Este martes se abrió la fecha 5 de la fase de grupos de la Copa Libertadores, con resultados que convocaban la atención de los equipos uruguayos en la competencia.
Por el grupo de Nacional, Coquimbo Unido se tomó revancha ante Deportes Tolima y le propinó en Rancagua una goleada de 3-0 que resulta de gran trascendencia para los dirigidos por el argentino Hernán Caputto. Esto no solo se debe a que la victoria dejó al equipo chileno primero del grupo con 10 unidades, sino también a que los colombianos habían ganado por ese mismo marcador en Tolima. A partir de esta edición de la copa, en caso de igualdad de puntos en la fase de grupos, el desempate toma como primer criterio los resultados en los duelos directos. Coquimbo evitó la desventaja en este rubro, que puede ser clave porque Tolima viene atrás con 7 unidades.
Es por esto mismo que el equipo de Jorge Bava está obligado a ganar este miércoles ante Universitario, que tiene la misma cantidad de puntos que el tricolor y le ganó 4-2 en Lima. En otras palabras, Nacional se juega todo.
Unidos ante un rival común, enfrentados a muerte
El triunfo conseguido por Independiente Santa Fe ante Platense fue celebrado con euforia por la multitud en El Campín de Bogotá y, sin dudas, también por muchos en Uruguay. El equipo colombiano que dirige Pablo Repetto se mantiene así con vida en el grupo y, al hacerlo, le extiende su pulso a Peñarol. Que Platense no volviera a sumar era la primera condición necesaria, aunque no suficiente, para que el aurinegro mantuviera la ilusión de volver a entrar en fases decisivas de la copa.
Fue un partidazo en Colombia, bien de copa, batallado y parejo. Platense, como en el Campeón del Siglo, hizo un buen planteo con el que apostó a anular las armas ofensivas del rival y lastimar con ataques rápidos en los pies de sus buenos delanteros y medios ofensivos. Pero Santa Fe mantuvo el orden y la paciencia y pudo pegar en los momentos justos, para abrir dos de ventaja cuando promediaba el complemento. Platense descontó y el final fue incierto, pero los de Repetto aguantaron y aprovecharon los ánimos caldeados para que los últimos minutos se perdieran entre empujones y rencillas, otra cualidad que parece ostentar el calamar de Walter Zunino.
Independiente Santa Fe cumplió con su parte y le ganó 2-1 a Platense. Ahora Peñarol tiene que cumplir con la suya: ganarle a Corinthians. Y después, ganarle a Independiente Santa Fe.
La victoria de Santa Fe deja los ánimos aurinegros intactos para este jueves en el Campeón del Siglo, donde el equipo de Diego Aguirre, que parece haber recobrado sus bríos con un par de victorias importantes, tenga una noche de copa por todo lo alto ante un rival como Corinthians, que pondrá a prueba, más allá de la eventual clasificación, el carácter y la ambición de este equipo que quiere dejar atrás momentos bajos.
