Ilustración: Luciana Peinado

Decisión de gobierno de revisar incentivos a autos eléctricos es “razonable” en actual contexto fiscal, según expertos

Mientras el economista Luciano Magnífico sostuvo que el escenario de “fuerte restricción fiscal” justifica revisar el alcance de los incentivos, el contador Gustavo Viñales estimó que las exoneraciones representaron una renuncia fiscal cercana a los 70 millones de dólares en 2024.

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La decisión del gobierno de revisar los incentivos tributarios a los vehículos eléctricos abrió un debate sobre el futuro de la movilidad eléctrica en Uruguay, en un contexto de fuerte crecimiento de ventas del sector. Expertos consultados por la diaria consideraron que es “razonable” discutir el alcance de las exoneraciones frente a los desafíos que enfrenta el país en términos fiscales.

El contador y coordinador del Laboratorio Fiscal y Tributario del Centro de Investigaciones Económicas, Gustavo Viñales, respaldó la revisión del régimen de exoneraciones propuesta por el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y sostuvo que la decisión es “absolutamente racional y necesaria”. “La revisión de la exoneración del Imesi [impuesto específico interno] a los vehículos eléctricos y/o híbridos es una decisión absolutamente racional y necesaria. Uruguay tiene un alto nivel de gasto tributario, comparado con otros países y comparado consigo mismo a lo largo del tiempo, pues el gasto tributario no ha parado de crecer. Estamos en niveles cercanos al 7% del PIB [producto interno bruto]”, afirmó Viñales. El experto señaló que entre esos gastos tributarios se encuentra precisamente la exoneración del Imesi a los vehículos eléctricos e híbridos.

En la misma línea, el economista Luciano Magnífico, gerente de la consultora Exante, consideró que las declaraciones de Oddone están vinculadas al contexto de restricción fiscal que atraviesa Uruguay y a la necesidad del gobierno de reevaluar partidas de gasto y beneficios tributarios. “A nuestro juicio, las declaraciones del ministro Oddone sobre este tema están estrechamente ligadas al contexto de fuerte restricción fiscal que atraviesa la economía uruguaya”, sostuvo. Según explicó, el menor dinamismo de los ingresos públicos está llevando al Poder Ejecutivo a analizar “la conveniencia de mantener distintos esquemas de incentivos”.

Declaraciones de Oddone

El 13 de mayo, Oddone explicó, durante un almuerzo de trabajo de la Asociación de Dirigentes de Marketing, que el gobierno está “trabajando para poder revisar el régimen de promoción de venta de vehículos eléctricos con el propósito de hacer no tan beneficiosa esa compra”. Durante su disertación frente a empresarios, señaló que en el primer trimestre del año “las ventas de automóviles eléctricos e híbridos superaron por primera vez las ventas de los autos a combustión”, lo que supone “que el instrumento ha sido fantástico, porque lo que ese estímulo ha permitido es que la gente adopte una tecnología nueva, moderna”.

No obstante, reconoció que surge la pregunta: “¿Estamos dispuestos a seguir haciendo esa renuncia fiscal para estimularla? ¿O el objeto ya generó una demanda por sí mismo, por la cual no la tengo que subsidiar? Y, sobre todo, sabiendo que toda vez que yo subsidio [...] recaudo menos”.

Asimismo, confirmó que las modificaciones comenzarán a regir en el segundo semestre de 2026, cerca del final del año, e indicó que trabaja junto con el Ministerio de Industria, Energía y Minería para establecer la medida. “No podemos un día despertarnos y decir que esto cambió, porque hay gente que compró el stock de vehículos e hizo su planificación, así que estamos negociando para que empiece a regir con un paso prudencial. ¿Cuándo va a ser esto? Seguramente en el segundo semestre, pero más sobre finales de año. Tenemos que terminarlo de cerrar dentro del Poder Ejecutivo”, aclaró.

El jerarca argumentó que la “penetración de los autos eléctricos” en Uruguay es superior a la de la región y que “es buena política que cuando algo maduró se desenvuelva con menos muletas”.

El costo fiscal

El 20 de marzo, Oddone señaló, en una entrevista con la diaria, que ante la “revisión” del crecimiento “seguramente” deban introducirse “algunas iniciativas con el propósito de controlar” que el resultado fiscal “no se vaya” de lo previsto. La economía uruguaya registró un crecimiento promedio de 1,8% durante 2025, de acuerdo con el informe de cuentas nacionales publicado por el Banco Central del Uruguay, lo que implica un desempeño de casi un punto porcentual por debajo de la estimación del Ejecutivo establecida en la Ley de Presupuesto para ese año (2,6%).

