La primera Expo Lana Uruguay fue en 2017 en el LATU y la segunda en Sinergia Design, pero después de la pandemia, cuando se mudó a Mercado Ferrando (Chaná 2120), no volvió a mudarse. El sábado 13 de junio, de 11.00 a 20.00, la sexta edición volverá a llenar la sala superior con un encuentro dedicado a valorar la lana, el diseño y el oficio focalizado en esa materia prima, así como las herramientas utilizadas para trabajarla.
La mayor parte de quienes se acercan a esta feria textil lo hacen en busca de insumos, aunque también pueden encontrar diversos productos terminados. Es el sitio donde se encuentran tejedoras, artesanas, emprendedores, marcas y diseñadores para exponer, vender, brindar talleres o compartir experiencias participativas.
Como confirman sus organizadoras, Andrea Varela y Verónica Oliveira, el público está compuesto mayoritariamente por mujeres de entre 30 y 60 años, aunque muchísimos jóvenes están interesándose por el tejido. “Eso también está cambiando, porque se está hablando mucho de los beneficios, de que es el nuevo yoga mental”, comenta Oliveira.
Foto: Difusión
Ellas mismas tejen desde hace tiempo. Lo hacen con lana natural porque aprecian la diferencia con el acrílico, pero además les interesa involucrarse en los procesos hasta llegar a la materia prima. Cayeron en la cuenta de que había que hablar del gran pasado de la industria textil local, así como crear comunidad con el sector. “Entonces dijimos: ‘Tenemos que empezar a fomentar este material que es sustentable, biodegradable; todos los atributos espectaculares que tiene la lana los tenemos que mostrar’. Más allá de que en la Expo Prado participan artesanos, nunca se focaliza en la lana”, sostiene. Así empezaron, a puro entusiasmo. Mientras que la primera manda hilar y tiñe, porque desarrolló un emprendimiento propio, la segunda da clases de tejido y tiene un par de ovejas esperando para ser esquiladas, ya que quiere obtener un material con trazabilidad.
Volviendo a la Expo Lana, sus impulsoras cuentan que una vez que largan la convocatoria, a mediados de febrero, les dan libertad a los expositores: “Lo único que exigimos es que los productos sean mayormente de lana”, apunta Oliveira. “Tenemos, por ejemplo, un par de stands que trabajan con otros materiales, hay una que hace joyería con plata y lana, y como queremos mostrar todo lo que se puede hacer, también nos gusta tener gente que vende herramientas, agujas, y este año hay una ceramista que vende broches para ruanas y botones”.
Otro aspecto que suele surgir en las charlas entre quienes tejen son los costos: “A nosotros no nos gusta decir que la lana es cara, sino que tiene un valor alto”, dice la organizadora. “Lo vale por todo el proceso que tiene. Lo que pasa en Uruguay es que se exporta casi todo; queda poco acá. Por suerte, con esta movida que hay está cambiando mucho. Hay más artesanos dedicándose a hilaturas más finas, a otros tipos de teñido, más naturales, entonces se logran otros colores”.
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Uno de los espacios de esta edición será el Tejido Solidario, una propuesta que invita a tejer para transformar cada puntada en abrigo, contención y acompañamiento. La iniciativa se desarrollará en el marco del Día Internacional del Tejido en Público, para el que se convocará a participantes de todos los niveles a sumarse a una experiencia en la que el tejido funciona como herramienta de encuentro y comunidad.
Expo Lana une esfuerzos junto con la fundación Honrar la Vida, organización uruguaya que desde 2007 acompaña a pacientes oncológicas del Hospital de la Mujer Paulina Luisi. Durante la jornada, el espacio de tejido solidario estará vinculado a la campaña “Tejiendo por la vida”, iniciativa mediante la cual tejedoras de todo el país confeccionan mantas y piezas tejidas para mujeres que atraviesan tratamientos e internaciones por ese motivo. Eso ocurrirá principalmente desde las 15.00, y se puede llevar cuadraditos tejidos o hacerlos allí. Además, quienes asistan podrán colaborar acercando ovillos de lana o acrílico para continuar alimentando la red solidaria.
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Varias actividades complementarán los 18 stands que componen la Expo Lana: un telar colectivo, dos talleres matutinos (pagos y que requieren inscripción), uno de tapiz con Amalia Uboldi y otro de crochet con Alicia Brancato, para los que conviene escribirles al correo electrónico expolanauruguay@gmail.com. En el horario más tranquilo, cerca de las 18.00, proponen un juego, la competencia de ovillado: arman equipos de dos personas que tienen que ovillar una madeja: el que lo logra más rápido se lleva la madeja como premio.
Migración entretejida
En el Complejo Cultural Muralla Abierta, del Museo de la Movilidad y las Identidades, a partir del 13 de junio y durante los dos sábados siguientes, desde las 10.00, Mariana Sellanes coordinará el taller artístico La Cobija. Dirigido a mujeres adultas y migrantes, tendrá un máximo de diez participantes a un costo de $ 1.000.
“Invitamos a hacer alianzas con nuestra historia emocional y el arte como impulso vital, siendo parte de esta obra plástica –una cobija– que reúna y se origine a partir del trabajo de mujeres adultas en situación de movilidad, en la cual se plasmará –a través de la costura, el tejido, el collage y otras manifestaciones manuales– las historias que cada una de esas mujeres desee expresar”, dice la convocatoria.
Las inscripciones están abiertas hasta el viernes 12. Por consultas, enviar un correo a educacion.migraciones@imm.gub.uy
Indumentaria de segunda mano
Una nueva edición de La Madre de las Second Hand ese instalará en Espacio Modelo (Cádiz 3280, ex Mercado Modelo) el sábado 13 y domingo 14 de junio de 11.00 a 18.00. Habrá alrededor de 150 expositores cada día y no son los mismos los del sábado y los del domingo, por lo que cada día habrá propuestas diferentes para descubrir, de ropa, calzado, accesorios, libros, juguetes y todo tipo de objetos de segunda mano. Además habrá foodtrucks que ofrecerán opciones para el mediodía y la tarde.
Feria en Mercado Williman
Este sábado de 13.00 a 20.00 llega la Feria de Emprendedores y Marcas Uruguayas a Mercado Williman (Claudio Williman 626). Grifas locales, piezas únicas, ropa y accesorios para descubrir en medio de propuestas gastronómicas variadas.