Este jueves a las 19.00 en el Parque Alfredo Víctor Viera de Montevideo, Juventud de Las Piedras, el más novel club uruguayo en jugar la Libertadores y el vigésimo de los afiliados a la Asociación Uruguaya de Fútbol en participar en el mayor torneo de clubes de América, jugará el tercer partido más importante de su historia ante Guaraní de Asunción. El equipo paraguayo debutará en esta edición, pero ya tiene 20 participaciones anteriores, más que cualquiera de los equipos uruguayos que, a excepción de Nacional (53) y Peñarol (51), han jugado la copa; Defensor, con 18, es el tercero.
Para el casi desconocido equipo de Las Piedras –atención, periodistas en general y relatores y comentaristas de la televisión internacional: Las Piedras es una ciudad de 80.000 habitantes y es parte del departamento de Canelones, pero no es Canelones ciudad– este partido ante los aurinegros asunceños pasa a ser el juego más importante, pero solo lo será hasta el jueves que viene, cuando en Asunción se juegue el partido de vuelta de la fase 2 y se determine quién sigue de largo en la competencia internacional, asegurándose seis partidos más, ya sea en la Libertadores o en la Sudamericana, y sumando otros 600.000 dólares. Sin embargo, para llegar a esa instancia definitiva resulta absolutamente trascendente lo que pase acá, cuando ya ha quedado demostrado que Juventud, aun perdiendo en casa, si queda a tiro lo puede resolver de visita, como sucedió en Quito.
Contame una historia
Es preciso transferir lo que para unos cuantos puede ser medianamente conocido y da contexto a los cientos de miles que se acercan a la vida de la Libertadores: Juventud es un club chico de una ciudad con identidad propia, aunque sea parte de la zona metropolitana, aunque se pueda llegar a Montevideo con un boleto cargado en la STM. Atravesar el arroyo Las Piedras –el curso de agua que marca una de las delimitaciones al norte entre los departamentos de Montevideo y Canelones– ya significa estar fuera de la metrópoli en cuanto a la vida social y laboral.
La primera estación es La Paz, y unos kilómetros más allá está Las Piedras, la ciudad donde, el 24 de diciembre de 1935, un grupo de ocho muchachos de entre 12 y 13 años decidió fundar un club propio, porque los salesianos del colegio San Isidro, que siempre prestaban la cancha, ese día no les dieron pelota. Entre esos ocho estaban Carlos María Cabrera y Vivian Trías, tan trascendentes como todos los que le dieron vida al club, pero determinantes en los dos nombres que recibió. Carlos era hijo de don Pilar Cabrera, el tendero de Islas Canarias que tenía su gran tienda en Las Piedras y que negoció con las Industrias Laneras de Uruguay (ILDU) una enorme compra de ovillos de lana para que, dentro del paquete, ILDU se encargara de la confección de las camisetas del nuevo club. Así fue, y los escaparates de la Tienda y Sastrería San Isidro, frente al colegio de los salesianos y esquina cruzada con la plaza, quedaron tapados de lana, pero los muchachos tenían sus camisetas y su club con nombre: ILDU.
Con los muchachos ya grandes, estudiantes, trabajadores, padres y futbolistas, 11 años después, con personería jurídica aprobada por el Ministerio de Instrucción Pública, volvieron a aparecer los Cabrera y Trías, ya comprometidos con el Partido Socialista y las Juventudes Socialistas. Fue entonces que quien luego sería una de las personalidades del socialismo propuso en asamblea cambiar el nombre del club: de ILDU a Juventud Socialista. No se lo llevaron completo, pero quedó la idea y el equipo de fútbol de Las Piedras, que jugaba en las canchitas del pueblo y que décadas después, y ya en otro siglo, disputa la Libertadores, pasó a llamarse Juventud.
Equipo que gana...
El épico triunfo de los pedrenses en Quito no solo se convirtió en un mojón de la historia del club, sino que proyectó expectativas concretas de poder dar competencia para seguir adelante.
El elenco dirigido por el argentino Sebastián Méndez tiene un funcionamiento correcto, ordenado y soñador, y logra rendimientos de esfuerzo e idoneidad en todas sus líneas, por lo que es muy probable que mantenga para enfrentar a Guaraní a gran parte del equipo que ha jugado la Libertadores. Sebastián Sosa iría al arco; Federico Barrandeguy, David Morosini, Patricio Pernicone y Emmanuel Mas formarían la línea de cuatro; Rodrigo Chagas, Leonel Roldán y Ramiro Peralta en el mediocampo; y Renzo Sánchez, Bruno Larregui y Martín Alaniz en el ataque. No sería nada extraño, sin embargo, que jugara su segundo partido como titular en la Libertadores la Joyita Pablo Lago (19), o hasta el goleador pedrense Gonzalo Gómez, que viene de debutar como titular en el Apertura, con un golazo inolvidable en el Charrúa ante Torque.
El legendario
Guaraní es uno de los más legendarios clubes de fútbol de Paraguay. De hecho, fue el primer bicampeón, en 1906 y 1907, es el segundo club más añejo de su país y ha logrado 11 títulos en la Primera División, aunque hace una década que no consigue alzar la copa de su país.
Para esta temporada alcanzó la clasificación a la Libertadores por la tabla anual y sustentado en el subcampeonato del Apertura 2025.
El director técnico es Víctor Bernay, quien adelantó que no tiene el equipo definido, a la vez que contó que se ha enfocado en el equipo pedrense, del que manifestó que es un equipo muy vertical, que aprovecha los espacios en profundidad. “Tenemos que contar con herramientas defensivas para neutralizarlo, pero también entender que nuestro mejor modelo es atacar bien. Debemos estar precisos con el balón para obligarlos a retroceder y estructurarse defensivamente. Esto es lo teórico, después está la ejecución. Esperemos poder neutralizar su herramienta ofensiva y aprovechar sus debilidades defensivas, ocupando bien los espacios y con un juego colectivo de tenencia y posesión para ganar el partido”, dijo el DT.
Bernay no tendrá a su figura principal, el internacional palestino Agustín Manzur, argentino de nacimiento y reclutado por la selección palestina por su ascendencia directa.
Los paraguayos jugarían con el argentino Gaspar Servio en el arco; Daniel Pérez, el potente zaguero Sebastián Zaracho, Imanol Segovia y Alexandro Maidana en el fondo; Luis Martínez, Jesús Llano, Matías López y Silvio Torales en el medio; y los peligrosos puntas Derlis Rodríguez y César Miño.
El partido se juega desde las 19.00 en el Viera. Las entradas se compran por Redtickets a un costo de $ 200 para socios y $ 250 las generales en la Obdulio Varela, $ 350 la René Tito Borjas y el palco a $ 650, y la Jorge Walter Chifle Barrios, para los visitantes, a $ 2.000.
El encuentro será arbitrado por los brasileños Rafael Klein, Mailton Souza y Neuza Back y podrá verse por ESPN y Disney+.