Francia llegó al Mundial con cartel de favorita y no hace más que ratificarlo partido a partido. Este martes, en la primera fase eliminatoria del campeonato, goleó a Suecia y salió fortalecida del MetLife Stadium. Ahora, para octavos de final, la selección gala se medirá con Paraguay, duro escollo si los hay.
El primer gol fue de Kylian Mbappé y ya determinó la noche. Francia atacó por todos lados en el primer tiempo, llevando a los suecos contra las cuerdas. No solo Mbappé era un asedio, sino también Bradley Barcola y Michael Olise –que estuvo a nada de hacer un gol de chilena que podría haber sido el gol del Mundial si no fuera por el palo–. Pero siempre Mbappé: el delantero se metió al área, caracoleó, se sacó a uno de encima, amagó ante la marca y remató cruzado, abajo, contra el palo, para el 1-0.
Si Francia no metió más goles en el primer tiempo fue porque no se le dio. El arquero Jacob Widell Zetterström tapó varias, muchísimas, y a la chilena que dio en el palo hay que sumarle varios tiros que picaron cerca. Por momentos dio la sensación de que los suecos podían recibir otra goleada histórica, similar a la que sufrieron en el cruce con Países Bajos en la fase de grupos.
En el segundo tiempo sí, Francia encontró efectividad y fue ganando la tranquilidad que se merecía. El 2-0 fue una jugada que sintetiza su calidad colectiva. Aurélien Tchouaméni habilitó a Olise, que tocó de primera para Barcola, y el delantero resolvió con un remate inatajable. Fue apenas a los 8 minutos de comenzado el complemento, pero ya parecía partido terminado.
El 3-0 definitivo llegó a los 73, otra vez obra de Mbappé. Tras un gran pase filtrado, Kylian apareció en el área para empujar la pelota y completar su doblete. Con esos dos goles llegó a seis en el Mundial y lidera la tabla de goleadores junto con Lionel Messi, aunque al argentino todavía le queda jugar por dieciseisavos de final.