Una encuesta de la Usina realizada entre el 27 de marzo y el 1° de abril, que abordó los hábitos de consumo en los hogares uruguayos, arrojó que los servicios de streaming están en expansión, mientras que la televisión paga tradicional pierde audiencia. El informe también indica una disminución en la concurrencia a salas de cine.
En mitades: TV paga y streaming
Un 51% de los encuestados respondió que tiene algún servicio pago, como cable o DirecTV, y el 48% contestó que no. La respuesta negativa, sin embargo, es muy mayoritaria entre los jóvenes: siete de cada diez dicen que no contratan este tipo de servicios. En niveles similares –dos tercios– contestan las personas de nivel socioeconómico bajo. “Las personas del interior, las de nivel socioeconómico alto y las de 60 o más” son las que emparejan el resultado.
En general, la demanda de estos servicios ha disminuido. Casi siete de cada diez personas afirman que hace cinco años contrataban alguno de ellos, pero solo cinco de cada diez contestan que los contratan actualmente.
El streaming parece ser uno de los motivos de esa disminución. 63% afirma tener contratado algún servicio. “Esta tendencia está más presente entre montevideanos, a mayor nivel socioeconómico y entre menores de 45 años”, dice el informe.
Netflix recibe la mayoría de las menciones cuando se averigua por las compañías contratadas, “distanciándose de forma considerable de sus competidores más cercanos Disney+, Prime Video y Max/HBO Max”. “Estas cuatro plataformas concentran la gran mayoría de las respuestas, configurando un mercado fuertemente estratificado en el que el resto de los servicios –Paramount+, Youtube, Xuper TV y Pluto TV, entre otros– aparecen de forma marginal”, agrega el estudio.
El informe da cuenta de ciertas complementariedades. Por ejemplo, la mayoría de los encuestados dicen contratar más de una plataforma de streaming, “lo que sugiere que la lógica de consumo predominante no es de sustitución, sino de acumulación”. Además, hay personas que dicen contratar cable y streaming: “Una proporción de respuestas menciona más de un servicio, lo cual indica coexistencia de televisión por suscripción y plataformas de streaming en el mismo hogar, más que una sustitución”.
Al contrario que con la TV cable, el consumo de streaming ha aumentado: un 54% dijo que contrataba algún servicio de streaming hace cinco años, mientras que hoy lo hace el 63%.
Por otra parte, el estudio buscó averiguar cuántas personas debieron suspender sus servicios de streaming en el último año. El 21% contestó que había tenido que hacerlo. “Mayormente mujeres y personas de entre 30 y 59 años”, dice el informe. “Un 14% dice haber tenido que cancelar todas las suscripciones”, se detalla, y el porcentaje aumenta en el nivel socioeconómico bajo, donde tres de cada diez dicen haber tenido que hacerlo.
De izquierda, jóvenes: esos son los grupos que afirman que ya no consumen televisión. En total, se trata de tres de cada diez persones. Un tercio de los consultados cree que mira mucha menos televisión que antes, y el porcentaje sube a mayor nivel socioeconómico. En cambio, dos de cada diez dicen seguir prefiriendo la televisión tradicional; en tres ellos son mayoría los votantes de la Coalición Republicana y los mayores de 60 años.
Cine escaso
Un 19% de los encuestados dice ir por lo menos una vez cada dos meses a salas de cine. Son en su mayoría hombres, personas de Montevideo y de sectores medios y altos.
Hace cinco años eran más quienes se desplazaban hacia las salas: un 32% contestó que iba al cine en esa frecuencia bimensual. “La disminución de la concurrencia recayó sobre mujeres, personas de nivel socioeconómico medio y montevideanos”, dice el documento.
El informe se hizo basado en una encuesta con 500 participantes, “cuidadosamente diseñada para ser representativa de la población nacional mayor de 18 años”, con base en datos del Instituto Nacional de Estadística.
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