En este contexto de menor dinamismo económico y presión sobre las cuentas públicas, el gobierno puso bajo revisión los beneficios tributarios vinculados a la movilidad eléctrica. Actualmente, los vehículos eléctricos cuentan con exoneraciones de Imesi, tasa global arancelaria y reducciones vinculadas a patentes, lo que baja significativamente su precio respecto de vehículos a combustión de similares características.

En relación con el costo fiscal del régimen de promoción, Viñales indicó que “los datos para 2024, sumando la exoneración de vehículos eléctricos e híbridos, arrojaron una cifra anual del orden de los 70 millones de dólares”, y estimó que el monto será aún mayor en 2025. “En términos relativos, para los cambios tributarios implementados en la Ley de Presupuesto, es una cifra muy importante para un tema como este. El Imesi representó un 8,6% de la recaudación de la DGI [Dirección General Impositiva] en 2025; es materialmente importante, pero, por ejemplo, diez años antes representaba el 10% de la recaudación total. Dentro del Imesi, la carga sobre vehículos automotores fue un 1% de la recaudación total; pero la cifra del año 2025 tuvo un retroceso del 12,5% respecto de la recaudación del año anterior”, añadió.

“Razonable”

Desde Exante, Magnífico recordó que los beneficios para la compra de vehículos eléctricos fueron implementados con el objetivo de acelerar la transición hacia fuentes de movilidad renovables y consideró que los resultados muestran que la estrategia tuvo éxito. “Los datos recientes marcan que esa estrategia resultó exitosa, considerando que el 30% de las ventas en el mercado automotor en lo que va de este año fueron de opciones eléctricas”, afirmó.

En ese marco, Magnífico señaló que, dadas las restricciones fiscales y el crecimiento sostenido de las ventas de vehículos eléctricos, es “razonable” abrir una discusión sobre el tamaño de los estímulos. “Contemplando entonces la restricción fiscal y la velocidad con la que están creciendo las ventas de vehículos eléctricos, nos parece razonable que se abra un espacio para, aun manteniendo un incentivo, discutir sobre su magnitud”, sostuvo.

Según datos de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), difundidos en Crónicas Económicas el 27 de abril, durante el año pasado se vendieron 14.443 vehículos eléctricos, lo que representó un aumento del 146,7% con relación a 2024 y significó aproximadamente el 20% de todos los autos cero kilómetro vendidos durante ese año.

ACAU señaló que en enero de 2026 continuó la tendencia de crecimiento registrada el año anterior, con la venta de 1.662 vehículos eléctricos, casi el triple de las 430 unidades comercializadas en el mismo mes de 2025. Además, estos vehículos representaron cerca de una quinta parte de los cero kilómetros vendidos durante ese mes.

Foto: Gianni Schiaffarino

Otra visión

Días después de las declaraciones de Oddone, la Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder) cuestionó el momento elegido para discutir los incentivos a los vehículos eléctricos. En una entrevista con El País, el presidente de Auder, Diego Oroño, dijo que el anuncio “sorprendió” porque la medida iría “totalmente a contracorriente de la política energética del país”.

Oroño consideró que los incentivos fiscales aún son necesarios para impulsar una tecnología que no alcanzó suficiente madurez, y remarcó que las afirmaciones de Oddone son “temerarias”, ya que actualmente circulan unos 30.000 vehículos eléctricos en un parque automotor de aproximadamente 1,5 millones de unidades. “Estamos hablando de cerca del 2% del parque automotor. No creemos en absoluto que eso sea suficiente para catalogar al mercado como maduro y [considerar] que ya sea tiempo de revisar los incentivos fiscales [...] Cuando la participación de los vehículos eléctricos alcance determinado porcentaje del mercado, ahí sí discutiremos cambios tributarios. Pero hacerlo ahora creemos que es prematuro”, afirmó.

Cómo podría aplicarse

Por otro lado, Viñales consideró que una eventual revisión no necesariamente debe aplicarse de manera uniforme a todos los segmentos. “Naturalmente, puede hacerse una revisión diferencial. Es evidente que lo importante es que se consolide el cambio y se privilegien las nuevas tecnologías limpias en el transporte público y en los vehículos utilitarios afectados al sector productivo, donde aún falta camino por recorrer”, sostuvo, y remarcó que con ello también se refiere a los beneficios de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones.

En cambio, afirmó que “no parece tener ningún tipo de justificación, en este momento, mantener beneficios y la exoneración del Imesi en autos de alta gama o seguir incentivando el crecimiento exponencial del parque automotor, porque eso también tiene externalidades negativas para las ciudades”.

