Este miércoles se presentan los resultados de Aristas Media 2025, a cargo del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), en el que, además de analizar el desempeño de los estudiantes de noveno año de educación media, se presentan distintos factores que inciden en la vida cotidiana de los centros educativos, a partir de la percepción de los adolescentes, directores, adscriptos y profesores de Idioma Español y Matemática.
El informe recuerda que “el bienestar docente constituye una dimensión clave para el funcionamiento de los centros educativos” y señaló que en 2025 el estrés laboral fue “más elevado entre docentes y adscriptos que trabajan en contextos más desfavorables y en centros públicos”. Con relación a situaciones vinculadas a estrés que repercutieron “de forma negativa” en el bienestar emocional, mental o físico, los mayores niveles de afectación se observaron en directores, con 39%, y en adscriptos, con 36%. En tanto, para los docentes de Matemática se manifiesta en un 32% y para los docentes de Idioma Español en un 28%.
Por otro lado, la edad también parece interferir en este factor, ya que, particularmente entre quienes ejercen el rol de dirección, “aquellos de 60 años o más presentan menores niveles de estrés en comparación con sus colegas más jóvenes”.
Además, los resultados también indican que “docentes y directores de contextos más desfavorables y de centros públicos presentan menores niveles de pertenencia con el centro [educativo]”, al mismo tiempo que, para directores, adscriptos y docentes, “la permanencia en los centros educativos es mayor en los contextos medio, favorable y muy favorable, así como en el sector privado”.
En cuanto a las características sociodemográficas de los trabajadores pertenecientes a la comunidad educativa de los centros, se señala que “la comunidad docente presenta un perfil marcadamente feminizado” y de ascendencia blanca. El porcentaje de los roles ejercidos por mujeres se eleva a 68% en dirección, 77% en adscripción, 61% en docentes de Matemática y 85% en docentes de Idioma Español.
En cuanto al nivel de formación que presentan los trabajadores, el informe indica que el 55% de los directores, el 71% de los adscriptos, el 49% de los docentes de Matemática y el 65% de los docentes de Idioma Español cuentan con formación terciaria completa. Si bien los liceos privados presentan una mayor proporción de docentes con estudios de posgrado completos o incompletos, también registran, particularmente entre los adscriptos y los docentes de Matemática, “una mayor proporción de personal con formación terciaria incompleta en comparación con los demás tipos de centros” educativos.
Para el factor que evalúa el vínculo entre docentes dentro de la comunidad educativa, la evaluación detectó que, según la percepción de los adscriptos, la colaboración entre docentes se mantuvo estable en 2025 con respecto a las mediciones de 2018 y 2022. Por otro lado, en cuanto al diálogo reflexivo, se señala que “en los centros de contexto desfavorable y medio se registra un menor nivel de diálogo reflexivo en comparación con los de contexto muy favorable”. A su vez, al compararlo por tipo de curso, “se constata que los docentes de liceos públicos son quienes presentan los niveles de diálogo reflexivo más bajos”.
Es sabido que el personal no docente también “cumple un rol trascendental” como parte de las instituciones. En esta línea, el Ineed señala que la ausencia de servicios de portería en liceos públicos, privados y escuelas técnicas es el rol faltante en mayor medida. Al respecto, se refleja que un 40% de los estudiantes consultados no cuenta con este recurso en sus centros educativos. Por otra parte, el informe menciona, en menor medida, que los estudiantes con ausencia de equipo multidisciplinario representan un 15% y con ausencia de referentes de educación sexual un 14%. En menor cantidad, la ausencia de auxiliares de servicio representa un 0,7% y de profesores adscriptos 0,1%.
A su vez, en referencia a este último aspecto, se puntualiza que “los liceos privados presentan una situación más favorable, con mayores proporciones de directores que consideran suficiente la dotación de personal, mientras que en los liceos públicos y, especialmente, en las escuelas técnicas, son más frecuentes las situaciones de ausencia o insuficiencia de recursos”.
Los celulares como el principal factor que afecta el desarrollo de las clases
Con respecto a los factores que afectan el desarrollo de las clases, el uso de celulares es señalado como el principal factor, mencionado en 80% de las respuestas. Según el informe, “la proporción de adscriptos que considera que el uso de celulares afecta bastante o mucho el desarrollo de las clases es significativamente menor en centros privados –44,5%– con relación a las escuelas técnicas y liceos públicos –86% en promedio–”. 60% de los docentes “identifica la distracción de los estudiantes por el uso del celular como uno de los factores que más frecuentemente afecta sus posibilidades de desarrollar las prácticas de enseñanza”.
