Jorge Bava, quien cerró su acuerdo como nuevo entrenador de Nacional este domingo, vuelve al club al que defendió como golero en 2002 y en la segunda etapa entre 2012 y 2015.
En la mañana de este lunes brindó la primera conferencia de prensa en su nuevo rol y explicó qué lo llevó a tomar el cargo tras su reciente salida de Cerro Porteño: “Rápidamente llegamos a un acuerdo y comenzamos a trabajar. Contento de regresar después de tantos años, en otro rol, pero con el mismo cariño del primer día. La responsabilidad es mayor y estoy con muchas ganas de sacar esto adelante. Mi familia está feliz, son hinchas y asiduos concurrentes al Gran Parque Central. Desde hoy tienen doble motivo para seguir yendo”, y cerró la frase bromeando: “Espero que ellos no me insulten”.
Bava dirigirá el martes su primer partido ante Cerro Largo; los tiempos apremian: “El diagnóstico es más rápido por el conocimiento que tengo del país, del campeonato y del club. Por esa razón, el reto de asumir y dirigir mañana. La demanda es siempre ganar. A mediano y largo plazo tenemos los objetivos bien marcados. A corto plazo aprovecharemos el conocimiento. De mi parte y de mi cuerpo técnico, vamos a ofrecer trabajo, dedicación y profesionalismo. Lo importante es Nacional”.
Una de las consultas ineludibles era sobre la relación del entrenador con Nicolás López, a quien ya dirigió en México y quien le habría bajado el pulgar para su llegada al tricolor en enero de 2025: “Mantuve una charla con él en la sala de sanidad. Fue fluida, como la última que habíamos sostenido en León. Esperamos lo mejor de él, que siga deslumbrando en la cancha. Es un jugador muy importante. Desequilibrante. Mi obligación como entrenador es sacar lo mejor de todos los componentes del plantel. Mañana seguramente no esté por un golpe”.
Entre sus dirigidos están dos jugadores que compartieron equipo con Bava en la etapa de jugador; a eso también se refirió el exgolero: “Fue muy lindo el encuentro con excompañeros como Nicolás Lodeiro y Sebastián Coates. Van quedando pocos soldados con los que compartimos cancha y vestuario. Serán de mucha ayuda para nosotros”.
Nacional cambió mucho de entrenador durante esta gestión: “Esta profesión demanda mucho riesgo, la elegí y me gusta. Tiene sus pros y sus contras. Y una de las contras son los riesgos que se asumen y más en un club grande. Son parte del trabajo que me apasiona. Me toma en un gran momento personal”.
Nacional, en principio, tuvo buena suerte en el sorteo de la Copa Libertadores; Bava dijo: “La copa es un sueño para todos; en la Libertadores no hay rivales accesibles. Desde que jugaba, entro a la cancha a ganar lo que sea. Nos vamos a preparar para pelearla”.
Sobre el estilo de juego que le quiere dar al tricolor, contó: “Mi sistema preferido es 4-3-2-1, pero siempre pueden existir adaptaciones de acuerdo al plantel. Pretendo un equipo que esté a la altura del estilo, de la historia, de las raíces y la idiosincrasia del club”.