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Foto: Rodrigo Viera Amaral

Empresa brasileña lanza un sistema que permitirá a uruguayos pagar en el exterior con el celular

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La tecnológica PagBrasil presentará RoamingPay, una herramienta que busca conectar sistemas de pago de distintos países y permitir compras en el exterior de forma instantánea, con menos costos y sin intermediarios.

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Un uruguayo que viaje a Argentina o Brasil podría, en un futuro cercano, pagar un café o una compra simplemente escaneando un código QR con su celular, sin necesidad de usar efectivo ni tarjetas internacionales.

Ese es el objetivo de RoamingPay, el nuevo sistema que lanzará la empresa brasileña PagBrasil y que apunta a facilitar los pagos entre países mediante transferencias instantáneas. La herramienta permite que una persona utilice su propia aplicación bancaria o billetera digital –la misma que usa en su país– para pagar en el exterior, mientras que el comercio recibe el dinero al instante en su moneda local.

La empresa, especializada en la gestión y procesamiento de pagos a través de plataforma de transferencias instantáneas Pix, lanzará este jueves el nuevo sistema, así lo anunció, en diálogo con la diaria, el coCEO y cofundador de PagBrasil, Alex Hoffmann.

En Brasil, el sistema Pix permite transferencias instantáneas y pagos con QR de forma masiva y se convirtió en uno de los principales medios de pago del país. Sin embargo, este tipo de soluciones suele funcionar dentro de cada país y no entre distintos sistemas nacionales, lo que limita su uso en el exterior.

Desde la empresa sostienen que RoamingPay puede ayudar a que la región se adapte a los métodos de pago del futuro, en un contexto de avance de tecnologías como la inteligencia artificial y los sistemas digitales, donde el dinero circula cada vez más sin fronteras.

“RoamingPay es la solución de PagBrasil, que permite conectar sistemas de pago instantáneo de distintos países mediante una sola integración, para que los consumidores puedan pagar en el exterior en tiempo real usando su propia app bancaria o billetera digital. En la práctica, el usuario paga con QR o clave de pago y el comercio recibe el dinero al instante en su moneda local”, explicó Hoffmann.

A diferencia de otros intentos de expandir sistemas de pago, como el caso de Pix fuera de Brasil, Hoffmann destacó que el diferencial está en el enfoque. En lugar de intentar imponer un modelo único, el sistema funciona como una “capa neutral” que conecta distintos sistemas ya existentes.

“En lugar de ‘exportar’ un sistema específico, RoamingPay funciona como una capa neutral que conecta múltiples redes de pago locales […] sin la obligación de adoptar un modelo único. Esto permite una interoperabilidad real, donde cada sistema mantiene su lógica, pero todos pueden conectarse entre sí de forma fluida”, señaló.

En términos simples, esto significa que los sistemas de pago de distintos países podrían “hablar entre sí”, aunque sean diferentes.

Menos costos y una experiencia más simple

Hoy pagar en el exterior suele implicar comisiones, demoras, uso de tarjetas internacionales y, muchas veces, poca claridad en el tipo de cambio. Según Hoffmann, el objetivo de la iniciativa es eliminar lo que define como barreras invisibles entre países.

“Para América Latina, este sistema apunta a eliminar lo que llamamos la ‘aduana financiera invisible’, es decir, las fricciones que hoy existen entre los distintos sistemas de pago”, indicó Hoffmann.

En la práctica, el usuario podría pagar escaneando un QR o ingresando una clave, ver el monto en su propia moneda y confirmar la operación como si fuera una compra local. Detrás de esa experiencia, el sistema se encarga de procesos más complejos: la conversión de moneda, la conexión entre los sistemas de pago de cada país, la acreditación inmediata del dinero y el cumplimiento de las regulaciones de cada mercado.

En el caso de Uruguay, el ejecutivo planteó que se trata de una “oportunidad” para avanzar en la integración regional.

“Para el usuario final, el cambio es que ya no necesita efectivo ni depender exclusivamente de tarjetas internacionales y puede pagar en el exterior con la misma app que utiliza en su país, con mayor previsibilidad y comodidad”, agregó.

Consultado sobre el impacto en Uruguay y la región, Hoffmann señaló que este tipo de iniciativas pueden ayudar a reducir la brecha en sistemas de pago, pero también plantean un desafío.

Según dijo, es una “oportunidad estratégica” para integrarse a una red regional, facilitar transacciones de bajo costo y fortalecer el rol del país en el Mercosur.

“El riesgo de quedar rezagado es real para quienes no inviertan en sus propios sistemas. En un escenario donde los pagos son un tema de soberanía nacional y donde la interoperabilidad se vuelve clave, no integrarse implica más costos, más fricción y una mayor dependencia de otros países. Por eso, avanzar en este tipo de conexiones no es solo una mejora operativa, sino una decisión estratégica para sostener la competitividad y el crecimiento económico”, afirmó.

¿Compite con las tarjetas?

Consultado sobre si RoamingPay puede convertirse en la base de un sistema global de pagos instantáneos, Hoffmann fue claro: “Sí, ese es precisamente el objetivo de RoamingPay. Hoy los países han desarrollado sistemas de pago instantáneo muy robustos a nivel local, pero que en muchos casos funcionan de manera aislada. La interoperabilidad entre ellos sigue siendo el gran desafío pendiente”.

“RoamingPay viene a cubrir ese espacio, actuando como una capa de conexión entre estos sistemas. De esta forma, permite que el dinero circule entre países con la misma facilidad que lo hace de forma local. En un contexto en el que los pagos se consolidan como un tema de soberanía nacional, y en el que el comercio digital y la movilidad son cada vez más globales, esta capacidad de interconexión se vuelve clave: simplifica las transacciones entre países y habilita una integración mucho más ágil a nivel regional”, remarcó.

Sin embargo, aclaró que no busca reemplazar completamente a las tarjetas.

“No necesariamente reemplaza a las tarjetas internacionales, pero sí plantea una alternativa muy competitiva, especialmente en contextos como el turismo y los pagos cotidianos”, agregó.

También destacó que puede ampliar el acceso a pagos internacionales, incluso para personas que no tienen tarjeta de crédito.

“Permite que más personas […] puedan realizar pagos internacionales utilizando herramientas digitales que ya usan en su vida diaria. Esto no solo simplifica la experiencia, sino que también impulsa una mayor adopción por parte de usuarios y comercios”, señaló.

El rol de la inteligencia artificial

De cara al futuro, Hoffmann planteó que tecnologías como la inteligencia artificial (IA) pueden fortalecer estos sistemas, especialmente en seguridad y experiencia de uso.

“Por ejemplo, la IA permite analizar patrones transaccionales en tiempo real para detectar anomalías y prevenir fraudes, algo clave en pagos transfronterizos”, indicó.

También puede mejorar la experiencia del usuario mediante asistentes digitales, notificaciones personalizadas o recomendaciones al momento de pagar.

“En este sentido, la evolución hacia pagos asistidos por la IA, donde el usuario delega decisiones en agentes digitales es más viable sobre infraestructuras de pago instantáneo. Esto se debe a que estos sistemas nacieron en un entorno completamente digital, diseñados para operar en tiempo real, a diferencia de otros métodos tradicionales que surgieron antes de la digitalización y tuvieron que adaptarse posteriormente”, resaltó.

Finalmente, señaló que este tipo de sistemas también está mejor preparado para integrar monedas digitales en el futuro, lo que podría facilitar aún más los pagos internacionales, manteniendo una experiencia “simple y transparente” para el usuario.

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