Ya no hay orillas ni rutas que separen: ahora es el país entero en una misma llave de sueños. Todavía dura el eco de las bocinas en el 18 de Julio fraybentino, en la plaza Artigas de Salto o en las calles de San Carlos y Durazno. Todavía hay algún rezagado que, entre mate y mate, repasa el gol agónico de Custodio o la guapeada del Chacal, en el Liebig’s, o la resolución rápida y única de Mateo Schiaffino, un rochense entre los maldonadenses para definir el título en San Carlos. Pero en el fútbol del interior, ese que es nuestra fe de bautismo, la gloria no se sienta a descansar: se guarda en la vitrina y se sale a pelear de nuevo.
Se terminaron los festejos de entrecasa. Las copas ya descansan en sus vitrinas, pero el fútbol no da tregua.
A partir de este fin de semana, la 22ª Copa Nacional de Selecciones entra en ese embudo de emociones, donde el margen de error es tan finito como el alambrado de una cancha de campaña.
Terminaron y empezaron los regionalismos; ahora, los que se colgaron la medalla del Sur, el Este o los Litorales deben refrendar sus títulos ante los que vienen con la sangre en el ojo. El campeón del Este, Liga Mayor de Maldonado, se cruzará con Colonia del Sacramento, vice del Sur; Salto, el campeón del Litoral Norte, se cruzará con Zona Oeste de Maldonado; el más ganador del Sur, Durazno, será rival del vice del Litoral, Nueva Palmira; por último, Río Negro, reinando en el Litoral, deberá eliminarse con Paysandú.
Es la fase nacional, el momento en que el país se ordena en llaves de ida y vuelta para encontrar al único dueño de la corona máxima.
Se jugarán las idas de los cuartos de final de la Copa Nacional de Selecciones, del campeonato del Interior, de Nuestro Mundial, y habrá doble horario sábado y domingo, de forma tal que aquellos que estén lejos de los estadios lo puedan seguir en su emisión televisiva, que desde la semana pasada y tras perder Flow la firma del contrato por el Lote 6 de los derechos audiovisuales que licitó la Asociación Uruguaya de Fútbol –que integra la OFI– ahora han pasado a ser de DirecTv, por lo que se puede ver en DirecTv Uruguay y DGo.
De punta a punta
La hoja de ruta para estos partidos de ida comienza este sábado 14 de marzo a las 19.45, cuando la pelota ruede en el parque Irineo Alberto Brito de Nueva Palmira. Allí, el equipo de Nueva Palmira –que en el formulario figura como Soriano Interior, pero que es Palmira, la oveja negra de Colonia– recibirá a la poderosa selección de Durazno en un duelo que promete chispas y que contará con la televisación oficial.
La jornada sabatina se cerrará a orillas del Río de la Plata, más precisamente en el estadio Profesor Alberto Suppici de Colonia del Sacramento. A las 22.00, la selección coloniense buscará hacerse fuerte en su casa frente a Maldonado (Liga Mayor), en otro encuentro que también llegará a las pantallas de todo el país.
Para el domingo 15 de marzo, la emoción se traslada al litoral norte y al este. A las 19.45, el histórico estadio Artigas de Paysandú será el escenario de una nueva edición del clásico del litoral, donde Paysandú recibirá a Río Negro (Fray Bentos) con transmisión televisiva confirmada.
Finalmente, el telón de los primeros chicos se bajará en Pan de Azúcar, cuando a las 22.00 la selección de Maldonado Interior (Zona Oeste) reciba en el estadio Julio César Abbadie a la selección de Salto tetracampeona en el joven Litoral Norte. Como lo hemos sostenido siempre, llamar a estas selecciones por su nombre administrativo es un pecado informativo. Aquí no hay “sectores”; hay pueblos.
Aquí juega el orgullo de una o varias ciudades que se reconocen en un apellido y en una forma de pelear la pelota dividida. Y este sábado y domingo los cruces de ida nos regalan una cartelera de esas que obligan a mirar el reloj y el cuentakilómetros.
Cabe recordar que estas llaves se definen, en primera instancia, por mejor puntaje, seguido por mejor diferencia de goles. En caso de persistir la igualdad tras los dos partidos, la historia se resolverá directamente mediante penales sistema FIFA, ya que para esta instancia no se disputarán alargues. Las entradas ya se aprontan y las radios ya calientan los equipos, porque este fin de semana Nuestro Mundial vuelve a ser el centro del universo.