Fin de semana Teatro y danza

Lucho Mellera.

Lucho Mellera y la precisión del remate perfecto

El comediante argentino agotó entradas en el Antel Arena.

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Hay algo fascinante en la forma en que Luciano Lucho Mellera construye el absurdo. No hay muchas estridencias ni nada que sobre; su escena se sostiene con la economía de los recursos de quien conoce al detalle el oficio de hacer reír. Un micrófono, un taburete alto y un estilo tan propio, casi confesional, en el que la cotidianeidad más ridícula se transforma, por obra de un ritmo implacable, en una verdad universal. El comediante argentino no busca el chiste fácil; genera la pausa con la precisión de un cirujano y su comedia navega por la delgada línea entre la observación costumbrista y la fuerza lógica del remate.

En sus unipersonales, desde Procrastinando o Cabrón bárbaro hasta sus presentaciones en escenarios multitudinarios como el Luna Park (en 2016 fue el primer comediante, junto con Lucas Lauriente, en llenarlo) o ahora el Antel Arena, su empatía con la platea no se fuerza, se teje. Construye una voz escénica amable y accesible, no va al choque ni provoca; él charla y observa. Es una tarea arriesgada que pocos humoristas tienen la capacidad de sostener, porque el público no solo se ríe de las desgracias de la adultez o de las neurosis urbanas, sino que se reconoce en ellas. Y el humor es pura identificación. En los shows de Mellera, la risa no es solamente el fin, sino que funciona como un espejo en el que lo horrendo de todos los días pierde carga dramática para transformarse en risa catártica.

Parte fundamental del fenómeno Lucho reside en su impresionante destreza para la interacción. El crowdwork en manos de Mellera no es solamente un potente recurso, sino que es un espacio de creación en tiempo real. Frente a la imprevisibilidad de las respuestas del público, responde con velocidad y lucidez y un timing tan ajustado que hace parecer ensayado lo espontáneo. Hay una gran naturalidad en cómo maneja los tiempos de la sala para llevar al público hasta el límite del chiste sin perder nunca el control del tono ni de lo que pasa. Mellera sabe exactamente cuánto estirar una pausa previa al remate para generar expectativa, permitiéndole controlar la tensión y los altos de la risa sin necesidad de sobreactuar. Es un tiempista del humor como pocas veces se ha visto en el Río de la Plata.

Ese dominio de la escena y sus tiempos no es casual, sino el resultado de muchos años de recorrido en el circuito under del stand up porteño. Arriba de las tablas desde 2008, Mellera se consolidó como una referencia indispensable de la comedia porque ha sabido entender que el género, más allá de la risa, exige una estructura potente y un trabajo riguroso; casi un ecosistema donde nada está librado al azar, aunque eso parezca estar sucediendo por primera vez. Hay, sin embargo, una premisa, un desarrollo y un remate calculados al detalle.

Cada función de Mellera nos deja la grata sensación de haber sido parte de un mecanismo perfecto. Logra que la comedia se sienta como una conversación sencilla entre amigos, cuando en realidad es la aceitada combinación de un gran manejo del tiempo, la observación, la escucha y el remate. En sus shows, la risa, lejos de ser solamente un entretenimiento, termina siendo una poderosa forma de inteligencia.

Lucho Mellera. Domingo a las 20.00 en el Antel Arena. Entradas agotadas.

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