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Mundo América
Enfrentamientos con manifestantes rurales en Lipari, el 17 de mayo, en el departamento de La Paz, Bolivia. · Foto: Aizar Raldes, AFP

Enfrentamientos con manifestantes rurales en Lipari, el 17 de mayo, en el departamento de La Paz, Bolivia.

Foto: Aizar Raldes, AFP

Bolivia: la crisis económica y social hace tambalear al gobierno de Rodrigo Paz

Siguen los cortes de ruta en los accesos a la ciudad de La Paz, que está prácticamente cercada en medio de incesantes protestas.

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El gobierno boliviano que encabeza el presidente Rodrigo Paz está atravesando una situación extremadamente difícil por la crisis que se desató en las últimas semanas, reflejada en protestas de diversos sectores que se están manifestando en el contexto de la compleja situación económica que vive el país.

Los cortes de ruta mantienen a la capital, La Paz, prácticamente aislada desde hace dos semanas, y las protestas también están siendo muy fuertes en la vecina ciudad de El Alto, ubicada, al igual que la sede del Ejecutivo, en el departamento de La Paz.

La situación actual está dada por la sumatoria de varios frentes. Los maestros reclaman aumentos salariales, al igual que la poderosa Central Obrera Bolivia (COB), que exigía un 20% de aumento. También estaban reclamando al gobierno de Paz los transportistas por la mala calidad del combustible e indígenas de la región amazónica, que pedían la anulación de una ley de reforma agraria. Además, se sumaron a las protestas partidarios del expresidente Evo Morales, que están acusando al gobierno de perseguir judicialmente a su líder, quien debe responder ante la Justicia por un presunto caso de trata de personas en el departamento de Tarija, en el sur del país.

Si bien inicialmente los reclamos sectoriales estaban disgregados, con el paso de los días se unieron bajo el reclamo de la renuncia del presidente Paz, quien asumió el gobierno en noviembre, tras haberse impuesto en las elecciones celebradas un mes antes.

El sábado policías y militares se desplegaron en las rutas bloqueadas y se registraron numerosos enfrentamientos, aunque finalmente las fuerzas represivas no pudieron cumplir su objetivo, y en la mayor parte de los casos los bloqueos se mantienen, mientras el debilitado gobierno de Paz intenta establecer negociaciones con los sectores movilizados.

De acuerdo con lo que informó el diario local El Deber, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Víctor Hugo Balderrama, que dirigió el operativo para despejar las rutas, dijo que sus subordinados llegaron hasta la localidad de Calamarca, a 54 kilómetros de La Paz, pero que él tomó la decisión de no seguir adelante para no encontrar la marcha que centenares de seguidores del expresidente Evo Morales realizan en la misma ruta hacia la capital.

Con un apoyo político frágil, sin ninguna base social de apoyo y sin un programa de gobierno claro, la situación no es fácil para Paz, quien este domingo recibió el apoyo de Estados Unidos, que a través de su Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental expresó su preocupación por la situación que se está viviendo en Bolivia.

En su cuenta de X, la oficina dependiente del Departamento de Estado estadounidense afirmó que las protestas y cortes de ruta provocaron escasez de medicamentos, alimentos y combustible, principalmente en La Paz y El Alto. “En Bolivia, los disturbios y bloqueos han creado una crisis humanitaria”, señala el pronunciamiento. La entidad también condenó acciones orientadas a “desestabilizar” al gobierno de Paz. “Condenamos todas las acciones dirigidas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz”, afirmó la oficina estadounidense.

También se refirió a la situación en Bolivia el presidente colombiano, Gustavo Petro, quien además se ofreció, en caso de ser invitado, a buscar una salida negociada a la situación. “Bolivia vive una insurrección popular. Es la respuesta a la soberbia geopolítica. Latinoamérica es una civilización diversa y diferente, no se le puede homogeneizar desde ningún lado del planeta. Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz, y hablando con franqueza. Mi gobierno está dispuesto, si es invitado, a buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”, expresó el mandatario colombiano.