Este jueves tuvo lugar una reunión tripartita en el ámbito de los Consejos de Salarios entre representantes de la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), de la empresa Punta Ballena y del comité de base de la firma, filial del sindicato de rama Organización Nacional de Obreros y Obreras del Dulce y Ramas Afines (Onoodra). El motivo de la convocatoria fue el despido de un trabajador que es delegado sindical.
Martín Ferreira, secretario general de la Onoodra, dijo a la diaria que la empresa “el año pasado comenzó una política de persecución para sacarse de encima a la organización sindical” y “mediante una supuesta reestructura por problemas económicos, en mayo efectuó 30 despidos”. Detalló que entre los 30 despedidos había un afiliado [al sindicato] y el resto eran trabajadores con contratos eventuales. “Aparte, a cuatro personas las mandó a seguro de paro, entre ellas a dos delegados sindicales, entre los cuales estaba yo”, agregó.
“Se logró revertir esa situación. Se pidió ayuda al sindicato para sacar adelante la empresa y, sin declararnos en conflicto, salimos con una resolución del Ministerio [de Trabajo y Seguridad Social] de que se va a monitorear la situación de la empresa. Sin embargo, la empresa no cumplió, no llegamos al monitoreo y nos encontramos con un nuevo despido a 60 días de los anteriores. En este caso, se trata de un delegado sindical”, desarrolló Ferreira.
En un comunicado emitido recientemente, la Onoodra expresa que “los despidos son absolutamente injustificados y arbitrarios, y no existen argumentos sólidos para su aplicación, menos aún de una forma sorpresiva y eludiendo los acuerdos alcanzados”. Por otra parte, el sindicato “desmiente rotunda y públicamente la existencia de una ‘crisis vinculada a problemas de producción’, como se sostiene desde la firma”, y reclama “respuestas claras y contundentes de Punta Ballena sobre una supuesta reestructura en los ámbitos que correspondan”. “Nada de lo que afirma la empresa se condice con la realidad, partiendo de la base de que la producción continúa y se realizan horas extras, dejando en evidencia una importante actividad productiva”, sostiene el texto.
De la negociación de este jueves surgió un “cambio en la carátula” en cuanto a la situación del trabajador que había sido despedido, quien pasó a estar como “enviado al seguro de paro” por un mes, informó el dirigente. “Quedamos, sin compromiso, en continuar las negociaciones. En dos semanas nos volvemos a reunir”, agregó.
Ferreira anunció que tras una asamblea efectuada luego de la tripartita, el comité de base resolvió declararse en “asamblea permanente”.
Punta Ballena es una empresa de capitales nacionales, perteneciente a la familia Flangini, que se estableció en 1983. Su principal rubro es la fabricación de alfajores, budines y productos similares, pero también importa la línea de golosinas Docile y la de papas fritas María Bonita, entre otras. La empresa emplea en forma directa a más de 130 trabajadores. La planta está ubicada en Colón, en la calle Carlos A López, donde el lunes hubo una movilización de trabajadores de la empresa, que contó con el apoyo de la Confederación de Sindicatos Industriales.