Este miércoles, en su sede de la ciudad de Minas, el investigador Carlos Batthyány asumió como rector de la Universidad Tecnológica (UTEC). El nombre de Batthyány, que se desempeñaba como director ejecutivo del Institut Pasteur de Montevideo, había sido propuesto por el gobierno en julio, tras la renuncia de su antecesora, Valeria Larnaudie, por motivos de salud, algo a lo que el investigador accedió pocos días después con “responsabilidad y honor”.
La ceremonia contó con la presencia del director de Educación del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Gabriel Quirici, así como de los actuales y anteriores integrantes del Consejo Directivo Central de la UTEC, su secretaria general, Rossana Santomauro, y el rector de la Universidad de la República (Udelar), Héctor Cancela, entre otras autoridades.
En su discurso de asunción, Batthyány expresó su satisfacción por asumir la rectoría de la UTEC, una institución que “nació como un sueño de algunas personas” y hoy en día es la “primera universidad pública, gratuita y laica en el interior del país”. En ese sentido, agradeció los esfuerzos llevados adelante a dichos efectos por “cada una de las personas” que pasaron por la institución.
“Es un orgullo como uruguayo poder ver lo que se ha logrado construir”, dijo el flamante rector de la UTEC, que apeló a su experiencia previa en el Institut Pasteur de Montevideo para remarcar “lo que cuesta hacer nacer pequeñas iniciativas”. “Lo que han montado a lo largo y ancho del territorio es simplemente fantástico”, resumió.
Así, afirmó que el “primer desafío” que deberá afrontar es “tratar de mantener” dicha realidad. “No venimos a refundar nada”, afirmó, para reiterar que “lo primero es consolidar lo que ya está hecho”. A eso le sumó los esfuerzos conjuntos de la UTEC, la Administración Nacional de Educación Pública, la UTU y la Udelar, en tanto firmantes de un programa de democratización de la educación pública superior, y aseveró que la posibilidad de “crear espacios universitarios” entre las mencionadas instituciones “va a ser un antes y un después para las jóvenes y los jóvenes del país”.
Como consecuencia, apuntó a la necesidad de alcanzar “un sistema nacional de educación pública más robusto” y que se caracterice por la colaboración entre dichas instituciones como “instrumentos de cambio”. Es así que sostuvo que su “utopía” es lograr que el país “empiece desde la formación de sus jóvenes a incorporarse en una sociedad del conocimiento con mucha igualdad”, lo que implica “darles más oportunidades a los menos favorecidos”.
“Eso vamos a tener que construirlo, desde herramientas como estas universidades públicas, gratuitas, y que están en todos lados; pero vamos a tener que ser audaces en crear nuevas herramientas que permitan que los estudiantes y las estudiantes no deserten, no se asusten, no se nos vayan, que no se nos vayan a trabajar en trabajos de mala calidad, mal remunerados e incluso informales”, resumió Batthyány. Y concluyó: “Ojalá en unos años estemos en ese lugar”.
En tanto, y también durante el acto, Quirici destacó la “extensión territorial y social de la educación pública en Uruguay”, algo que relacionó con “trayectorias de vida vinculadas a la innovación, ciencia, tecnología, enseñanza y conocimiento de las sociedades y territorios, que han dedicado mucho para la construcción de un Uruguay más democrático”.
El director de Educación del MEC consideró que ese proceso excede a la institución y que va más atrás, con diferentes insumos y actores que permitieron “pensar un sistema público, gratuito y laico, con una concepción científico-metodológica”, y que constituye “un legado del que seguimos siendo parte”. Es así que postuló que mientras el siglo anterior “fue muy montevideano y centralista”; el actual constituye el turno de “la expansión territorial” de la educación media”, de forma de alcanzar “la culminación real de todas y todos los chiquilines en edad de estudiar para alcanzar los estudios terciarios”.
Quirici precisó que esos cambios “no son inmediatos” e implican el esfuerzo no solo de los trabajadores de la UTEC, sino de “la sociedad, que ha apostado a esos cambios”. Es así que destacó que, más allá de los “debates sobre porcentajes” –en alusión a las discusiones por el 6+1% del producto interno bruto para la educación y la investigación–, el país “viene invirtiendo” y cuenta con “una educación pública muy robusta”. “Esto es un ejemplo a seguir, y tiene que seguir llegando a todos los territorios: estamos seguros de que Carlos va a representar eso”, concluyó.