El cielo de Sayago todavía tiene los colores de la celebración. Racing, el club de la Escuelita, ha roto los moldes de la historia al consagrarse campeón del Apertura 2026, una gesta que hace apenas unos días se sellaba con el pueblo albiverde y su plantel desatando el grito sagrado lejos de casa, sobre el pasillo de un ómnibus Marcopolo de EGA, mientras la ruta 8 los devolvía de Melo tras el triunfo ante Cerro Largo.
Aquel festejo atípico, con el grupo entero dando la vuelta olímpica sobre el doble piso en movimiento poco antes de Mariscala, ya es parte de la mitología del club; ahora, la pelota vuelve a rodar para completar la penúltima estación de este primer acto del año, y aunque el título ya tiene dueño bajo la batuta táctica de Cristian Chambián y el Lalo Aguilar, el campeonato no se detiene.
Todo lo contrario, comienza el juego de la acumulación, ese ajedrez silencioso donde cada unidad cosechada hoy se transforma en oro puro cuando el Apertura se convierta en la Tabla Anual, la verdadera jueza del destino al final de la temporada. Por lo pronto, la Escuelita ya sabe que estará en la definición del Uruguayo y no es poco, es mucho, pero además, si continúa ganando y manteniendo esa ventaja amplia cuando se estrene la Anual, la cosa se va a poner complicada y en serio para los demás contendientes.
Partidos, copas y vueltas
La jornada 14 encuentra al monarca, Racing, recibiendo a Torque en el parque Osvaldo Roberto el domingo a las 15.30. No será un partido cualquiera en el reducto sayaguense; será el escenario de una fiesta de gala donde el local, ya con la corona en la cabeza, buscará honrar su presente ante un rival que necesita imperiosamente sumar para no perderle pisada a los puestos de vanguardia. Será una fiesta asegurada para los de Sayago. Habrá copa y vuelta olímpica, y el floridense José Rulo Varela cerrará un ciclo de representación del triunfo inédito: el domingo dio la vuelta olímpica en el pasillo de un ómnibus que circulaba por la ruta 8, lo hizo en bicicleta cuando festejaron en Mariscala y lo hará ahora en la ex bajadita del Roberto. La importancia de este cotejo trasciende el trámite de un campeón que ya cumplió; Racing sabe que en el fútbol la inercia ganadora es un músculo que no se puede dejar de entrenar, y el City, por su parte, entiende que cada punto que se deje en el camino hoy será un lamento multiplicado por dos cuando llegue la hora de las definiciones largas.
La grilla de partidos abre este sábado en el parque Artigas, donde a las 12.30 Juventud y Wanderers se citan en un duelo de necesidades. Los de Las Piedras, urgidos de rescatar puntos para salir de la zona incómoda en lo local pero con un antecedente previo en lo internacional muy bueno, se miden ante un elenco bohemio que ha navegado en la irregularidad pero el domingo dio un golpe de autoridad derrotando a Peñarol en el Centenario.
Más tarde, a las 15.30, el estadio Monumental Luis Tróccoli será el escenario donde Cerro reciba a Deportivo Maldonado. Es un choque donde ambos requieren de una victoria para sanar heridas recientes y construir una base sólida pensando en la metamorfosis que sufrirá el campeonato cuando el Apertura sea solo un recuerdo. Los villeros miran mucho más la tabla del descenso y el Turco Alejandro Apud intenta estabilizar la inestabilidad, y el viejo Batacazo —así se llamó el Deportivo Maldonado— querrá quedar segundo y cerca de Racing para cuando se venga la suma con los puntos del Intermedio.
El cierre de la jornada del sábado nos lleva al Alfredo Víctor Viera, donde a las 18.30 Liverpool, convertido en inquilino permanente durante la temporada en el Prado, se verá las caras ante un Danubio que se ha mantenido en una zona expectante pero que requiere de una mayor consistencia.
El domingo la acción arranca temprano en el Abraham Paladino, donde a las 9.30 Progreso enfrentará a Cerro Largo. Para el gaucho del Pantanoso, la urgencia de sumar es una constante que asumió Tabaré Abayubá Silva, recién llegado a La Teja, mientras que el equipo arachán llega con una gran irregularidad que se agrava fuera de Melo.
Un rato más tarde, a las 12.00, en el estadio Campeones Olímpicos de Florida, Boston River oficiará de local ante Central Español. El duelo promete una intensidad particular, porque los puntos que se disputan allí tienen un valor agregado para los dos, aunque de manera distinta: el elenco de Nacho Ithurralde tiene derrotas locales e internacionales en fila y debe estabilizarse, mientras que los palermitanos están fortalecidos con su inesperada campaña y quieren seguir entre los de arriba para olvidarse por completo del descenso y pensar en los mejores premios de la competencia.
Finalmente, después del festejo en Sayago, a las 20.00, el estadio Centenario será el escenario del choque entre Albion y Nacional. El elenco tricolor, con la necesidad de enderezar el rumbo, tendrá una prueba de carácter ante un Albion que ha demostrado ser un rival muy incómodo. Los de Bava suman derrotas en fila, ante Danubio por el Apertura y frente a Universitario por la Libertadores. Para Nacional, la urgencia de victoria es absoluta para nutrir ese casillero de puntos que, en apenas dos semanas, será el combustible que determine quién llega con fuerza al tramo final de la temporada, pero además solo suma derrotas en las últimas semanas.
El lunes se cierra la fecha con el partido en el Campeón del Siglo entre Peñarol, que también ha tenido un muy irregular Apertura y precisa de victorias, y Defensor Sporting, que sumó un épico triunfo en el cierre de la fecha 13 ante Progreso y busca seguir sumando para meterse entre los de arriba.
Con el título de Racing ya definido tras la proeza de Chambián y sus dirigidos, la atención se desplaza hacia estos cruces donde el prestigio y la necesidad de unidades para la Tabla Anual se entrelazan en una lucha sin concesiones.
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