“¿Qué pasa cuando el sueño de ser futbolista choca con los prejuicios, las estructuras y la vida?”, pregunta el escritor y exfutbolista Daniel Baldi para narrar la novela Me llamo Alfonsina, soy futbolista, en la presentación del libro en Magnolio Sala.
Baldi, en su alocución, se refiere a Alfonsina Mederos, su primer personaje femenino, como “la hija de un futbolista profesional, que desde muy chiquita sueña con ser como el papá, con jugar al fútbol y ser jugadora”.
En el proceso del libro se encontró con distintas mujeres que contribuyeron a la construcción de la historia, a las que invitó, junto con Fundación Celeste y Magnolio Sala, a un espacio central de conversación entre ellas.
El conversatorio abordó temáticas como las condiciones de infraestructura, en las que Muma Sebastti, arquitecta que ha dirigido la construcción de canchas de fútbol, alegó que “están preparadas para los varones; por ejemplo, nunca van a encontrar en un vestuario de un club la papelera en donde está el inodoro, siempre está fuera, cuando nosotras la usamos dentro. Son pequeñas cosas que hacen al uso de que los varones son la mayoría. Cuando hay que gastar dinero, se hace para la mayoría”.
Ana Ortiz, coordinadora de los programas especiales de la Secretaría Nacional del Deporte y referente del programa Gol, subrayó en “poder tener una perspectiva de género cuando pensamos en los espacios”, y agregó que “el objetivo del programa es mejorar las condiciones de bienestar de las deportistas, de poder jugar en un espacio que abre las puertas, que invita para poder hacerlo y desarrollarse”.
Además, Ortiz acotó que un cuestionario para los clubes arrojó, por ejemplo, que solo el 14% tiene un vestuario con duchas exclusivas para mujeres y el 50% de los clubes cuenta con vestuario con duchas que usan tanto varones como mujeres, es decir, las futbolistas lo utilizan cuando los varones las desocupan.
Los aspectos psicológicos y emocionales
Graciela Rebollo, directora técnica y docente en el Departamento de Niñas y Cursos de la Organización Nacional de Fútbol Infantil, puntualizó que “tiene que haber un acompañamiento desde la formación en los niños y las niñas a jugar al fútbol”, lo que requiere “tener una comprensión hasta qué edad juegan; es vital que las niñas interactúen con los niños para tener una sociedad más equitativa”, añadió.
También se refirió a que los técnicos crean una complejidad y “se asustan cuando hablamos del paso a la pubertad” en las niñas; porque en esos casos “la niña no tiene que dejar de jugar al fútbol porque tenga ese cambio”. Lo que recomiendan en esos casos es “adaptar, buscar estrategias. Y si teníamos un trabajo de definición en plena fecha de menstruación, la pongo de pasadora, no tiene mayor fatiga ni mayor presión”, explicó Rebollo.
Por su parte, Verónica Tutte, doctora en Psicología de la Salud y el Deporte, expresó que la mayoría de los equipos femeninos poseen cuerpos técnicos masculinos, “y cuando un entrenador no tiene formación, no tiene habilidades psicológicas, lo que le pasa se encuentra en un punto ciego”.
“Ese entrenador varón o ese cuerpo técnico no ve las fortalezas de esas mujeres, sino que desde esa perspectiva más masculinizada lo ve como una debilidad”, señaló Tutte. “Cuando se empieza a comprender la psicología de la mujer, se da cuenta de que, en realidad, desde el punto de vista natural, está preparada para responder a las habilidades del fútbol”, sentenció.
Los derechos de las futbolistas en la actualidad
Alexandra Gómez, directora del departamento jurídico de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (Fifpro, por sus siglas en inglés) y jueza de la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA, mencionó que una encuesta de la federación, que alcanzó a 14.000 futbolistas del mundo, demostró dos razones por las cuales el 90% de las jugadoras planean retirarse antes de llegar a su nivel máximo: por cuestiones económicas –bajo salario y pagos atrasados– y por el deseo de formar una familia.
Luego de un proceso de trabajo con la FIFA, la Asociación Internacional de Clubes y las confederaciones, entre otros actores, Gómez contó que en 2024 lograron una reglamentación de protección a la maternidad para las jugadoras profesionales –aquellas que tienen un contrato escrito que presta sus servicios de fútbol al club y una remuneración superior al gasto para entrenar–. Se basaron en los principios básicos de la maternidad en el trabajo dispuestos en la Convención 133 del año 2000 de la Organización Internacional del Trabajo.
Entre tanto, Florencia Chirico, abogada de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP) e integrante del Comité de Equidad, Diversidad e Inclusión de FIFPRO, también presentó números sobre una radiografía del fútbol femenino sudamericano que presentaron con Fifpro Sudamérica en 2023. En Uruguay, solamente el 11% de las futbolistas se dedica al fútbol exclusivamente y el 8% posee un contrato laboral. Y en la región el 24% puede vivir de la práctica del deporte y el 46% tiene un contrato.
Chirico apuntó que aún no se puede hablar de desarrollo en Uruguay; “pero sí creo que estamos más cerca, estamos logrando nivelar, sobre todo porque se logró una mesa de diálogo, un espacio dentro de la federación junto con los clubes y el gremio, que estamos con la camiseta puesta para construir”, indicó.
Asimismo, la referente jurídica de la MUFP relató que se está trabajando en un convenio colectivo específico de fútbol femenino, en el que se regule los contratos, salarios, etcétera.
Gómez complementó que desde su punto de vista “es lastimoso ver la situación del fútbol femenino en Uruguay, en un país de fútbol”. Y agregó que “sé que se ha avanzado, pero si miramos la región, se avanzó mucho más, y ¿por qué no nosotros?”.
“No es un milagro lo que está pasando con la Euro, se trabajó y en cualquier producto que quieras vender, vas a tener que invertir. Si no invertís, no vas a ganar”, finalizó la abogada de Fifpro.