En el marco de un nuevo Día Internacional de las Cooperativas –que se celebró en Minas este viernes– y a diez años del programa Procoop, el vicepresidente de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop), Sergio Diz, y el tesorero, Fredy Rondán, dialogaron con la diaria sobre la importancia de “educar” y “preparar” al cooperativista.
El programa Procoop, que hoy es una política de Estado, nació de un convenio entre el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional y el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop) ante la “inquietud de educar” al cooperativista y prepararlo para su “doble rol” como trabajador y dueño de empresa.
“Tomar decisiones en conjunto no es fácil. Convivir, trabajar y tomar decisiones no es fácil”, opinó Rondán. En un trabajo en relación de dependencia, “quien toma las decisiones es otro; acá no. Nosotros incidimos en las decisiones” y “para eso tenés que estar preparado”, advirtió.
Este programa, que incluye actividades de capacitación y cursos prácticos para cooperativas, precooperativas y otras organizaciones de la economía social y solidaria, tiene como objetivo “preparar a trabajadores y dirigentes” y “marcarles un camino, un plan de negocio, un plan de comunicaciones y un plan de educación”.
Por medio del Procop se ofrecen charlas de “inducción” a grupos de un mínimo de cinco personas. “[El grupo] comienza un proceso de formación y conformación hasta terminar con la presentación legal del estatuto. Ahí queda la cooperativa conformada”, sintetizó Rondán. No obstante, después de la conformación, la confederación “acompaña” a la cooperativa “para lograr la inserción laboral”.
En este sentido, el cooperativista destacó a Cudecoop como “actor fundamental” y “parte ejecutora” del Procoop porque es el que “construye la demanda”.
Alianza cooperativa-Estado
El vicepresidente de Cudecoop, Sergio Diz, entiende que “las cooperativas son socios estratégicos del Estado” y que, gracias a su organización y territorialidad, “resuelven situaciones que el Estado –ya sea por su peso, dimensión, administración o distribución de recursos– no logra llegar a resolver”.
Diz aboga por que el Estado reconozca a las cooperativas “como parte de la solución”, por ejemplo, en lo que respecta a la vivienda. “Muchísimas familias accedieron a una vivienda digna por ser parte de una cooperativa. [La cooperativa] es una vía de acceso a la vivienda que ni el mercado privado ni el público han podido resolver”, valoró.
En tanto, considera que el cooperativismo necesita de “mayor difusión” e “impulso a nivel país”. “Que realmente se nos visualice, que se entienda lo que somos, lo que hacemos, lo que contribuimos”, determinó.
Acercarse al litoral
Por otra parte, Diz hizo un breve repaso sobre las pasadas ediciones de la ronda de negocios cooperativos y habló acerca de las “expectativas” de Cudecoop frente a la primera ronda de negocios del interior del país, que se llevará a cabo el próximo 15 de agosto en la sede de la Delegación Uruguaya de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande.
Aunque se le llama “ronda de negocios”, el vicepresidente de Cudecoop explicó que se trata de una “ronda de contactos”, que busca “emparejar” cooperativas que ofrecen bienes o servicios con cooperativas que demandan bienes o servicios.
El objetivo, dijo, es que las cooperativas se conozcan entre sí. “Las cooperativas hacemos de todo. Estamos presentes en todas las áreas económicas y en otras que no son de producción económica directa. Sin embargo, no nos conocemos”, expresó.
La primera edición de la ronda de negocios cooperativos se desarrolló en Montevideo hace ya algunos años. La instancia fue bien recibida y dejó en evidencia la necesidad de generar este encuentro y de fomentar la participación no solo de actores cooperativistas, sino también de organizaciones sociales e instituciones públicas.
“En las rondas de negocios empezamos a visualizar que hay actores públicos interesados en demandar bienes y servicios de las cooperativas porque les implica una serie de ventajas”, mencionó Diz, y destacó la importancia de la cooperación entre entidades cooperativas y entidades públicas que trabajan con la misma población objetivo.
“Se busca la convergencia de instrumentos de política pública para lograr cambios estructurales y mejorar la competitividad de las cooperativas en territorio”, añadió.
En cuanto a la primera ronda de negocios cooperativos del litoral, hay “muchas expectativas”. El encuentro reunirá a cooperativas, actores públicos y al “resto del universo local”.
Consultado sobre el motivo por el cual se eligió el litoral como sede, el vicepresidente dijo que el norte del país “es una zona bastante castigada” y está lejos “en muchos aspectos”.
Según señaló, los números en el norte son “muy malos”. “Hay un tercio de la gente trabajando en la informalidad, [hay] mucho trabajo zafral; es una realidad dura. En Salto falta desarrollar las actividades económicas de valor agregado. Hay mucha cosa vinculada a la huerta, a la producción citrícola, [pero] pasa la zafra y esa gente queda en banda”, dijo. Y consideró: “Esa zona necesita lo que generan las cooperativas: empleos de calidad, dignos, en blanco”.
“Si la ronda de Salto funciona bien –todo indica que va a ser así–, esa experiencia se va a poder replicar en otros lugares del interior”, apuntó. En este sentido, Cudecoop evalúa como “central” la generación de habilidades y competencias que permitan “el desarrollo local autónomo” y promuevan la “descentralización real”.
Segundo censo cooperativo
En el 6º Encuentro Nacional de Cooperativas, realizado en noviembre de 2025, la presidenta de Inacoop, Graciela Fernández, dijo que uno de los objetivos para 2026 era el censo cooperativo.
Al respecto, Rondán y Diz informaron que se está trabajando en un segundo Censo Nacional de Cooperativas, cuyos datos se conocerán en 2027. “Ya está la financiación, ya están los convenios firmados. Arrancaría este segundo semestre y va a terminar el año que viene”, estimó el tesorero de Cudecoop.
No se sabe con exactitud la cantidad de cooperativas activas que hay en Uruguay. “Desde hace años decimos que somos entre 3.000 y 4.000 cooperativas. [...] Disolver una cooperativa y bajarla del registro muchas veces no se hace porque lleva tiempo y un montón de papeles. Muchas se disolvieron y nadie hizo ningún trámite, entonces el RUT sigue figurando en la base de datos”, explicó Rondán.
Mientras que muchas cooperativas lograron mantenerse en pie, otras “fracasaron y quedaron por el camino”, agregó.
Diz, en tanto, tiene una visión más “optimista” sobre la cifra de cooperativas activas. “No solo hay algunas que ya no existen, sino que también hay algunas que existen y se desconoce su existencia”, señaló, y agregó que el censo permitirá identificarlas y actualizar los números.
Economía social y solidaria en el cooperativismo
Según Rondán, en el movimiento cooperativo existe aún cierta “reticencia” respecto de la incorporación de organizaciones de la economía social y solidaria.
Las cooperativas “somos economía social; falta una pata, que es la economía solidaria”, dijo. “Dentro de la economía social, los que estamos mayormente organizados somos las cooperativas”, mientras que la economía social y solidaria “son grupos desorganizados que actúan independientemente”, señaló.
No obstante, el cooperativista mencionó que esta administración de gobierno busca “darle un foco” a la economía social y solidaria dentro de las cooperativas, a las que, de acuerdo con Rondán, se les solicita “colaborar con la organización”.
“Existen mesas de representación de la economía social y solidaria con el cooperativismo en conjunto. Empezamos a armar grupos de trabajo y comités en diferentes ámbitos, pero son pasos que van a llevar tiempo, mucho tiempo”, afirmó.