El problema, sin embargo, no se limita únicamente a las distracciones, ya que el informe también analiza desafíos planteados sobre las normas de convivencia y las estrategias que adoptan los centros para regular el uso de estos dispositivos. Aunque la mayoría de los estudiantes percibe que existen reglas claras sobre el uso de celulares, solo el 52% concurre a centros que cuentan con “un reglamento o acuerdo formal” sobre el uso de celulares, según las respuestas recogidas por parte de los adscriptos.
Las restricciones también presentan diferencias según el tipo de institución. Las prohibiciones más amplias –que abarcan todos los momentos de la jornada dentro del centro educativo– alcanzan aproximadamente al 15% de los estudiantes. A su vez, se indica que estas prohibiciones son más frecuentes en los liceos privados, donde alcanza el 44%, con respecto a las escuelas técnicas –20%– y los liceos públicos –6,5 %–. Asimismo, “la prohibición total es más habitual en centros pequeños que en centros de gran tamaño”.
A pesar de las restricciones, el informe señala que con la regulación conviven “acciones orientadas al uso responsable de la tecnología”. En ese sentido, se indica que el 47% de los adscriptos señaló que durante 2025 se realizaron talleres o actividades sobre celulares y redes sociales, mientras que el 60% de los estudiantes afirmó haber recibido orientación al respecto.
Clima de violencia y convivencia en los ámbitos educativos
Otro de los apartados está vinculado a la violencia en los entornos educativos y la seguridad que percibe la comunidad de cada centro. En ese sentido, el informe señala que “la percepción de violencia en el entorno barrial [de los centros educativos] se mantuvo relativamente estable entre 2018 y 2025, con excepción de las escuelas técnicas, donde aumentó”. Al respecto se menciona que, en 2025, la violencia en el entorno educativo es percibida como mayor en las instituciones públicas, en los centros ubicados en contextos socioeconómicos menos favorables y en Montevideo, aunque se registra un aumento en el interior del país entre 2022 y 2025. Esto se suma a una percepción de deterioro del “clima barrial” entre 2018 y 2025 que comprende, mayoritariamente, a vecinos de las zonas donde se encuentran los liceos públicos.
El informe señala que para medir el clima de violencia dentro del centro educativo se realizaron preguntas a los directores para conocer “la frecuencia con que distintas situaciones representan un problema en el centro”. Los resultados sobre este factor arrojaron similares respuestas a las señaladas con respecto a la percepción de violencia en los entornos barriales. Dentro de los centros, la violencia se presenta en mayores niveles en instituciones públicas, centros de mayor tamaño y establecimientos ubicados en contextos socioeconómicos menos favorables y, además, en Montevideo.
En cuanto a la “sensación de seguridad” de los estudiantes en los centros educativos y sus alrededores, este factor registró una mejora con respecto a 2022. La mejora se concentró principalmente en: estudiantes mujeres, quienes asisten a centros ubicados en el interior del país, quienes asisten a liceos privados, a centros de contexto socioeconómico muy favorable y a centros de menor tamaño. Sin embargo, el informe señala que en 2025 “las mujeres siguen sintiéndose menos seguras que los varones”, mientras que los estudiantes que se identifican con otro género se sienten menos seguros que mujeres y varones.
Finalmente, el Ineed también identifica un deterioro en el vínculo entre estudiantes y docentes con respecto a 2022. Este descenso se presenta de forma más pronunciada en liceos privados y escuelas técnicas, así como en los centros de mayor tamaño y los ubicados en Montevideo. A su vez, indica que el vínculo se presenta con mayor deterioro “entre estudiantes de estatus socioeconómico favorable y muy favorable”.
Uso de inteligencia artificial en estudiantes y docentes
En cuanto a las herramientas de inteligencia artificial (IA), Aristas Media reflejó que 68% de los docentes de Idioma Español reportaron utilizar la herramienta para su trabajo, mientras en Matemática lo hace un 62%. El uso más frecuente que reportaron los docentes es para elaborar materiales didácticos y actividades interactivas para el aula, seguido de la planificación y organización de las clases.
En cuanto a los estudiantes, el 87% reportó utilizar las herramientas de IA. Entre ese porcentaje, alrededor del 85% las emplea para realizar tareas domiciliarias y para buscar información de interés personal, mientras que el 66% las utiliza para resolver actividades durante las clases. El informe también señala diferencias según el contexto socioeconómico y el tipo de centro educativo e indica que en los entornos más favorables y en los liceos privados predomina con mayor frecuencia el uso académico de estas herramientas en el hogar, mientras que en los contextos más desfavorables y en la formación profesional básica adquieren mayor peso los usos vinculados a la interacción y el entretenimiento.