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Jugadores de Colonia Capital antes del encuentro frente a Ligas Federadas de Colonia, en la cancha de Nacional de Nueva Helvecia (archivo, enero de 2026).

Foto: Ignacio Dotti

Finales, identidad y Nuestro Mundial en cada pueblo

4 minutos de lectura
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Salto-Paysandú, Río Negro-Nueva Palmira, Colonia-Durazno y Liga Mayor de Maldonado-Zona Oeste de Maldonado definirán los títulos regionales y son los ocho mejores de la Copa Nacional de Selecciones.

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El carnaval todavía chisporroteaba en las esquinas cuando el fútbol volvió a adueñarse de la conversación. Radios pegadas a la oreja, banderas colgadas en balcones, motos cruzando la noche rumbo a estadios que no son apenas escenarios deportivos, sino teatros de verano. Las semifinales del Sur, el Este, el Litoral y el Litoral Norte terminaron de definir a los ocho mejores del Interior. Ocho pueblos que ya no imaginan: están. Salto-Paysandú por el Litoral Norte, Río Negro-Nueva Palmira en el Litoral, Colonia del Sacramento-Durazno en el Sur y las dos representaciones de Maldonado, Liga Mayor y Zona Oeste, son los mejores en sus confederaciones.

Primero se gana la región. Después se mira el país. Así late Nuestro Mundial, que además tiene particularidades, ya que hablamos de seleccionados de clubes de seis departamentos, porque hay dos de jugadores colonienses que definen el Sur, pero también el Litoral, dado que Nueva Palmira, el puerto coloniense, en donde corren las primeras aguas del Río de la Plata, juega en representación de las ligas del interior de Soriano, mientras que los maldonadenses tiene el universo de su fútbol institucionalizado decidiendo quién es el mejor del Este. Una maravilla.

Litoral: autoridad fraybentina y nervio palmirense

En el parque Liebig’s de Fray Bentos, con el río Uruguay como testigo antiguo, Río Negro resolvió la serie con contundencia: 4-0 ante Liga Agraria de Salto. El global quedó 5-0. Seis puntos de seis. No administró la ventaja mínima obtenida en el Vispo Mari, la amplió. En instancias así la jerarquía no se verbaliza: se ejerce.

La otra semifinal fue tensión pura. Nueva Palmira y Guichón, esta vez en el Municipal guichonense, repitieron el 1-1 de la ida. Serie espejo. Todo quedó en los penales y allí el Puerto de los Sueños fue más preciso: 4-3. La clasificación no fue un trámite, fue una resistencia. Palmira vuelve a una final del Litoral sabiendo que en este torneo el carácter también convierte.

Será primero en el Puerto de los Sueños, en Nueva Palmira, y después en el Liebig’s.

Litoral Norte: clásico grande como destino

El Litoral Norte decidió que su definición fuera con apellidos conocidos.

En el Dickinson, Salto venció 3-1 a Tacuarembó y se aseguró su lugar en la final. Del otro lado, Paysandú protagonizó uno de esos partidos que quedan vibrando en la memoria: 4-3 como visitante ante Rivera en el Atilio Paiva Olivera, cambiante, eléctrico, de esos que no admiten distracciones y terminan siendo épicos.

Habrá clásico del Litoral Norte. Y cuando se juega entre vecinos, no hay partido menor. Hay historia, orgullo y una tensión que no se aprende en ningún manual. La primera final será en el estadio Artigas sanducero, y todo se decidirá a estadio lleno en el Dickinson salteño.

El Sur: oficio duraznense y golpe coloniense

En el Campeones Olímpicos de Florida, los albirrojos ganaron 2-0 y estuvieron varias veces cerca del tercero. Empujaron, llenaron la cancha, hicieron sentir la localía. Pero el 3-0 del Landoni pesó. La serie quedó 3-2 para Durazno. Tres puntos para cada uno. El rojo sostuvo la diferencia con oficio y volvió a instalarse en la final del Sur.

En el datafútbol que consume la cabeza de los orientadores –y cree explicar algunos porqués con léxico moderno– debería haber un renglón para la historia y la jerarquía que haga entender por qué fue un partido inolvidable para ambos. Lógicamente lo fue para Durazno, el más ganador, que lleva con su camiseta y su fútbol un sello de gallardía que permanentemente actualiza con el presente, pero también para Florida, que supo desarrollar un partido en el que tumbó a su gran rival, aunque no lo pudo rematar.

En la otra llave, Colonia no especuló. Tras el empate en el Suppici, fue al Martínez Monegal y ganó 2-0 como visitante. Global 3-1. Cuatro puntos contra uno. Clasificación clara, sin atajos.

El Sur tendrá una final que combina tradición y presente. Nadie llega por accidente. La final de ida será en el estupendo Octavio Silvestre Landoni y la copa se alzará cuando jueguen la revancha en el Alberto Suppici coloniense.

El Este: identidad y campaña perfecta

En el Este no solo se definieron finalistas: se defendieron identidades.

Conviene decirlo con claridad: no todos los maldonadenses son fernandinos. Fernandinos son, estrictamente, los nacidos en San Fernando de Maldonado, la ciudad capital. Sin embargo, buena parte de la prensa nacional simplifica y extiende el gentilicio a todo el departamento, generando una confusión que muchas veces roza sensibilidades locales.

La selección de la Liga Mayor de Maldonado –la única invicta entre los 35 seleccionados que comenzaron la competencia en enero– no es exclusivamente fernandina. Está integrada por futbolistas de clubes de Maldonado (fernandinos), San Carlos (carolinos) y Punta del Este (puntaesteños). Tres ciudades, una camiseta.

Y esa camiseta volvió a imponerse. Derrotó 3-1 a Lavalleja en San Carlos y cerró la serie con un global de 7-2. Diez partidos jugados, diez ganados. 37 goles convertidos y apenas cuatro recibidos. Números que ya no son entusiasmo: son argumento.

La otra mitad del departamento también escribió su historia. Zona Oeste de Maldonado, que juega como local en Pan de Azúcar, reúne futbolistas de Pan de Azúcar (pandeazuquenses), Piriápolis (piriapolenses), Las Flores, Gregorio Aznárez, Aiguá y Pueblo Gerona. Un mosaico de pueblos bajo un mismo escudo.

Cayó 1-0 ante Cerro Largo en el tiempo reglamentario, igualó la serie y desde los penales fue más certero. Allí, en la pausa breve antes del disparo, también se juega el temple de un colectivo.

El Este tendrá final departamental. Pero que nadie la reduzca a una etiqueta cómoda. Es un departamento entero latiendo desde ciudades y pueblos distintos que saben exactamente quiénes son.

Los ocho mejores del interior

Los finalistas regionales son los ocho mejores del Interior. Si bien los títulos regionales son coronas propias, fiestas que no se delegan, después de esas celebraciones comenzará la fase nacional. Y el calendario ya trazó los cruces:

  • Primero del Litoral Norte vs. Segundo del Este

  • Primero del Litoral vs. Segundo del Litoral Norte

  • Primero del Sur vs. Segundo del Litoral

  • Primero del Este vs. Segundo del Sur

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