Nueve organizaciones de la sociedad civil (OSC) sin fines de lucro que tienen convenios en Montevideo con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) presentan en 2026 diversos contratiempos para ejecutar los programas y proyectos que tienen a su cargo. Entre los problemas en común que las afectan están la demora para acceder a los recursos económicos que permiten atender a la población objetivo de cada convenio.
Las organizaciones Centro DIES (Desarrollo de Intervenciones y Estados Socioculturales), Otras Manos, Ser Solidario, Reboot, Luna Nueva, Factor S, Claeh, Construyendo Valores y Obsur se encuentran en esta situación. Eso le explicaron a la diaria Dora Durán, integrante del área técnica y de recursos humanos en representación de Reboot, y Roberto Coria, representante legal de Centro DIES. Reboot tiene convenios con el Mides desde 2018, y Centro DIES desde 2005. También hay organizaciones, como Otras Manos, que están vinculadas al ministerio desde que este fue creado.
Los proyectos que tienen las distintas organizaciones atienden a personas con patologías físicas, dificultades a nivel motriz, discapacidad, necesitadas de cuidados en general, y mujeres a cargo de niños, niñas y adolescentes. También atienden centros de 24 horas y hogares con población con problemas de salud mental, así como un proyecto de hombres con niños a cargo, programas de calle y los refugios (centros nocturnos).
Durán comentó que, “más allá de las particularidades, hay generalidades que tienen que ver con las lógicas institucionales a las que estamos expuestos, que abarcan a los nueve centros, e incluso más. Sabemos que hay más organizaciones que no están nucleadas con nosotros que atraviesan con el Mides este tipo de situaciones”.
En tanto, Coria señaló que actualmente “no están todas las organizaciones con un mismo nivel de dificultad, pero porque depende de la cantidad de proyectos que tenga cada organización y la cantidad de empleados. Eso varía en situaciones puntuales”. Agregó que “hay instantes en que las rendiciones se entregan en un contexto donde se corrigen más rápido que en otro contexto, o cuando finalizan los convenios. No es solo una razón, son varias, y cada una influye en otra también. Hoy, de las nueve organizaciones, ninguna está con estabilidad”.
Coria expresó que las dificultades de los nueve centros pasan por algunos ejes que todos “padecen”. Explicó que “para gestionar un proyecto, ya sea un hogar, centro u otro dispositivo de atención, se firma un convenio con el Mides. Esos convenios desde hace mucho tiempo vienen teniendo retrasos en las firmas. Eso se ha agudizado últimamente. Son cuestiones burocráticas del Mides”.
“Todo genera una masa, y después es muy difícil para las organizaciones dar respuesta”
“Cuando se comienza un nuevo convenio, si se gana una licitación o por compra directa, cualquiera de las dos circunstancias, el Mides te convoca y se empieza en determinada fecha. A modo de ejemplo, comenzás a gestionar el 1° de enero, la firma de ese primer convenio es por un año, y cuando está por finalizar, antes del 1° de enero próximo, hay que firmar la renovación para continuar, pero esto no está sucediendo”, contó Coria.
En ese sentido, agregó que actualmente se están demorando las firmas de renovación de los convenios, y cuanto más se retrasa, se demora también en recibir la primera partida presupuestal. De hecho, en el Centro DIES se comenzó un convenio el 1° de enero y, siendo fines de abril, aún no se firmó, y los sueldos se están pagando con dineros que corresponden a otros convenios. Coria recordó que todos los funcionarios que participan en los programas y proyectos están afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines.
Durán dijo que las organizaciones “observan todo con mucha preocupación”, porque “lo que sucede es que, a lo largo de la historia, la burocracia uruguaya tiene sus vicisitudes. El tema es que acá se va planificando y los tiempos no son los mismos. Entonces, al existir retrasos, es como que se vuelve rápidamente a la calesita. Se repite esto en el último año y meses. Esto se cronifica”.
Al respecto, dijo también que “es mucho más difícil para las organizaciones ponerse al día, ya que se empiezan a generar deudas. Cuando se recibe una partida, se paga, por ejemplo, BPS y DGI, pero no la deuda que se generó por los no pagos, y lo mismo sucede con los alquileres, la luz y otros servicios”, y que “todo genera una masa, y después es muy difícil para las organizaciones dar respuesta”. Dijo que eso incide principalmente en no pagar los sueldos en tiempo y forma y en los recursos para atender a las poblaciones que asisten a los centros.
Sobre el momento actual de las dos organizaciones que representan, Coria comentó que este mes pudieron “pagar los sueldos de marzo”, “pero ya nos quedamos sin dinero. Lo que no sabemos es si vamos a poder pagar los sueldos de abril en mayo y el BPS correspondiente a esos sueldos. Ya hay incertidumbre por eso”, mientras que Durán reconoció que “estamos igual; todo va a depender de si aprueban algunas partidas, respecto de gastos que se han rendido”.