Autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) vinculadas a Secundaria y UTU presentaron este martes una declaración en conjunto con los sindicatos de ambos subsistemas. La convocatoria tuvo el objetivo de compartir reflexiones de los distintos actores ante las amenazas de violencia ocurridas en las últimas semanas, por las cuales muchas familias decidieron no enviar a sus hijos a los centros educativos.
Con este objetivo, Manuel Oroño, director general de Secundaria, abrió la instancia y declaró que se trató de un momento “importante” para el organismo por los hechos de público conocimiento que generaron “bastante sensación de inseguridad”.
Oroño señaló que los hechos de amenazas y violencia son “multifactoriales” y no responden únicamente a problemas de convivencia en los centros educativos, sino también a condiciones económicas y al mal uso de las redes sociales. En ese sentido, sostuvo que se trata de fenómenos que no se originan exclusivamente dentro de las instituciones, sino que “ingresan” a ellas desde otros ámbitos.
A su vez, definió a los centros educativos como “lugares seguros” que deben continuar siéndolo. Para ello, afirmó que “es necesario trabajar colectivamente” y generar conciencia a través de acciones conjuntas en esa dirección. En esa línea, planteó la importancia de “reflexionar” sobre lo que está ocurriendo.
Por otro lado, la directora general de UTU, Virginia Verderese, señaló que frente a esta problemática no existen diferencias, sino puntos en común que orientan el trabajo, e indicó que muchos jóvenes llegan a los centros educativos con realidades complejas que la educación intenta atender en la medida de sus posibilidades. A su vez, consideró que estas situaciones representan “una oportunidad” que implica “un compromiso mayor” en el que se debe seguir trabajando.
Asimismo, destacó que hay estudiantes que ya vienen generando espacios de reflexión y trabajo conjunto sobre el tema y subrayó que los centros educativos deben permanecer abiertos ya que cumplen un rol “contenedor” para muchos estudiantes.
Durante la instancia también participó el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, quien explicó que tanto el comunicado como la conferencia se realizaron porque se trató de situaciones que “fueron graves”, ya que afectaron la vida de muchas personas y generaron angustia, además de que repercuten en quienes más encuentran en el centro educativo un “factor de protección”.
Caggiani también planteó la necesidad de escuchar qué están haciendo los estudiantes frente a estas situaciones y sostuvo que “la convivencia la construimos conviviendo”. En esa línea, dijo que el tema se seguirá atendiendo con actores del sistema educativo y de la academia para construir una reflexión “más amplia”.
Asimismo, recordó que el Plan de Convivencia y Participación de la ANEP convoca este mes a trabajar la temática a través de un curso dirigido a docentes. Finalmente, subrayó la importancia de “volver a construir la confianza” y de reafirmar que los centros educativos “son lugares para estar” y “el mejor lugar en el que se puede estar”.
Un trabajo en conjunto con los sindicatos
Por su parte, los representantes de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes), la Asociación de Trabajadores de Educación Secundaria (ATES) y la Asociación de Funcionarios de UTU (Afutu) se pronunciaron transmitiendo su compromiso con lo acontecido. Julián Cabrera, dirigente de ATES, señaló que esta situación constituye una oportunidad para evitar que la violencia se instale como un “lenguaje cotidiano” en los centros educativos y subrayó que no es posible abordarla si no es de forma colectiva.
Desde la secretaría general de Afutu, Mariana Piriz destacó la importancia de la instancia y afirmó que “el miedo no puede ser el eje vertebrador”. Además, señaló que, aunque se trata de un problema estructural, la solución no puede abordarse de forma aislada, y ratificó el compromiso del colectivo de seguir trabajando en conjunto.
Alejandra Vespa, presidenta de Fenapes, recordó que este martes se conmemora el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo y planteó la necesidad de reafirmar la legislación vigente, así como de trabajar en conjunto con las autoridades. En esa línea, sostuvo que las autoridades tienen mucho que aportar para generar una “buena convivencia” en los centros educativos, y valoraron el rol de los consejos de participación. A su vez, subrayó la necesidad de avanzar en la concreción de las comisiones de salud laboral, al tratarse de un compromiso por parte de las autoridades.
En cuanto a la situación actual de los autores de las amenazas, hasta el momento son dos los adolescentes responsabilizados por estos hechos, uno de aproximadamente 15 años y otro de 14, quienes deberán cumplir con medidas socioeducativas bajo supervisión del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente.