El partido corresponde a la primera fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores de América y significa, para los y las tricolores, el inicio de un sueño que hace años les es esquivo. El entrenador prepara algunos cambios con respecto al último equipo que paró Martín Lasarte en la derrota de los albos frente a Juventud de Las Piedras en el Gran Parque Central.
Martín Ligüera fue casi el natural elegido por la directiva para ocupar el banco de suplentes y dirigir técnicamente a Nacional en su aventura en Medellín. En su rol de técnico interino lo acompañarán Sebastián Eguren como ayudante técnico, aunque su rol es el de gerente deportivo, y el preparador físico Pedro Balbi. El elenco tricolor viajó el lunes a la ciudad colombiana para enfrentar a Atlético Nacional, en el estadio Atanasio Girardot, abriendo la disputa del grupo F.
Para el partido de este miércoles a las 23.00, y a la espera de la asunción de Jadson Viera como entrenador, Julián Millán ingresará en lugar de Diego Polenta, quien, aunque la expulsión que sufrió fue por el torneo uruguayo, no formó parte del grupo de viajeros. Por su parte, el argentino nacionalizado paraguayo Gabriel Báez ingresará por Diego Romero.
En el medio de la cancha Yonatan Rodríguez ocupará el lugar de Rómulo Otero, aunque este fue de los mejores en el fatídico partido contra los pedrenses. Finalmente, el colombiano Diego Herazo, recuperado de su lesión, buscará ser profeta en su tierra e ingresará por el chileno Eduardo Vargas, de discreta participación en el encuentro del pasado domingo.
Nacional, entonces, que vestirá de rojo para la ocasión, pararía a Luis Mejía en el arco, secundado por una defensa armada con Lucas Morales, Sebastián Coates, Millán y Báez. En el medio de la cancha dos de los más parejos del tricolor, Christian Oliva y Luciano Boggio, a quienes acompañará en este caso Rodríguez, uno de los que pegaron la vuelta con Lasarte. Por afuera irán el veloz Lucas Villalba y Jeremía Recoba, los encargados de administrar a Herazo, que se ha ganado un lugar en las ilusiones de la hinchada.
El delantero, entrevistado por el medio local TeleMedellín, dijo que “siempre es difícil cuando sale un entrenador. No tuvimos tiempo de trabajar mucho ahora, pero tenemos la madurez del grupo y sabemos que hay un gran partido que se viene. Trataremos de sacarlo adelante”.
Conocedor del fútbol local, señaló que “es lindo jugar estos partidos, más contra un gran rival que siempre llena su estadio”, aseguró. Por su pasado en el DIM, donde ahora juega Washington Aguerre, dijo que “ya he venido varias veces al Girardot y eso me motiva; la última vez jugué con Tolima y pude marcar un gol; esperemos que no sea la excepción ahorita”.