La fase previa de la Copa Sudamericana tendrá su segundo y último partido entre equipos uruguayos, luego de la victoria de Montevideo City Torque sobre Defensor Sporting. Como se sabe, se juega a un partido único, donde el ganador pasará a la fase de grupos y el perdedor quedará por el camino. El trascendental choque se disputará a las 19.00 en el estadio Centenario.
Los equipos llegan con realidades dispares en el Apertura local. El conjunto sastre –a los efectos del sorteo, el local para este partido único, que no puede jugar en el Campeones Olímpicos de Florida por los requisitos que la Conmebol pone a los estadios para estar aptos para torneos internacionales–, tiene un interesante historial reciente en Sudamericana, aunque su presente no sea el mejor en el torneo local. El arranque del año no está siendo fácil para los dirigidos por el argentino Israel Damonte, que vienen de ser finalistas de la Copa de la Liga, pero en el Apertura apenas sumaron dos empates en cuatro fechas. Más allá de los números, el sastre muestra dificultades para generar peligro sostenido con la pelota y concede demasiadas fallas defensivas, lejos de la versión de 2025 que, de la mano de Jadson Viera, combinaba juego prolijo y presión intensa en el mediocampo.
Repasando los datos internacionales del Boston, ha disputado cinco torneos oficiales de Conmebol, tuvo en la Sudamericana 2025 una muy buena performance jugando la fase de grupos y cerró su participación con una goleada 5-0 como visitante frente a Guaraní; aunque no consiguió la clasificación, estuvo a la altura de las circunstancias. En total acumula 22 partidos internacionales, con saldo de 8 triunfos y 9 derrotas.
La escuelita de Sayago, por su parte, en lo local comenzó esta temporada con una derrota ante el líder Deportivo Maldonado, pero luego sumó 7 puntos con 1 empate y 2 triunfos consecutivos. Con este buen presente, Christian Chambián –el DT–, el último fin de semana, frente a Albion, reservó a varios de sus titulares habituales. Racing busca meterse en la fase de grupos de la Sudamericana por tercer año al hilo. En 2024 jugó por primera vez este torneo, donde logró superar la fase preliminar y avanzar de grupo como segundo –eliminando a Argentinos Juniors–, convirtiéndose en uno de los pocos equipos uruguayos que ha podido clasificarse en el nuevo formato de la copa.
En cuanto a nombres propios, Racing tiene muy buenas referencias ofensivas –Esteban da Silva, Tomás Habib, Ivan Manzur–, y en una zaga que viene encontrando solidez, con futbolistas que ya saben lo que es competir afuera y que han sido importantes tanto en el torneo local como en la Sudamericana pasada, como lo son: Guillermo Cotugno, Ramiro Brazionis y el buen arquero Facundo Machado.
Boston River, por su parte, en este ciclo combina experiencia y recambio, con futbolistas llegados este año, como Gastón Ramírez, que aporta jerarquía y lectura de juego en la mitad de la cancha, o viejos conocidos como el mediocampista Agustín Amado, encargado de conectar líneas y llegar al área desde atrás, y los atacantes Francisco Bonfiglio y Leandro Suhr, principales cartas de gol del conjunto de Damonte.