Hogar & Jardín | A defender todo lo lindo

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Mantener el estilo y la elegancia es siempre un desafío, pero en estos tiempos de crisis sanitarias y encierro obligatorio es mucho más difícil aún. Porque, reconozcámoslo, la tentación de aprovechar el aislamiento para bajar la guardia y empezar a vestirnos todo el día de jogging, pantuflas y camisas que no combinan es muy grande. Quienes tratamos de mantener el buen gusto como brújula no sólo en las ocasiones especiales sino también en nuestra vida cotidiana tenemos la responsabilidad de enseñarles el camino a los que vienen detrás. Sobre todo ahora, cuando la izquierda resentida-marxista-estalinista ha lanzado una cruzada vía Whatsapp para crucificar a las personas exitosas, responsabilizándolas por la llegada del coronavirus a Uruguay, ridiculizándolas y exponiéndolas al escarnio público, es fundamental que mantengamos no sólo nuestros valores sino también nuestra manera de vestirnos, de decorar el hogar y, en definitiva, de andar por la vida. Recuerden: al coronavirus lo derrotamos entre todos, pero en la lucha contra el mal gusto, la mediocridad clasemediera y la fealdad del socialismo real estamos completamente solos. Nada debemos esperar sino de nosotros mismos.