata de insertarse permanentemente en la sociedad y es un aliado estratégico del Estado. Lo hemos planteado el año pasado con mucha fuerza, pero es permanente en la resolución de los problemas de la sociedad en su conjunto y, generalmente, de los sectores menos favorecidos. Eso es lo que lo ubica en el centro de muchas cosas, aunque no sea tan visible. Hay un millón de cooperativistas en Uruguay. Parece mentira, porque debería ser la tercera parte del peso social, pero el cooperativismo en algunos sectores tiene poco desarrollo. El antecedente de Cudecoop, la Mesa Nacional de Cooperativas, nació en Paysandú; sin embargo, los mayores retrasos de desarrollo están en el interior, y Cudecoop hoy pone un importante acento en eso. El interior tiene que ser la parte central no solamente de las preocupaciones de la confederación, sino que tiene que ser el objeto de un desarrollo a través de las políticas públicas. Hoy entendemos que hay más necesidades en el interior que en Montevideo para los sectores menos favorecidos.
Silvana Avondet: El movimiento cooperativo siempre ha sido la respuesta ante las crisis a lo largo de la historia. Lo más reciente fue en la pandemia: ahí observamos cómo las cooperativas rápidamente desarrollaron servicios y atención a las personas que más necesitaban, principalmente sus socios. Es la mayor fortaleza que tienen, porque la base está en las personas y, si el bienestar de las personas está en riesgo, las cooperativas siempre son la respuesta.
¿Qué ejes son centrales para el trabajo en las instituciones públicas que integra Cudecoop?
Hugo Montaño: Cudecoop integra la dirección de tres instituciones: Inacoop que es el referente del Estado, el Fondo de Desarrollo [Fondes] e Inefop. Inacoop surge como respuesta a un pedido del movimiento cooperativo por tener un interlocutor válido con el Estado. Somos aliados estratégicos del Estado en la resolución de los problemas de la gente, pero necesitábamos un contacto. Inacoop nace como respuesta al pedido insistente por generar esos canales de comunicación, desarrollo y trabajo en conjunto. De ahí surge la vinculación con el Fondes, que debería tener mucho más desarrollo que el que tiene. Debe resolver trabas legales y jurídicas que le impiden ejercer su función de desarrollo del movimiento cooperativo y, aunque tiene fondos, le cuesta poder utilizarlos a disposición de las cooperativas. Finalmente, está la participación en Inefop. Somos generadores de trabajo a lo largo y ancho del país. Hoy existe una relación que nos pone más allá del movimiento cooperativo, en la economía social y solidaria, que es más grande, [pero] no tiene voto, no incide. Nuestro delegado-director participa en las discusiones, pero no vota, y eso es así porque lo decidió el Estado cuando incorporó a la economía social y solidaria y al cooperativismo en el directorio de Inefop. Se recogió la opinión favorable del Poder Ejecutivo; ahora se busca recabar la aprobación del movimiento sindical y de los empresarios para que haya un consenso en que el movimiento cooperativo efectivamente acceda a ese voto en el directorio de Inefop.
¿Cuáles son los temas que Cudecoop considera urgentes?
Hugo Montaño: Tenemos una serie de reivindicaciones generales y muchas reivindicaciones particulares de cada una de las clases de cooperativas. No olvidemos que el movimiento abarca prácticamente todos los sectores de la economía, pero además hay un movimiento de vivienda cooperativo que es enorme. Diría que abarcamos “un universo”, por lo que las reivindicaciones son muchísimas. Hablando de cooperativas de trabajo y cooperativas de producción, el tema de las compras públicas, que también incluye a las cooperativas de consumo, es un tema central. También tenemos que resolver cómo hacemos cooperativa rápidamente; la gente decide hacer una cooperativa, se pone a trabajar para eso y, de repente, para hacer la cooperativa, para empezar a hacer algo están hasta seis meses, incluso más. Cuando hay empresas, si uno quiere hacer una sociedad anónima, hace una SAS en 24 horas. Eso genera una serie de inconvenientes a la hora de producir. Necesitamos una serie de elementos centrales que podrían ser infinitos, pero hay que empezar a resolverlos. El Año Internacional de las Cooperativas trajo como una de sus consecuencias la creación de un Comité Internacional de las Cooperativas, en el que todos estos temas reivindicativos se fueron tratando por área; de eso surgió una serie de temas que deberían tener seguimiento. ¿A quién abarcaba ese comité? A todos los organismos oficiales, con Cudecoop como contraparte, que tenían que ver algo con los planteos que hizo el movimiento cooperativo. Se identificó una serie de temas en los que podría haber avances, y 14 de ellos quedaron arriba de la mesa; hoy es central que eso no muera. No se puede trabar por cuestiones burocráticas o porque no hay tiempo para reunirse. Hay que lograr romper la inercia del Estado en atender estos temas. La obligación de la confederación es esa.
Silvana Avondet: La mayoría de esas reivindicaciones están en un documento que Cudecoop elabora en cada período de gobierno y que incluye las propuestas programáticas de los partidos políticos. Es un trabajo que se hace durante el año previo a las elecciones, un documento que está disponible en la web de Cudecoop y que para nosotros es la guía. Se elabora en conjunto con las federaciones y socios de Cudecoop y las cooperativas que están en el interior articuladas en las mesas intercooperativas departamentales. Cudecoop recoge esas demandas y reivindicaciones y las materializa en propuestas programáticas. Una vez elegido el gobierno, la tarea es que todo lo que está ahí se cumpla. A veces logramos algunas cosas, otras llevan mucho más tiempo, pero están principalmente todas las demandas y necesidades del movimiento cooperativo, que lo que buscan es desarrollo y crecimiento.
¿Cómo se proyectan para lo que resta del año?
Silvana Avondet: Las próximas actividades de este segundo semestre del año están centradas en el festejo del Año Internacional de las Cooperativas el primer sábado de julio; esto lo unimos con la designación, como cada año, de la Capital Nacional del Cooperativismo. En este caso le tocó a Minas y allí se celebrará el Día Internacional de las Cooperativas, buscando también la formación de una mesa intercooperativa en Lavalleja. Para agosto está planificada una ronda de negocios del litoral. Las rondas de negocios vienen siendo una actividad permanente a lo largo de los últimos años. El año pasado hicimos una como parte del 6° Encuentro Nacional de Cooperativas, y este año habrá una con sede en Salto, que tendrá carácter regional pensando en los departamentos al norte del río Negro. En setiembre se llevará a cabo el Consejo de Administración, además de las elecciones en la Alianza Cooperativa Internacional. Cudecoop y las socias participarán en ese evento en Panamá, donde desde hace muchos años Uruguay marca presencia tanto en los comités de administración como en las redes que funcionan en Cooperativa de las Américas, con respecto a vivienda, agroconsumo, trabajo, género y juventud. Para octubre está programado un seminario de derecho cooperativo; se trata de una actividad que se presenta todos los años para poder analizar la Ley General de Cooperativas y sus modificaciones, que es un trabajo que permanentemente hacemos para ver qué cosas hay para modificar o incluso innovar. Este año estamos pensando no solo en modificar algunos de los artículos, sino en buscar que la ley innove en determinados temas que pueden ser de desarrollo futuro para el movimiento cooperativo, por ejemplo, cuidados, cohabitación y otros. Por último, en noviembre será la presentación de la 7ª Ronda de Negocios de Incubacoop y el 9° Encuentro de Género y Cooperativismo.
