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Foto: Federico Gutiérrez

Un barrio que empuja, la entrada de la IM y Ancap y un reclamo que se mantiene: un nuevo liceo en La Teja va tomando forma

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Desde la comisión de organizaciones y vecinos tienen “una expectativa muy grande” con el terreno que pertenece a la empresa pública, pero sostienen la necesidad de que el nuevo centro sea de bachillerato.

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Cuando hace tres años las organizaciones sociales, docentes y vecinos de La Teja comenzaron la campaña por la construcción de un liceo de bachillerato en el barrio, el diagnóstico estaba claro y se mantiene. “La matrícula en la zona oeste de Montevideo está explotando”, resumió a la diaria Nathaniel Clavijo, docente e integrante de la comisión que promueve la iniciativa. Si bien hay centros de educación media en el barrio, solo el Liceo 38 tiene grupos de bachillerato, pero únicamente son seis grupos de primer año de ese tramo, es decir, cuarto año de liceo.

De esa forma, explicó, los adolescentes de La Teja y otros barrios cercanos que no quieren recorrer media ciudad para poder estudiar en bachillerato deben acudir al Liceo Bauzá, en el Prado, o al Cerro. Según explicó Clavijo, las matrículas de esos centros están desbordadas, igual que ocurre con los liceos de ciclo básico en La Teja. “Estudiantes para bachillerato en el barrio va a haber”, concluyó, y aseguró que el nuevo centro contribuiría a aliviar las matrículas de centros educativos de los barrios cercanos.

Con el cambio de gobierno y la asunción de nuevas autoridades en marzo de 2025, la campaña redobló sus esfuerzos, ya que apuntó a que la Administración Nacional de Educación Pública lo incluyera en su previsión para el quinquenio y, concretamente, en su plan de obras. Luego de varias movilizaciones e intentos de reunión, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, confirmó que La Teja tendrá un nuevo liceo, aunque, de acuerdo a los planes del organismo, será de ciclo básico.

Según dijo el jerarca, lo que obstaculizaba la construcción de un nuevo centro educativo hasta ahora era que no había un terreno disponible, pero ello cambió a partir de la entrada en escena de otros dos organismos públicos: la Intendencia de Montevideo (IM) y Ancap. Según dijo a la diaria Marcio Mañana, asesor del intendente, fue durante la campaña de Mario Bergara a la intendencia que comenzaron a tomar contacto con vecinos del barrio, que les trasladaron el reclamo, al que definió como “muy sentido por la comunidad”.

Ya con Bergara como intendente y después de haber descartado otras posibilidades en la zona, la Comisión por el Liceo de Bachillerato en La Teja se contactó con la IM para explorar la posibilidad de aportar un terreno para la causa. “Ni bien el intendente tomó conocimiento del tema, nos pidió que trabajemos para ayudar”, dijo Mañana, quien agregó que desde la comuna analizaron “una serie de terrenos que habían identificado en la zona”. El asesor, quien hace una década fue parte de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, dijo que la intendencia revisó quiénes eran sus propietarios y las condiciones asociadas a cada uno.

El vínculo con Ancap se dio porque, en un primer momento, se presumía que uno de los predios analizados pertenecía a la empresa pública y “parecía encajar muy bien con lo que se buscaba”, recordó Mañana. Si bien finalmente el predio no era de Ancap, la empresa ofreció aportar otro terreno de su cartera de propiedades para respaldar la reivindicación del barrio.

Mañana destacó en particular el “vínculo histórico de Ancap con La Teja” y el “compromiso” de los directivos de la empresa con los que vienen conversando sobre el tema. Fuentes de Ancap consultadas por la diaria confirmaron que existe la voluntad política de aportar el mencionado terreno para la construcción de un liceo, lo que permitiría retomar distintas acciones que históricamente la empresa tuvo con el barrio en el que se encuentra su refinería. De todas formas, las fuentes señalaron que ello dependerá de los detalles de la operación, que a priori no sería una donación. Ello implica que la empresa reciba algo a cambio, que correría por cuenta de la IM, en el marco de la relación institucional de ambos organismos.

Al respecto, Mañana planteó que actualmente la comuna está trabajando “en los distintos aspectos que hacen falta para que, en el corto plazo, se pueda dar un cierre que permita aportar una solución al reclamo histórico” del barrio. En ese sentido, mencionó que la IM aportaría “una serie de mejoras urbanísticas para la zona”, algunas de ellas que son de interés de Ancap, con la idea de generar “una especie de polo educativo para el barrio”, teniendo en cuenta los centros que ya existen.

Organizaciones de La Teja tienen “expectativa muy grande” por el nuevo liceo, pero reclaman que sea de bachillerato

Clavijo señaló que las organizaciones que conforman la comisión tienen “una expectativa muy grande” por la obra en el terreno que actualmente pertenece a Ancap. Si bien no está sobre la avenida Carlos María Ramírez, como en un principio pretendían, da a la calle Emilio Romero, que “está en el corazón de La Teja y es muy transitada por ómnibus”. En adición, contó que se trata de un terreno de unos 3.700 metros cuadrados que ya está edificado.

Otro aspecto que desde la comisión ven con buenos ojos es que, según les plantearon en reuniones con autoridades y arquitectos de la Dirección General de Educación Secundaria, sería una obra que no se realizaría a través del formato de participación público-privada (PPP), sino a través de la Corporación Nacional para el Desarrollo. De esa forma, las posibilidades constructivas son otras, ya que el formato PPP ya está preestablecido y hay pocas posibilidades de construir un edificio a medida.

No obstante, Clavijo señaló que actualmente siguen en conversaciones con las autoridades de ANEP para intentar que el liceo que se edifique de cero sea de bachillerato y no de ciclo básico. El propio Caggiani planteó que la idea del organismo es construir un nuevo centro de primer ciclo, donde pasaría a funcionar el actual Liceo 38, cuyo local quedaría liberado para la instalación de un centro de bachillerato.

El integrante de la comisión afirmó que visualizan esa alternativa de forma “totalmente negativa”, ya que el actual local del Liceo 38 está cumpliendo 40 años y no tiene todos los laboratorios necesarios para un liceo de bachillerato. “No tiene sala de dibujo, no tiene otros espacios, obviamente tampoco hay gimnasio”, completó, y agregó que por ese motivo la obra para convertirlo en un liceo de segundo ciclo implicaría “una inversión bastante grande”.

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