Uruguay se enfrentó a Puerto Rico con mucho en juego y no dejó pasar la oportunidad. Los boricuas encontraron rápido la forma de lastimar, pero la celeste logró corregir sus problemas defensivos, bajar el ritmo y llevar el partido a un terreno que le convenía. Con el Antel Arena empujando en el tramo decisivo, el equipo de Gerardo Jauri resistió la reacción visitante y terminó quedándose con un triunfo enorme 80-75, de esos que acercan un poco más el sueño de volver al Mundial.
Marcando el ritmo
Uruguay volvió a arrancar mal, con problemas para defender el pick central como le sucedió el jueves ante Bahamas. Desde ahí generó José Alvarado, que viene de ser campeón de la NBA con New York Knicks. Las continuaciones de Ismael Romero y los puntos en la mano que tiene Ethan Thompson llevaron a que la primera renta para los boricuas fuera rápida.
La celeste, nuevamente, tuvo desajustes defensivos evitables que, ante este tipo de rivales, se paga. De todas formas, lo positivo fueron los porcentajes de triples, 6/9 en el primer cuarto. Bruno Fitipaldo tomó las riendas en ataque, anotando y generando, y además hubo bombas de Gonzalo Iglesias y Joaquín Rodríguez.
Una vez que el equipo de Gerardo Jauri solucionó su marca, mejoró. Pudo recuperar y correr. Además, entraron bien Nicola Pomoli y Emiliano Serres, dando verticalidad. Puerto Rico mostró talento, pero por momentos careció de juego colectivo y entró en baches pronunciados.
La renta de Uruguay llegó a ser de 11 puntos en el amanecer del segundo cuarto. Se jugó a un ritmo bajo y eso fue favorable a la celeste, que manejó los momentos del juego. Desde lo táctico, la primera señal positiva para la visita llegó cuando la zona 2-3 logró ser efectiva y trancar a los uruguayos, que colapsaron demasiado en la pintura. Además, los puertorriqueños dominaron el rebote ofensivo para convertir de segunda oportunidad, algo que no había sucedido ante Bahamas.
Ethan Thompson fue el problema sin solución, anotó 15 de los 37 de su equipo en el primer tiempo. Rodríguez y Fitipaldo se combinaron para 32 de los 43 de Uruguay, lo que también evidencia que hubo poco aporte del resto.
A festejar a la iglesia
En el inicio del segundo tiempo Joaquín Rodríguez fue rápidamente descalificado por doble técnico. El segundo, por simular una falta de ataque imperceptible. A la salida del goleador se sumó que rápidamente Puerto Rico empató en 43.
Uruguay sobrevivió desde el buen trabajo defensivo colectivo y la generación de Fitipaldo ofensivamente. Pese a estar trancado adelante, el capitán puso algunos lanzamientos largos y hubo dos triples vitales en manos de Martín Rojas y Santiago Véscovi. El jugador de Peñarol se puso el equipo al hombro ante la salida de Rodríguez y hubo un buen reingreso de Luciano Parodi en la conducción. La celeste entró al último 64-55 arriba.
El juego del visitante tiene un estilo tan vertiginoso que vuelve los trámites cambiantes. En los primeros dos minutos y medio del cuarto final, el equipo de Jauri estiró la máxima a 12, Véscovi llegó a la cuarta y la visita se puso a cinco. Todo en un abrir y cerrar de ojos. La calidad de Thompson y el peso de Romero en la pintura lo hicieron demasiado sencillo.
Tras el minuto uruguayo, el flojo nivel arbitral llevó a que George Conditt saliera por quinta y, en la protesta, fuera expulsado. La selección uruguaya sumó libres para salir de la sequía. La visita se llegó a poner dos veces a un doble; en la primera, Uruguay salió con parcial vital de 5-0 con un bombazo de Iglesias y una bandeja de Véscovi, pero rápidamente los boricuas devolvieron con la misma moneda.
El público se metió de lleno, con el Antel Arena explotando cuando el partido entró al desenlace. La gente defendió, saltó a cada rebote y empujó cada pelota con las cinco camisetas celestes que había en la cancha.
El final fue con el corazón en la boca. Iglesias metió el triple que quebró el partido; como en 2019 cuando lo hizo Mathías Calfani, parece que los alapívot están destinados a ganarle a Puerto Rico y así fue. Lo liquidó Véscovi con libres, lo ganó Uruguay y está más cerca del Mundial.