Nacional sigue firme en la Champions League Americas. Tras una gran fase de grupos, ahora comenzó con el pie derecho en los playoffs para meterse entre los cuatro que van a definir el torneo. Su último paso enorme lo dio en Colombia, donde derrotó 97-94 a Paisas en Medellín y se llevó el primer punto de la serie de cuartos de final que se juega al mejor de tres partidos y con ventaja deportiva para los tricolores.
El mano a mano entre uruguayos y cafeteros seguirá el sábado 14 de marzo en el estadio 8 de Junio de Paysandú. Si ese día gana Nacional, pasa al Final Four. Si Paisas logra empatar la llave, la ventaja de Nacional será jugar el decisivo encuentro al día siguiente en el mismo escenario sanducero. Los brasileños Minas Tenis, Sesi Franca y Flamengo, Astros de Jalisco y los argentinos Instituto de Córdoba y Boca Juniors son los demás equipos que pugnan por meterse entre los cuatro mejores.
Partido intenso
El partido significó el primer enfrentamiento entre ambos equipos en la competencia continental. Nacional, bien dirigido por Álvaro Ponce, ganó un partido muy disputado, parejísimo –16 empates en el marcador y 13 cambios de liderazgo–, que se cerró en el final con muchos errores propios y ajenos. Poco le importó al bolso, que mantuvo su invicto en la Champions: siete ganados en siete partidos. La contracara es la realidad del conjunto colombiano, que acumuló su tercera derrota en playoffs, instancia en la que todavía ningún equipo de ese país ha logrado ganar un partido.
Entrando al detalle, lo dicho: el trámite fue intenso y muy disputado durante los 40 minutos. Nacional supo sostener el ritmo que propuso el conjunto local con buena profundidad en la banca, donde el técnico echó mano permanentemente, y terminó resolviendo el partido en los detalles. En ese final cargado de nerviosismo y tensión, la figura de Luciano Parodi fue fundamental. Cuando faltaban 12 segundos el sanducero puso unos libres que obligaron a los colombianos a buscar un triple con pocos segundos de posesión, cosa que no pudieron hacer.
No solo por eso fue determinante Parodi al final del partido. La primera reivindicación fue consigo mismo, porque el base acumulaba cuatro unidades en los tres períodos iniciales del partido. Sin embargo, el técnico le tuvo confianza y el armador pagó con lo que sabe: básquet exquisito, armado deluxe para los suyos y 11 puntos en los momentos claves.
Porque cinco de esos puntos llegaron cuando el juego se iba, en los minutos finales, cuando la pelota quema, y Paisas, que hizo muy buen juego, había pasado en el tanteador y parecía con más entereza para ganar. Pero Parodi: dos dobles seguidos, mandándose en tierra de gigantes, le dieron a Nacional otra vez el liderato en el marcador y no perdió más.
El extranjero Connor Zinaich fue el goleador de Nacional con 17 puntos, bien secundado por Parodi y James Feldeine, quienes hicieron 15 cada uno. En la diversidad de anotadores estuvo el éxito de los uruguayos, porque Erik Thomas –nacido en Paraná, Entre Ríos, incorporación de los tricolores– puso 14 tantos; Ernesto Oglivie, el panameño que es clave en la pintura, metió 13; mientras que Patricio Prieto puso 12.
El goleador del partido estuvo del lado colombiano porque el base Romario Roque –otro que hizo buen cierre, transformando el final del partido casi que en un mano a mano entre él y Parodi– hizo 23 puntos, bien acompañado por Brandon Tabb, que metió 19.