Según datos de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu), difundidos por El Observador el 11 de mayo, el consumo de combustibles registró una caída de 4% a nivel nacional en enero, una tendencia que atribuyen al avance sostenido de los vehículos eléctricos e híbridos. Asimismo, Unvenu señaló que mientras que en Montevideo el descenso alcanzó el 6%, en barrios como Carrasco y Punta Gorda llegó al 12%. Según cifras de la gremial, el 61% de los autos y SUV (utilitarios deportivos) vendidos fueron de este tipo entre enero y abril.

El presidente de Unvenu, Daniel Sanguinetti, dijo a El Observador que las exoneraciones otorgadas a los vehículos eléctricos se ubican en el entorno de los 1.600 millones de dólares en este quinquenio y remarcó que esa ventaja genera una contradicción, ya que la mayor cantidad de autos eléctricos se observa en Carrasco, Punta Carretas o Punta Gorda. “La resignación fiscal que realiza el gobierno está siendo aprovechada por un estrato social que no necesita el beneficio”, afirmó.

¿Madurez?

Consultado sobre si el mercado uruguayo de movilidad eléctrica ya alcanzó un nivel de madurez suficiente como para retirar estímulos, Magnífico consideró que todavía es prematuro afirmarlo. “En la medida en que el peso de los vehículos eléctricos en el total de las ventas del mercado automotor sigue creciendo a un ritmo muy intenso, es complejo hablar de que el mercado ya haya alcanzado su madurez”, señaló.

No obstante, reconoció que el segmento dejó atrás su etapa inicial y logró consolidarse como una alternativa relevante dentro del mercado automotor. “Las ventas de vehículos eléctricos ya no son un fenómeno incipiente como cuando se implementaron estos estímulos, y han ganado un espacio relevante ante la decisión de adquirir un automotor”, indicó.

Respecto del crecimiento de las ventas en los últimos años, Magnífico sostuvo que el fenómeno responde tanto a la consolidación del interés por este tipo de vehículos como al impacto que tuvieron los beneficios fiscales. “A nuestro juicio, ambos elementos están presentes en el comportamiento de este sector en los últimos años”, afirmó. “Las opciones eléctricas han ganado un peso relevante en el mercado, pero también es cierto que su impulso inicial estuvo muy ligado a los estímulos dispuestos”, agregó.

¿Qué efectos tendría la medida?

Viñales dijo que el aumento sostenido del parque automotor en Uruguay “no depende, ni dependió, solo de los incentivos tributarios”. “Muy por el contrario, ha crecido en toda la gama y tipo de motores o vehículos, más allá de la exoneración del Imesi o la tasa consular. [A diferencia de] quienes repiten de manera permanente que el problema son los impuestos, el caso de los automóviles es justamente una prueba en contrario: el parque automotor crece desde hace años de manera sostenida, más allá de la carga tributaria”, añadió.

El experto también relativizó el impacto que tendría una reducción de incentivos sobre el crecimiento del mercado eléctrico en Uruguay. “Naturalmente, se va a seguir vendiendo un alto porcentaje de vehículos eléctricos, porque el precio y las prestaciones de las nuevas tecnologías seguirán mejorando a altas velocidades, como hemos visto de manera constante en los últimos años”, señaló. Además, remarcó que el costo del consumo y del mantenimiento de estos vehículos seguirá siendo más económico que el de los automóviles a combustión.

Sobre las críticas de Auder, que calificó la revisión de beneficios como contraria a la política energética del país, el economista respondió que “es un argumento que no tiene muchos fundamentos”. “Lo importante para este tema es el costo de la energía. Mientras siga siendo mucho más económico el consumo del auto eléctrico versus el auto a combustión, seguirán creciendo [en ventas] los autos eléctricos. Tal vez algunas de las trabas tienen que ver con la necesidad de más infraestructura para cargar que el precio de compra, pero desarrollar esas infraestructuras también requiere inversiones. Los recursos siempre son finitos”, agregó.

Sin embargo, advirtió que la discusión no debería reducirse exclusivamente a la movilidad eléctrica como política ambiental. “Quien piense que por tener más vehículos eléctricos estamos haciendo una gran contribución ambiental se equivoca. Los desafíos de Uruguay en materia de adaptación y mitigación al cambio climático son muy importantes y pasan por otro lado”, sostuvo. “La cantidad de vehículos eléctricos creció de manera exponencial porque, ante similares prestaciones, son más baratos en su mantenimiento o consumo, no por conciencia ambiental de los uruguayos”, concluyó.

Por su parte, Magnífico señaló que el principal desafío para el gobierno será encontrar un equilibrio entre la necesidad de reducir el costo fiscal y la continuidad del proceso de electrificación del parque automotor. “El desafío de las autoridades será revisar el esquema de incentivos, cuidando la restricción fiscal, pero a la vez continuar impulsando las ventas de las variedades eléctricas”, finalizó.

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